Leo Messi vive en Granada. No es el extraordinario delantero del Barça, claro. Es un tocayo local del ídolo argentino, pero se llama exactamente igual. «Quiero ponerle a mi hijo Leo Messi». Con esas palabras, se dirigió un padre con su hijo recién nacido al mostrador del Registro Civil. El funcionario, asombrado tras escuchar la singular petición, preguntó al hombre si estaba seguro de lo que acababa de decir. Y sí, lo tenía más que claro, quería bautizar a su pequeño con el nombre y apellido del célebre jugador barcelonista. El niño tenía que llamarse Leo Messi y después, los apellidos familiares. «No tiene nada de malo, es un nombre argentino y a nosotros nos gusta», dijeron.
La anécdota, como era de esperar, no pasó desapercibida para ninguno de los trabajadores del registro. El caso es que Leo Messi quizá ande correteando ya por alguna calle de Granada... y puede que detrás de algún balón. ¿Quién sabe?
Los preferidos
Pero no solo hay papás y mamás seguidores del Barça en la ciudad. También existe una importante parroquia de hinchas del Real Madrid. La prueba está en el registro. Desde el año 2008 en adelante, un total de 128 niños nacidos en la provincia fueron bautizados con el nombre de Iker, el gran guardameta 'merengue'. Un detalle que explica el auge de ese nombre de origen vasco: en 2008 fue cuando 'La Roja' ganó su segunda Eurocopa tras una sequía de triunfos que ya duraba décadas.
El delantero del Real Madrid, Cristiano Ronaldo, también tiene tocayos en Granada. En concreto, dos niños llevan ese nombre -pero sin apellido: no hay ningún Cristiano Ronaldo Pérez García, por poner un ejemplo ficticio-.
Al margen de las pasiones futboleras, María y Alejandro fueron de nuevo -lo mismo ocurrió en 2009 y 2010- los nombres preferidos por los padres y madres de Granada y Andalucía para bautizar a sus descendientes durante 2011.
Es lo que dice la información recopilada por el Instituto de Estadística de Andalucía sobre los andaluces que vinieron al mundo el año pasado.
Las provincias de Almería, Cádiz y Málaga fueron las únicas que se desmarcaron en cuanto a los nombres escogidos para las niñas al optar por Lucía en lugar de María. Respecto a los niños, sólo Almería se distinguió del resto: allí fue Daniel el preferido, según los datos del Instituto de Estadística. Dicho organismo, elabora desde 1996 estudios sobre los nombres de los recién nacidos andaluces.
Más tradicional
Pese a la influencia de las modas, a la hora de bautizar a los hijos, las familias siguen siendo tradicionales para elegir el nombre. En cuanto a los nombres heredados, el 6,2 % de las niñas recibieron exactamente el mismo nombre de su madre. En el caso de los niños, el porcentaje se eleva al 18,5%. Concretamente, en la provincia de Granada, el 7,3% de las niñas nacidas en el año 2011 recibieron el nombre de la madre, un porcentaje relativamente más bajo que el de los niños, un 19%.
¿Cuáles son las razones en las que se basan los padres a la hora de ponerle un nombre a sus hijos? Podríamos preguntarnos si prima el esnobismo o, en el caso contrario, el conservadurismo. Hay quienes tienen claro que desean perpetuar nombres familiares, generalmente de los abuelos, y otros que eligen un nombre de moda o incluso el de algún ídolo del ámbito que sea.
«En la familia de mi marido todos los niños tienen el nombre del padre», señala una vecina de Granada partidaria de la tradición. Ella quería poner a su hijo Alejandro, el nombre más frecuente en el 2011, pero no lo hizo «por no romper la costumbre familiar».
En cuanto a los nombres compuestos, cada vez son más los progenitores que los descartan. Un tendencia que va a la alza con el paso de los años. Según explicó un funcionario del Registro Civil de Granada, Inmaculada Concepción, por ejemplo, está cayendo en desuso. «La mayoría prefiere Inmaculada o Concepción, pero los dos juntos, no», indicaron las fuentes consultadas.
Por lo que se refiere a los nombres más sencillos, y en el caso de ellos, los cinco primeros son : Alejandro, Pablo, Álvaro y Daniel. Y, en el caso de las chicas: María, Lucía, Daniela y Carmen.
Y empiezan a quedar en el olvido nombres tan usuales antaño como Dolores o el entrañable Pepe. Estos son los que menos se registran, según subrayaron en el Registro Civil. «Magdalena y Sebastián son los menos preferidos». A ese grupo, pertenecen también Moisés, Roberto, Juan Pedro, José Ramón y Eugenio.
En el caso de las niñas, los nombres que apenas se usan son: Macarena, Paloma, Jessica, Eva y Encarnación.