José Antonio Murado trazó el pasado verano un proyecto ambicioso en el que el Oxipharma FS quería conseguir cuanto antes el ascenso a Primera. Por ese motivo configuró una plantilla y un cuerpo técnico de garantías, formado por personas que militaban en la élite del fútbol sala nacional. Para atraerlos hasta un equipo que estaba hace un año en Segunda división, a la mayoría tuvo que convencerles a base de talonario y con contratos multianuales.
En la cancha todo ha ido a las mil maravillas y se conquistó el ascenso. Sin embargo, el empresario dio marcha atrás a todo por tener que pagar los gastos de uso del Palacio de los Deportes. Esto fue el final del patrocinio de su compañía en una decisión que él mismo calificó de «irrevocable». No obstante, antes de poder acabar su última incursión en el mundo del deporte, Murado debe resolver esos compromisos en vigor con varios componentes del equipo.
Compromisos
En la misma rueda de prensa en la que estableció unos días de plazo al Ayuntamiento para que cediera totalmente gratis el pabellón del Zaidín, el mecenas aseguró que «haremos frente a todos los compromisos contraídos sin ningún problema». Luego matizó que «si los jugadores se van a otro club se romperá ese contrato, no van a tirarse un año sabático».
No obstante, los futbolistas que tienen vinculación para la próxima temporada no parecen dispuestos a perdonar los lucrativos emolumentos que tienen firmados. Son conscientes de que ningún club va a pagarles una cantidad similar a la que le prometieron para la temporada 2012/13 y están dispuestos a pelear hasta el final para que Murado les ofrezca un finiquito que les parezca equilibrado.
La pasada semana mantuvieron una reunión con José Antonio Murado hijo, quien les planteó entregarles la carta de libertad si a cambio exoneraban al club de los compromisos firmados. La propuesta fue rechazada en esa toma de contacto inicial. «Tal y como están las cosas y teniendo en cuenta cómo han actuado, no creo que nadie acepte esas condiciones. Se trata de una situación rara y todo apunta a que la única vía será ir a juicio», asegura uno de los futbolistas con contrato en vigor.
Durante los próximos días intentarán acercar posturas tanto con los afectados como con sus agentes, si bien lo más normal es que ninguno dé su brazo a torcer y prefiera mantener ese pulso con la entidad mientras no le llegue alguna tentadora oferta por parte de otro conjunto, lo que le permitiría paliar las pérdidas por el plante del empresario granadino.
Nuevo patrocinador
Una alternativa intermedia podría ser la aparición de un patrocinador nuevo que proporcionase una sólida base económica con la que poder competir la próxima temporada en Primera. En esa hipótesis, Murado realizaría un desembolso menor en materia de liquidaciones y la plantilla evitaría ir a juicio, aunque eso exige que las dos partes cedan un poco en sus posturas puesto que las cantidades pactadas ahora mismo son inasumibles en el nuevo contexto.
Esta opción también tiene fecha de caducidad, puesto que el próximo 29 de junio acaba el plazo para inscribirse en la Liga Nacional de Fútbol Sala. De esta manera, cualquier intento para permitir a la ciudad de Granada disfrutar de la Primera división del fútbol sala debe rubricarse antes de ese día.