Trump se vanagloria del éxito militar en Siria

Explosiones a las afueras de Damasco. / AFP

EE UU - en coordinación con Reino Unido y Francia - bombardean el país para disuadir del uso de armas químicas| El Pentágono habla de un «golpe severo» que ha «dañado significativamente» el arsenal de Assad

MERCEDES GALLEGO / AGENCIASNueva York / Madrid

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha ordenado este sábado un ataque militar contra las «capacidades de armas químicas» del Ejército sirio en colaboración con Francia y Reino Unido, a raíz del supuesto ataque químico en Duma, localizado en Ghuta Oriental.

Al menos tres civiles han resultado heridos en la madrugada de este sábado al oeste de Homs como consecuencia del ataque, según ha informado la agencia de noticias siria SANA. Algunos de los misiles dirigidos contra dos almacenes de armamento químico en la localidad de Homs fueron interceptados y desviados, hiriendo a tres civiles.

Por otro lado, el medio estatal ha asegurado que los ataques aéreos liderados por Estados Unidos sólo han causado daños materiales a un centro de investigación científica en el distrito de Barzeh en Damasco. Los ataques destruyeron un edificio que incluye un centro de aprendizaje y laboratorios.

«Hace unos momentos, he ordenado a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos lanzar varios ataques de precisión contra objetivos relacionados con las capacidades de armas químicas del dictador sirio, Bashar Al Assad», ha anunciado el mandatario en un discurso televisado desde la Casa Blanca.

Según ha explicado el presidente norteamericano, se trata de una operación combinada con las Fuerzas Armadas de Francia y Reino Unido. La propia ministra británica, Theresa May, ha confirmado el lanzamiento del ataque conjunto y ya ha declarado que ha autorizado la participación del Ejército británico en la ofensiva.

«Orgulloso» del papel de sus fuerzas armadas en Siria, Donald Trump amaneció en Twitter más tarde de lo habitual pero más satisfecho por «la perfecta ejecución» del ataque. «¡No podía haber salido mejor, misión cumplida».

Era una frase maldita que a George W. Bush todavía le pesa. El 43 presidente de EE UU utilizó en 2003 la coreografía del portaviones Abraham Lincoln para declarar «misión cumplida» a las cinco semanas de la invasión de Irak. Lo peor estaba aún por llegar. El grueso de las tropas estadounidenses tardaría todavía seis años en salir del país, donde aún quedan 5.200 efectivos. La embajadora de EE UU Nikki Haley advirtió de que su país está «preparado para sostener la presión» miliar sobre el gobierno de El Assad «si es lo suficientemente estúpido para poner a prueba nuestra voluntad».

La historia no es el fuerte de Trump, la bravuconería sí. Con este, su segundo ataque a Siria en un año, pretende también enviar un mensaje de poderío al resto del mundo, al que recordó por Twitter que con la nueva inversión aprobada en los presupuestos para el Pentágono EE UU pronto dispondrá de «las más sofisticas fuerzas armadas que haya tenido jamás».

El Pentágono también estaba satisfecho. El ataque utilizó casi el doble de misiles guiados que el del año pasado a la base de Shayrat (105 frente a los 59 de abril de 2017) y acertó todos los objetivos en tres puntos del mapa sirio que considera «el corazón» de su programa químico. En lugar de limitarse a la base de la que habrían partido los aviones que dispersaron gas cloro y sarín sobre la población de Douma el pasado día 7, los Tomahawk apuntaron a tres instalaciones de fabricación y almacenamiento de armas químicas en Damasco y Homs. A juicio del Pentágono la capacidad del régimen de Bashar al-Assad para repetir esos ataques químicos es ahora «muy residual».

El Pentágono había desplegado su armada en el Mediterráneo y Mar Rojo en previsión de que este ataque pudiera desatar una confrontación global, dado el número de países involucrados en el avispero sirio y las amenazas rusas de tumbar «todos y cada uno de los misiles americanos». Siria clama haberlo hecho con sus baterías antiaéreas y acusa a la coalición formada por EEU U, Francia y Reino Unido de haber causado un número de bajas civiles, algo que el Pentágono niega.

