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La Policía turca irrumpe en la sede de una televisión acusada de «propaganda terrorista»

Agentes de la Policía turca frente a la Mezquita Azul, en Estambul.
Agentes de la Policía turca frente a la Mezquita Azul, en Estambul. / Afp
  • Turquía suspende a casi 13.000 policías bajo sospecha de golpismo

Las fuerzas de seguridad turcas han registrado este martes las oficinas de la cadena IMC TV y han interrumpido sus trabajos, apenas unos días después de que las autoridades cortasen las emisiones por la supuesta difusión de "propaganda terrorista".

Decenas de periodistas y empleados de la cadena han protestado en el interior de la sede contra la decisión del Gobierno, según un testigo de la agencia Reuters.

IMC, que dedica gran parte de su cobertura a la insurgencia kurda en el sureste de Turquía, formaba parte del grupo de 20 televisiones y radios que fueron prohibidas la semana pasada, en base a un decreto gubernamental.

Las autoridades han intensificado la purga de individuos e instituciones supuestamente vinculadas a actividades terroristas o antigubernamentales a raíz de la intentona golpista del 15 de julio. El Ejecutivo confirmó el lunes la ampliación por tres meses más del estado de emergencia.

Policías detenidos

Las autoridades turcas han decidido suspender a 12.801 policías por supuesta vinculación con las redes del predicador Fethullah Gülen, a quien Ankara acusa de estar detrás del fallido golpe militar de julio pasado.

Así lo ha comunicado este martes la Dirección General de Seguridad turca precisando que la decisión fue adoptada en concordancia con la ley del estado de emergencia y que 2.523 de los agentes afectados tienen rangos de oficiales y directores.

Según explicaron varios medios, entre ellos la emisora de noticias NTV y el diario Haberturk, cercano al Gobierno, la decisión se tomó poco después de la pasada medianoche y será transmitida hoy a los policías afectados, que están repartidos por las 81 provincias del país. No obstante, el mayor número de ellos se concentra en Ankara (1.350), Izmir (570), Diyarbakir (650) y Hakkari (350).

La Dirección de Seguridad investigará a cada policía suspendido, que será a su vez despedido si se verifica su vinculación con la cofradía de Gülen. Según NTV, en los dos meses y medio transcurridos desde la fallida asonada del 15 de julio unos 130.000 empleados públicos han sido suspendidos de sus cargos.

La semana pasada, el ministro turco de Justicia, Bekir Bozdag, confirmó la suspensión de 70.000 personas y la detención de 35.000 bajo la ley del estado de emergencia. Bozdag explicó que estas medidas se han tomado dentro de las investigaciones judiciales para esclarecer las responsabilidades del golpe.

El Consejo de Ministros de Turquía decidió ayer prorrogar otros 90 días el estado de emergencia proclamado el 20 de julio. El presidente, Recep Tayyip Erdogan, declaró el jueves que puede ser necesario alargar esta situación "hasta 12 meses" para combatir la red de simpatizantes de Gülen, quien vive en Estados Unidos desde 1999, por lo que Ankara ha pedido a Washington su extradición.

Bajo el estado de emergencia, el Gobierno tiene potestad de emitir decretos con fuerza de ley, suspender libertades y derechos fundamentales, imponer obligaciones financieras y laborales a los ciudadanos y conferir poderes especiales a los funcionarios, sin que estas decisiones puedan ser recurridas ante la Justicia.