Filipinas, líder asiático en propagación del VIH, con 29 contagiados al día

Filipinas, líder asiático en propagación del VIH, con 29 contagiados al día
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Un 85% de las nuevas infecciones se produjo en relaciones sexuales entre dos hombres y dos de cada tres entre jóvenes de 16 a 24 años

EFEManila

Filipinas ocupa el primer lugar de Asia en aumento de infecciones de VIH, divulgó hoy el Departamento de Sanidad de este país donde se han duplicado los portadores en los últimos seis años y cada día se contagian 29 personas.

"Filipinas se ha convertido en el país con mayor aumento de la epidemia de VIH en Asia y el Pacífico, y ha pasado a formar parte de los 8 países que acumulan más del 85% de nuevas infecciones en la región", expresó la secretaria de Sanidad, Paulyn Ubial, en una rueda de prensa en Manila.

La ministra dio la voz de alarma tras revelarse a finales de julio el último informe ONUSIDA, cuyos datos revelan una tendencia a la reducción tanto del número de casos como de las muertes a nivel mundial en la última década.

Por el contrario, en Filipinas el número de portadores del virus de inmunodeficiencia humana ha pasado de 4.300 en 2006 a 10.500 en 2016, año en el que se detectaron 29 nuevas infecciones cada día hasta un total de casos superior al millar.

El 85% de las nuevas infecciones de VIH entre los filipinos se produjeron en relaciones sexuales entre dos hombres y dos de cada tres entre jóvenes de 16 a 24 años, según los datos del informe.

La secretaria de Sanidad insistió en la necesidad de promover tanto la abstinencia como el uso del preservativo para frenar la epidemia de VIH en Filipinas, un país de muy arraigada tradición católica donde la educación sexual sigue siendo un tabú en la mayoría de casas y centros educativos.

Nueva medida del país

El presidente del país, Rodrigo Duterte, ordenó a principios de este año aplicar un programa de enseñanza sexual que incluyera la promoción de medidas anticonceptivas y el reparto de preservativos en los centros de secundaria y bachillerato.

Sin embargo, las presiones tanto de la Iglesia católica como de dirigentes locales y grupos conservadores han echado por tierra la iniciativa, a pesar del apoyo de sectores progresistas y colectivos de apoyo a afectados del VIH y sida.

El año pasado, el sida acabó con la vida de un millón de personas en todo el mundo, lo que supone una reducción respecto de las 1,9 millones de muertes registradas en 2015, según los datos del informe ONUSIDA.

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