Técnicamente, Alejandro Gálvez es un chicarrón del norte. Ha jugado en el Sporting de Gijón de Primera y jugará en el Sporting de Segunda -aún no ha firmado el contrato, pero confirma que está hecho-, mide 1,90 y tiene el cuerpo de un gladiador. Ni un gramo de grasa. Pero su acento le delata: la realidad es que es un chicarrón del sur, un tipo más 'granaíno' que el vocablo 'lavín'. Le agrada y le divierte cómo hablan los asturianos, pero él está firmemente decidido a conservar sus raíces lingüísticas. Nacido hace 23 años en la ciudad de la Alhambra y nieto del que fuera presidente del Granada C. F. Francisco Jimena, Gálvez -que puede jugar de lateral derecho, central o medio centro: incluso en las tres posiciones durante un mismo partido, como le pasó contra el Madrid- admite que le encantaría fichar por el equipo de su tierra y declara ser un rendido admirador del toque mágico de Iniesta. Soltero y sin compromiso -aunque confiesa que es un enamorado de las mujeres, así, en general- en esta entrevista también habla de la Eurocopa, del movimiento del 15-M, de la reciente muerte de Manolo Preciado, el 'eterno' entrenador del Sporting y el hombre que le hizo debutar en Primera, y hasta le encuentra una novedosa utilidad a la malafollá: asegura que es buena para jugar al fútbol, que imprime carácter.
-Su padre y su madre son abogados, ¿nunca le tentó el Derecho?
-De chico, mi padre me llevaba a entrenar con los Veteranos del Granada, me gustaba y empecé a tirar mucho más hacia el fútbol. Pero el tema de los estudios nunca hay que dejarlo de lado. En un momento dado, te puedes lesionar o te falla el tema del fútbol y tienes que tener algo en la vida, alguna otra alternativa.
-¿Está usted estudiando ahora?
-Estoy sacándome el título de entrenador nacional allí en Gijón. Son tres mil horas, empecé el año pasado y a ver qué tal se me da este año.
-¿Cómo era Manolo Preciado? ¿Llegó a conocerlo bien?
-Sí que tuve relación con Manolo. Durante el año que estuve con el filial, subí a entrenar un par de veces con él. Además, siempre lo veíamos por la ciudad deportiva de Mareo. Y ya este año, el míster decidió darme la oportunidad y tiró de mí para la Copa del Rey. Me dio mucha confianza en los entrenamientos. Siempre estaba pendiente de mí, corrigiéndome. Luego me hizo debutar en Primera contra el Málaga.
-Sí.
-Sabíamos que era un partido muy importante. Nosotros ya estábamos en una situación muy complicada en la tabla, y venía un equipo de 'Champions'. Y el míster confío en mí. Me dijo que estuviese tranquilo, que hiciese un partido serio como había estando haciendo con el filial. También me comentó que no hiciese más de lo que sabía y que mis compañeros iban a estar a mi lado para acompañarme. No tengo nada que reprocharle ni como míster ni como persona. Era muy humilde, muy trabajador y tenía mucho afán de superación. Era una persona espléndida.
-Efectivamente. Sabíamos que era un jugador con mucha experiencia y como muchas cualidades ofensivas. Al principio yo estaba un poco. la palabra no es asustado, pero un poco de miedo sí tenía. Un jugador de su veteranía en cualquier momento te puede meter el miedo en el cuerpo, pero, poco a poco, me fui integrando en el partido y la verdad es que, con la ayuda de mis compañeros, creo que lo hice con mucha solvencia.
-Fue en una falta lateral. Tuve la suerte de meter la pierna y entró. Dicen que fue fuera de juego, pero lo importante es que subió al marcador.
-Es verdad. Es muy difícil hablar de Manolo Preciado en pasado. Era una persona muy querida por todos, muy especial. Los que le conocíamos, aún seguimos asimilando su muerte.
-En esta vida hay que aprender de todo. También de los descensos. Ya sabemos que el trabajo hay que hacerlo durante todo el año, que no se puede hacer solo al final de temporada. Pero bueno, ahora estamos con un proyecto para volver a subir a Primera. Y el trabajo se está haciendo desde el principio para no tener problemas al final.
-La idea es esa: estar el año que viene de nuevo en Primera división.
-Creo que la gente habla mucho sin saber. Al principio yo podía tener una imagen de él de que le gusta mucho picar en las ruedas de prensa y todo eso. Pero dentro del vestuario el míster es un entrenador de los pies a la cabeza: ayuda a todos los jugadores por igual. Te corrige, te reprocha cosas, pero para que mejores. Nosotros no tenemos nada que reprochar a Clemente. Cogió ya el equipo en una situación muy complicada, y, aún así, hicimos una serie de partidos muy igualados contra el Español, contra el Sevilla. Y al Madrid y al Barça les metimos el miedo en el cuerpo.
-Para nada. Como he dicho antes, igual en las ruedas de prensa puede tener sus más y sus menos, pero es una maravillosa persona y un entrenador excelente.
-Nosotros veíamos que cada fin de semana que pasaba el Zaragoza ganaba, por ejemplo, al Atlético de Madrid. Y que marcaba al final del partido. Pensábamos que el Zaragoza estaba apretando mucho y que iba subiendo puestos. Y al final ha tenido la suerte de salvarse. Pero sí, sí que nos ha sorprendido a buena parte de los equipos de Primera que hayan conseguido salvarse.
