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Putin viaja a Hungría para instar a Orbán a levantar las sanciones

Putin desembarca en Hungría.
Putin desembarca en Hungría. / Tamas Kovacs (EFE)
  • Está pendiente la firma de un acuerdo con el gigante energético, Gazprom

El presidente ruso, Vladímir Putin, llegó este jueves a Budapest para reunirse con el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, su principal aliado en la Unión Europea. Será la tercera reunión que mantienen ambos mandatarios en los últimos tres años y, según reconoció hace unos días el portavoz del Gobierno magiar, János Lázár, Putin y Orbán se proponen dar prioridad a las relaciones bilaterales por encima de los compromisos multilaterales, en aparente alusión a las obligaciones que emanan de la pertenencia a la Unión Europea.

"Este será un año importante desde el punto de vista de la política exterior, no sólo por la elección de Donald Trump y el 'Brexit'. Llega la era de la cooperación bilateral en sustitución de la cooperación multilateral", considera Lázár. Exactamente el mismo pensamiento ha expresado el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

Orbán está deseando levantar las sanciones impuestas a Rusia por la anexión de Crimea y la ayuda a los separatistas del este de Ucrania para que el Kremlin elimine a su vez el embargo decretado como represalia contra los productos agroalimentarios europeos. Esta cuestión estará muy presente en las conversaciones entre Putin y Orbán. El Ejecutivo húngaro se queja de que las exportaciones a Rusia han caído un 50 % en los últimos tres años, perjudicando a diversos sectores productivos del país.

En la nota de prensa facilitada por el Kremlin se subraya que otro de los objetivos del presidente ruso en Hungría es "impulsar proyectos conjuntos de envergadura en el ámbito económico-comercial" e "intercambiar opiniones sobre diversos asuntos de actualidad internacional", incluido el rebrote de violencia en Ucrania. El ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, dijo la semana pasada durante su visita a Moscú que en la capital húngara "esperan con impaciencia" la llegada de Putin.

Moscú y Budapest ya delinearon, durante el viaje efectuado por Orbán a Rusia el 17 de febrero de 2016, un proyecto para ampliar la central nuclear de Paks y la posible compra de armamento ruso, algo que podría crear problemas a Hungría al ser miembro de la OTAN. Según el asesor de la Presidencia rusa, Yuri Ushakov, está pendiente también la firma de un acuerdo con el gigante energético, Gazprom, para aumentar el volumen actual de suministro de gas ruso a Hungría.

Tanto Orbán como Putin admiran al nuevo presidente estadounidense, Donald Trump, por defender el derecho de cualquier país a poner por delante de todo sus propios intereses. "Hemos recibido el permiso del mayor poder del mundo para poner nuestros intereses en primer lugar", dijo Orbán el mes pasado durante una conferencia celebrada en el Banco Nacional de Hungría.

Otro aspecto en el que coinciden el primer ministro magiar y el presidente ruso es en el apoyo al dictador sirio, Bashar al Assad. Orbán ha hecho repetidos llamamientos a "cooperar" con Rusia en Siria. A su juicio, la mejor forma de reducir el flujo de refugiados a Europa es consiguiendo que en Sira se instale la paz.