El Motril apura sus opciones de competir la próxima temporada en Tercera división. Mantiene diferentes frentes abiertos, sobre la bocina, entre los que destacan las reuniones con la Tesorería General de la Seguridad Social, con los jugadores y los técnicos de la pasada temporada.
Hasta la capital granadina se desplazaron varios directivos motrileños, entre ellos José Luis Morales, José Manuel García y el responsable jurídico Antonio Rojas, con el objetivo de reunirse con el subdirector de la Seguridad Social granadina. La reunión se alargó más de una hora y se puso encima de la mesa de trabajo multitud de información.
El embargo, cifrado en la cantidad de 178.000 euros, fue el tema estrella, a la vez que único impedimento para que el club salga a competir a finales del mes de agosto. Esta cantidad, como ya adelantó IDEAL la semana pasada, queda desglosada en 26.000 euros de obligado cumplimento y 152.000 más a largo plazo.
En el caso de los 26.000 euros, desde el club se reconoció que no había problema para el pago, pero para los alrededor de 150.000 euros el organismo recaudador exige un documento de garantía, que no aval, de alguna entidad o acreedor que pudiera abonar la misma a lo largo de los próximos cinco años. En este punto apareció el nombre del habitual salvador, el Ayuntamiento de Motril, con el que al cierre de esta edición se mantienen contactos para la posible viabilidad, pero no hay nada asegurado.
Complicado aunque viable
«Mayor predisposición de la Tesorería General de la Seguridad Social y complicada situación aunque aún es viable», expusieron los gestores motrileños a la salida de la reunión. «No obstante, la realidad de la posible viabilidad del club pasa por el documento en mano, garantía para que el equipo salga a competir el próximo 26 de agosto en el grupo IX de Tercera», según los dirigentes de la plataforma 'Salvemos al Motril'. En caso de conseguir dicho informe, ya hay un principio de acuerdo con los jugadores y técnicos de la pasada campaña.
Si finalmente no se llega a un acuerdo satisfactorio, el equipo motrileño se vería obligado a descender a Primera División Andaluza, aunque continuarían acuciados por la misma deuda. En el caso de decantarse por no salir a competición en esta categoría se llegaría a la desaparición del equipo, lo que también supondría el hecho de que todas las categorías inferiores perderían la categoría.