-Me fui con catorce añitos al Albacete como cadete de segundo año. Y allí me tiré dos temporadas y media. Dejé a la familia, los amigos, el colegio, la casa y me fui para Albacete. Todo eso complicado, pero lo hice por conseguir un sueño. Me costó un poco dejarlo todo atrás por el sueño de jugar en Primera división... Luego tuve la suerte de que el Villarreal se fijase en mí y. Bueno, en realidad hizo una operación de fichar a catorce jugadores de la plantilla del Albacete por 1,8 millones de euros. El Albacete estaba en una situación económica complicada y necesitaba dinero. Y decidió que lo mejor era vender a jugadores de la cantera. Firmé tres años con el Villarreal y contaron uno conmigo. Después pasé a un equipo de Tercera división que, supuestamente, era un filial del Villarreal: el Ondas Club de Fútbol. Era una categoría más fuerte y más dura, lo que me permitió madurar como futbolista. Posteriormente, firmé con el Vilanovense, un equipo de Segunda B de Badajoz, y ahí sí que tuve la oportunidad de jugar y disfrutar. Y entonces fue cuando el Sporting me ofreció dos años de contrato y allí me fui. Por cierto, al día de hoy, no tengo contrato con el Sporting, pero sabemos que cuentan conmigo y estos días se producirá la renovación.
-Bueno, es un clima diferente. Y es verdad que al principio pones un poquito de pegas porque echas de menos el sol de Andalucía, pero te acostumbras y te adaptas al clima del norte.
-Lo principal: la familia y los amigos. Pero también el ambiente: el del norte es totalmente diferente.
-No tener alergia, ja, ja, ja -durante toda la entrevista, Gálvez, no para de toser: es como si tuviera una pulmonía, pero no: la culpa es de la gramíneas-. Aparte de eso, Gijón es una ciudad superbonita. Es una ciudad que engancha mucho.
-Vengo en Navidad y en verano y veo que la ciudad va a más. Está progresando. Cada vez que vengo, la veo mejor.
-Sí, sí, mis compañeros ya saben que tengo malafollá.
-Siempre viene bien. Es bueno tener malafollá para jugar al fútbol. Te da un carácter especial: te hace ser más maduro y estar más pendiente durante un partido.
-El acento asturiano no me disgusta: me hace mucha gracia la forma que tienen de hablar. Pero yo no quiero pillarlo: prefiero quedarme con el acento 'granaíno' que tengo.
-Como bien dices, esa pregunta no soy yo el que la tengo que responder. Pero creo que hice un buen partido cuando jugué aquí contra el Granada y. Sí, me encantaría jugar en el equipo de mi tierra. Eso siempre es algo muy bonito y espero que alguna vez me puedan dar esa oportunidad. Me gustaría muchísimo, por supuesto. Y me alegro de que el Granada esté un año más en Primera división, claro.
-Sí, tienen un carácter parecido. Están con el equipo en las buenas y en las malas. Son equipos de Primera, pero que siempre pueden estar en esa zona baja de la tabla y eso hace que sus aficiones sean especiales. En El Molinón el ambiente es increíble: da la mismo que el equipo esté jodido o esté ganando. La gente está siempre con nosotros. Y el día que jugamos contra el Granada ya vi que había una afición espectacular.
-Italia hizo un partido muy correoso y al no tener un '9' fijo como comenta la gente pues. Pero yo espero que la Selección haga una buena ronda de clasificación. La Eurocopa es larga y vamos a intentar hacerlo lo mejor posible. Se puede ganar, porque venimos de ganar un Mundial y otra Eurocopa. Somos favoritos, pero bueno.
-A lo mejor la gente piensa que es fácil ganar un Mundial y dos Eurocopas seguidas, pero es muy complicado. La gente que sabe de fútbol seguro que lo tiene muy claro.
-A Italia la vi muy seria, jugó bastante bien.
-Es pronto para decirlo. Creo que hice algunos buenos partidos en Primera. Jugué quince ó 20 encuentros y tengo 23 años recién cumplidos. El fútbol es muy largo y por supuesto que no descartó esa posibilidad de ir a la Selección. Ese es un sueño al que todos los futbolistas tenemos derecho. Si llega alguna vez esa oportunidad, seguro que la intentaré aprovechar.
-Mi sueldo no es que sea gran cosa, pero es verdad que en el mundo del fútbol hay mucho dinero. Pero si al final hay que bajar los sueldos de los futbolistas, no creo que vaya a haber ningún tipo de problemas. ¿Privilegiados? Puede que sí, puede que la palabra sea esa.
-Creo que los chicos están en todo su derecho de plantear sus protestas, pero lo de los bancos es un caso aparte. Bueno, que si tienen que mirar por los estudiantes que lo hagan y dejen de lado otro tipo de cosas.
-Gustarme, gustarme, me gusta más el del Barça, pero el Madrid tiene una gran contra y en cualquier momento te pueden ganar. Pero pienso que es más difícil jugar contra el Barça que contra el Madrid. Por lo menos esa es la sensación que tuve en los dos partidos que pude disfrutar yo.
-Contra el Barça, jugamos con línea de cinco y yo era el central. Y por ahí estaban siempre Aléxis, Fábregas, Pedrito. Contra el Madrid jugué de lateral derecho, central y medio centro. Disfruté de tres posiciones en un mismo partido. Como lateral derecho, me tocó Cristiano y la verdad es que es un jugador con unas cualidades superiores a las de sus compañeros. Es un futbolista que como no estés encima de él te la puede hacer en cualquier momento.
-Sí. Y luego un chaval del Málaga que se llama Isco, que es una grandísimo futbolista.
-El mejor español, Andrés Iniesta. Iba a decir Xavi, pero el día que jugué en el Nou Camp, Iniesta me sorprendió. Y el mejor extranjero es, sin ninguna duda, Messi.