Para Rusia, EE UU «ha empeorado la situación humanitaria», pero para el general James Mattis, que prevaleció en contener la furia de Trump con un solo ataque quirúrgico, se le ha enseñado «una lección» fundamental a El Assad. Esa que los guionistas de Trump pusieron el viernes por la noche en el contexto histórico del genocidio nazi y su embajadora ante la ONU en palabras para todos los públicos. «Cualquiera que utilice armas químicas o ayude en su uso se las verá con nosotros», prometió Haley ayer ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

El jefe del Pentágono, James Mattis, ha señalado que la ofensiva contra posiciones de Bachar al Asad fue «única» y ha asegurado que no hay más ataques planeados. «Ahora mismo, esto es un único golpe y creo que lanza un mensaje muy fuerte para disuadirle (a Al Asad), para desalentarle de que lo vuelva a hacer», ha dicho Mattis en rueda de prensa.

Donald Trump durante el anuncio.
Donald Trump durante el anuncio. / Afp

Apenas unas horas después del ataque por el presunto uso de armas químicas, la Casa Blanca aseguró «con confianza» que el «régimen» de Bachar al Assad estuvo detrás de dicha maniobra el pasado sábado en Duma. «Estados Unidos asegura con confianza que el régimen sirio empleó armas químicas en la localidad de Duma, al este de Damasco, el 7 de abril, matando a docenas de hombres, mujeres y niños, e hiriendo gravemente a cientos de personas más», señaló la Casa Blanca en un comunicado. «Nuestra información es consistente y ha sido corroborada por múltiples fuentes. Estas armas químicas fueron empleadas como parte de una ofensiva que ha durado semanas contra este enclave de la oposición densamente poblado», sostiene el comunicado.

«Estamos preparados para mantener esta respuesta hasta que el régimen deje de utilizar armas químicas», ha asegurado Trump. De acuerdo con sus declaraciones, la decisión por parte de su Gobierno tiene como objetivo disuadir al Gobierno sirio de volver a llevar a cabo ataques con armas químicas.

«Estas no son las acciones de un hombre. Son los crímenes de un monstruo», ha asegurado Trump, haciendo referencia a Assad y a su implicación en el supuesto ataque químico contra Duma. «El objetivo de nuestras acciones esta noche es establecer un importante componente disuasorio contra la producción, propagación y el uso de armas químicas», ha añadido en su intervención.

El mandatario norteamericano ha querido agradecer horas después la colaboración de Francia y Reino Unido en el ataque y ha proclamado «misión cumplida» en relación a esta operación. «Un ataque perfectamente ejecutado, el de anoche. Gracias a Francia y al Reino Unido por su sabiduría y por el poder de sus excelentes ejércitos. No se podía obtener mejor resultado. ¡Misión cumplida!», ha tuiteado.

Francia

Por su parte, el Gobierno francés ha considerado que la operación de esta noche contra «el principal centro de investigación y dos centros de producción» del programa sirio de fabricación de armas químicas es «legítima, proporcionada y focalizada».

En una declaración conjunta en el Elíseo con el ministro de Exteriores, Jean-Yves Le Drian, la ministra de Defensa, Florence Parly, ha asegurado que los bombardeos han atacado «la capacidad de desarrollar, preparar y producir armas químicas», con un «objetivo simple: impedir al régimen (sirio) usarlas de nuevo armas».

Le Drian añadió que Francia va a trabajar desde ahora para hallar «un plan de salida a la crisis», que implique una «solución política».

Reino Unido

La primera ministra británica, Theresa May, ha explicado que era necesario «pasar a la acción» en Siria tras el ataque con armas químicas. En una rueda de prensa ofrecida este sábado, May ha anunciado que el lunes comparecerá ante el Parlamento para que los diputados puedan preguntarle abiertamente sobre este tema. El Gobierno británico publicó hoy un documento en el que explica, en base a la legalidad, por qué su intervención militar fue «necesaria, proporcionada y legalmente justificable».

La líder conservadora ha dicho que la ofensiva conjunta adoptada de madrugada en Siria fue un ataque «limitado, dirigido y efectivo» con el que degradar la capacidad del régimen de Bachar Al Asad de desarrollar y emplear armas químicas.

Ha indicado que, en función de todas las evidencias recabadas, su Gobierno tiene «claro» que fueron las fuerzas de Asad las «responsables» de haber utilizado armamento químico el pasado sábado en la ciudad siria de Duma. «Ningún otro grupo podría haber llevado a cabo este ataque», señaló. Indicó que la medida militar tuvo como objetivo «aliviar el sufrimiento humanitario extremo de los sirios, degradando la capacidad de armamento químico del régimen sirio y evitando su uso futuro, tras el ataque contra Duma el 7 de abril de 2018».

