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La Conferencia de Madrid se vuelca con Libia pero descarta una intervención militar

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Rajoy saluda a Bernardino León. / Juan Carlos Hidalgo (Efe) | Vídeo: Atlas

  • Margallo recalca que la solución tiene que venir de la mano de los propios ciudadanos y autoridades de ese país

La Conferencia sobre Libia celebrada en Madrid ha lanzado un mensaje de respaldo inequívoco al Gobierno legítimo de ese país para lograr la estabilidad y luchar contra el terrorismo yihadista, aunque ha descartado que entre las medidas de apoyo pueda estar una intervención militar.

Representantes de veintiún países e instituciones han debatido a iniciativa del Ejecutivo español sobre la forma en que la comunidad internacional puede colaborar para lograr la paz en Libia.

En la rueda de prensa con la que ha terminado esta conferencia, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, y su homólogo libio, Mohamed Abdulaziz, han considerado que esta cita ha servido para dar un salto de calidad en lo que la comunidad internacional puede hacer por el país norteafricano. "Ha sido un paso bastante atrevido en este proceso", ha señalado Margallo, quien ha añadido: "Todos nos hemos juramentado a ayudar al pueblo libio para su futuro más próximo".

El ministro español ha enumerado las conclusiones de la conferencia y ha recalcado que, con independencia de toda la ayuda que necesita Libia, la solución tiene que venir de la mano de los propios ciudadanos y autoridades de ese país. Al respecto, ha recordado la coincidencia de todos en que "no sería útil una intervención militar extranjera en la zona", y Abdulaziz ha precisado que "las intervenciones militares son una injerencia siempre desastrosa". "Entre injerencia y compromiso con Libia hay diferencias", ha recalcado el jefe de la diplomacia libia, quien ha explicado que hay otras formas de ayudar a su país como adiestrar a sus militares o policías y facilitar tecnologías de última generación para enfrentarse al terrorismo.

'No' a una solución militar

Entre las conclusiones de la reunión se subraya que la unidad, soberanía y democracia de Libia deben ser preservadas, y se insiste en que la solución ha de ser propiciada por los libios. "Toda forma de interferencia internacional debe ser firmemente rechazada", se señala.

Además de reconocer el "derecho y la obligación" de la comunidad internacional de asistir a los libios en la búsqueda de una solución, el documento recalca que ésta no puede ser militar y que el diálogo nacional y la reconciliación tienen que ser incluyentes, contando con la participación de los actores políticos, líderes tribales y otras personalidades destacadas. La línea roja en ese diálogo es con aquellos que practiquen la violencia y no renuncien al terror.

Drama humanitario

Las conclusiones abogan por que el acuerdo de todas las partes se plasme en la nueva Constitución libia, y subrayan que la crisis en este país debe ser una prioridad de la agenda internacional y que es necesaria una coordinación reforzada entre las diversas iniciativas internacionales y actores involucrados, como la ONU, la UE, la Liga Árabe, la Unión Africana y la Unión por el Mediterráneo, entre otros. Junto a todo ello, se llama la atención ante el drama humanitario existente y que se considera que debe ser abordado de forma urgente.

Abdulaziz ha agradecido a España la iniciativa de celebrar una conferencia como la que ha habido hoy en Madrid y ha considerado esencial que la comunidad internacional no cese en su apoyo al Gobierno legítimo libio y la lucha contra el terrorismo yihadista. Un terrorismo que ha advertido que puede tener consecuencias no sólo para Libia, sino para la zona en que se ubica y para el mundo en general. Además de reclamar para su Gobierno "el monopolio absoluto del uso de la fuerza y de las armas", ha reconocido que las actuales autoridades libias no tienen el control del espacio aéreo ni de las fronteras terrestres del país porque no disponen de medios para ello.

"La seguridad de Libia es nuestra seguridad"

En la sesión inaugural de la conferencia ha intervenido el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quien ha apoyado totalmente los esfuerzos internacionales por la estabilidad en Libia y ha aprovechado para subrayar la necesidad de respetar toda Constitución sin que ningún actor político pretenda imponer unilateralmente su visión y actuar al margen de la ley.

"La seguridad de Libia es nuestra seguridad; la estabilidad de Libia es nuestra estabilidad", ha enfatizado el presidente del Gobierno, quien ha pedido que las armas cedan el paso a la política.

Por su parte, el representante especial de la ONU para Libia, el español Bernardino León, ha advertido a la comunidad internacional de que si no reconoce que la estabilización de este país no es sólo una cuestión interna, habrá consecuencias muy graves para la paz y la seguridad mundiales.

Entre los participantes en la cumbre han estado también la nueva alta representante de la UE, Federica Mogherini, y los ministros de Exteriores de Egipto (Sameh Shoukry) y Argelia (Ramtane Lamamra), con quienes Margallo mantuvo ayer sendas reuniones previas a la conferencia.

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