Hoy acaba el plazo que estableció José Antonio Murado para que el Ayuntamiento le ceda totalmente gratis el uso del Palacio de los Deportes y el Oxipharma pueda jugar en la élite nacional del fútbol sala. A pesar de que el pasado martes se reunieron ambas partes en un clima cordial, el acuerdo no se produjo y los dos lados dejaran clara su posición, que el empresario calificó de «inamovible».
Murado no estuvo en ese cónclave al encontrarse en Barcelona, de donde se espera que regrese hoy o mañana. Eso podría provocar un pequeño retraso para comunicar la decisión, aunque lo más factible es que el club comunique esta misma mañana si decide seguir adelante con el proyecto en Primera o si por el contrario decide desaparecer.
«No voy a pagar»
El mecenas considera que «voy a gastarme entre 1,5 y 2 millones de euros en el equipo, por lo que no voy a pagar por usar el Palacio. Nunca pido subvenciones, solo poder utilizar gratis las instalaciones». De esta manera rechazó de plano el presupuesto que le pasó el Ayuntamiento y que ascendía a unos 2.500 euros por cada entrenamiento y partido disputado en el recinto deportivo del Zaidín (unos 200.000 euros en total).
Mientras se espera que Murado se posicione definitivamente sobre el futuro del club, el Oxipharma ha desatado la polémica entre el equipo de gobierno local y el principal partido de la oposición. El portavoz socialista Paco Cuenca afirmó ayer que «el alcalde debe buscar un punto de encuentro para que el club se quede en la ciudad por el bien del deporte y los cientos de puestos de trabajo que creará». También expresó que «si no juega en Granada, el único responsable será Torres Hurtado».
Esas manifestaciones provocaron la posterior respuesta de Antonio Granados, concejal de Deportes. «Cuenca ni puede ni debe ser oportunista y frívolo en este tema. Me gustaría que se dirigiera a todos los ciudadanos para decirles si prefiere que paguemos la seguridad, los gastos de limpieza y los suministros al Oxipharma a costa del deporte base, discapacitados, el programa para los niños con riesgo de exclusión social o del centro de medicina deportiva», reza su comunicado.
El Ayuntamiento insiste en que no desea hacer negocio y que solo exige que se hagan cargo de los costes derivados del uso del Palacio, que sin el fútbol sala estará parado la mayoría de los días y se acelerará su deterioro. Solo cabe esperar que a lo largo del día de hoy se alcance el deseado punto medio para que ninguna de las dos partes decida romper la baraja y privar a la ciudad de disfrutar con la Primera división del fútbol sala.