El Gobierno británico publicó hoy un documento en el que explica, en base a la legalidad, por qué su intervención militar en Siria contra objetivos del presidente Bachar Al Asad fue «necesaria, proporcionada y legalmente justificable».

Recordó que el régimen sirio «ha estado asesinado a su propia gente durante siete años» y que su empleo de armas químicas, «que ha exacerbado el sufrimiento humano, es un grave crimen de preocupación internacional, pues infringe la prohibición internacional sobre el uso de armamento químico y equivale a un crimen de guerra y a un crimen contra la humanidad».

Por contra, el líder del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, ha criticado la intervención de su país en el ataque y ha cuestionado su legalidad internacional. «Las bombas no salvan vidas ni traen la paz. Esta acción legalmente cuestionable conlleva el riesgo de recrudecer el conflicto aun más», ha declarado.

La jefa del Gobierno, Theresa May, obtuvo el pasado jueves 12 el respaldo del groso de su Gabinete a la acción militar coordinada con Washington y París a fin de «degradar la capacidad del régimen sirio en armas químicas y disuadir su utilización» a nivel general.

El ministerio de Defensa británico ha confirmado a su vez el lanzamiento de misiles Storm Shadow, desde cuatro Tornados de la RAF, contra una base próxima a la ciudad de Homs, donde podría almacenarse el arsenal químico en control del presidente Bachar Al Assad.

Pero la oposición parlamentaria y veteranos diputados conservadores han criticado a la primera ministra por no convocar al Parlamento antes de dar la orden de ataque. «May debió recabar el aprobado parlamentario en vez de seguir el rastro de Donald Trump», ha objetado Corbyn en un comunicado publicado en las redes sociales.

El dirigente de izquierdas insta a May a retomar el liderazgo y promover «un alto el fuego en el conflicto, en vez de seguir las instrucciones de Washington y poner en peligro al personal militar británico».

Con estos ataques, Occidente responde al presunto ataque químico ocurrido el pasado sábado en la ciudad de Duma, del que culpan al Gobierno sirio. El presunto ataque químico dejó 40 muertos, según varias fuentes. El régimen sirio y su aliada Rusia niegan cualquier implicación.

Siria condena la agresión «brutal» de los occidentales

El régimen sirio ha condenado este sábado una agresión «bárbara y brutal» de los occidentales tras los ataques llevados a cabo por Estados Unidos, Francia y Reino Unido contra bases militares, indica la agencia oficial Sana.

Han asegurado que las fuerzas de Defensa Antiaérea derribaron «la mayoría» de los 110 misiles que lanzaron EE UU, Francia y Reino Unido contra posiciones en Damasco y en la provincia central de Homs, que dejó tres civiles heridos.

El presidente sirio, Bashar al Assad, aseguró que el ataque no debilitará la determinación de su país en la guerra contra el terrorismo. Así lo dijo Asad durante una conversación telefónica con su homólogo iraní, Hasan Rohaní, según la agencia de noticias oficial siria, SANA.

Al Asad explicó a Rohaní los detalles del ataque, que, a su juicio, supone «un reconocimiento de las fuerzas occidentales coloniales de su apoyo al terrorismo», mientras que el líder iraní reiteró el respaldo de su país a Siria. El mandatario sirio consideró que las potencias occidentales han perdido su credibilidad frente a sus pueblos y el mundo y subrayó que el ataque se produce «como consecuencia del fracaso de los terroristas en lograr los objetivos de esos países».

El portavoz de la Comandancia General del Ejército sirio, Ali Maihub, ha afirmado en un discurso televisado que «la agresión tripartita» fue llevada a cabo a las 03.55 hora local (00.55 GMT) contra «objetivos sirios en Damasco y fuera de Damasco» y que fueron lanzados en total 110 misiles.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos ha asegurado que un centro de investigación científica y varias bases militares en Damasco han sido atacadas por las fuerzas de seguridad de Estados Unidos, Francia y Reino Unido. De acuerdo con la agencia Reuters, que ha citado a la televisión estatal siria, las fuerzas de Defensa Aérea del Ejército de Bashar Al Assad, habrían abatido hasta 13 misiles en el área de Kiswah, al sur de Damasco.

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