ideal.es
Miércoles, 22 mayo 2013
nuboso
Hoy 6 / 21 || Mañana 8 / 16 |
más información sobre el tiempo
Estás en: > > >
El 'okupa' que llegó de Asia

GRANADA

El 'okupa' que llegó de Asia

El Bengalí rojo se reproduce y se convierte en habitual de riberas y cultivos en el sur de Granada

04.09.12 - 00:34 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Llevan algo más de 30 años viviendo en algunos puntos muy concretos del Sur de la Península Ibérica y de Extremadura, pero aún siguen como 'okupas' y no logran salir de los censos de aves exóticas, especies invasoras y aves introducidas, aunque vivan y se reproduzcan aquí año tras año. Se llama Amandava amandava, un pájaro también conocido como Bengalí rojo por sus llamativos colores. Es una pequeña ave que puede verse de forma habitual entre los cañaverales, carrizales y la vegetación de las riberas del Guadalfeo y las charcas situadas entre su desembocadura y la localidad de Motril.
Este pajarillo de pequeño tamaño, algo menos de 10 centímetros de longitud, destaca, en el caso de los machos, por su color rojo fuerte y moteado de pintas blancas. La hembra es de color grisáceo con partes rojas y ocres, los dos de una gran belleza, por lo que en sus lugares de origen forman parte de las aves ornamentales que tienen en jaulas y jardines. Procede de Asia, de la India y de la desembocadura del Nilo, pero ya forma parte del paisaje de la costa granadina.
Entre los grupos de 'pajareros' de Motril se cuenta una curiosa historia que ocurrió a finales de los años setenta. Los pescadores y habitantes de la zona del Puerto de Motril vieron como desde un barco atracado en la dársena principal, salía volando una bandada de decenas de pequeños pajarillos rojos. De inmediato se dirigieron hacia las zonas encharcadas y carrizales situados junto a la playa de poniente y la desembocadura del Guadalfeo, las charcas de Suárez y Vinuesa. Las aves lograban escapar de un cautiverio que les iba a convertir en pájaros ornamentales en no se sabe qué países de Europa, e incluso en España, ya que estaban en el barco procedente de Asia, como mercancía destinada al mercado del aves exóticas.
Como en el Nilo
Los primeros bengalíes rojos llegados a Motril encontraron un hábitat similar al que habían dejado, posiblemente en las marismas del río Nilo. Desde aquel momento, empezaron a verse aunque de forma esporádica y no hubo constancia de que nidificaban y reproducían hasta finales de la década de los noventa y principios del siglo XXI, cuando algunos especialistas encontraron nidos, aunque vacíos, en la vega de Motril (también se localizó otro en un ciprés de Armilla, según la Guía de Aves Acuáticas de la provincia de Granada). Era la constatación de que no solo habían elegido estas tierras para quedarse, sino que también era un buen lugar para perpetuar la especie. A principios de los años noventa se realizaron algunas citas en las lagunas de Padul, donde ahora se le considera un ave estival y reproductora, que pasa parte del verano en esta zona de la provincia y se marcha en otoño.
El llamativo color rojo intenso de los machos no es así todo el año. Es el plumaje que adquieren para la época nupcial y de apareamiento. Comienzan a adquirirlo al final de la primavera, de forma que para el momento del apareamiento, a mediados del verano, ya lucen su mejor y más llamativo aspecto.
A pesar de llevar tantos años en España, las costumbres del Bengalí rojo siguen siendo similares a las que tienen en sus lugares de origen, y la reproducción es muy tardía. Se pueden ver a algunos de ellos transportando ramitas para hacer los nidos, en el mes de julio y en agosto, y ejemplares juveniles en octubre.
Con su estatus de especie invasora, que no necesariamente significa que sea dañina para el ecosistema, ha empezado a 'okupar' territorios más al centro de la provincia y ya hay citas en algunos espacios de la vega de Granada, donde es fácil verlos entre los cañaverales junto al cauce del Genil y las acequias, aunque no hay constatación de que se reproduzcan en esta zona, pero su capacidad de adaptación está demostrada por lo que si encuentran el espacio adecuado, la nidificación y reproducción está cantada.
Como otras pequeñas aves granívoras, vuelan en grupos de entre 10 y 15 ejemplares, entre las cañas y carrizales. Les gustan especialmente los bordes de zonas de cultivo porque encuentran alimento de una forma más fácil, así como los terrenos de siembra pero abandonados, sobre todo si son húmedos, con acequias y charcas.
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
El 'okupa' que llegó de Asia

Dos ejemplares de Bengalí rojo, Amandava amandava, macho (de color rojo) y hembra, fotografiados en la vega del Guadalfeo, en Motril :: J. E. GÓMEZ

Ideal.es

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.