Ángel o demonio? El título de la famosa serie parece hecho a la medida de Bar Refaeli, modelo internacional, exnovia de Leonardo di Caprio y recalcitrante forofa del Barça. El físico angelical de esta israelí de casi 27 años (subrayado por esas alas que le colocan a la espalda cada vez que desfila para Victoria's Secret) entra en contradicción con su reciente y creciente fama de 'levanta novios'. Que le pregunten si no a Shakira... Un par de contoneos de Bar han servido para hacer saltar las alarmas de una nueva crisis de pareja entre la cantante colombiana y Gerard Piqué. La vía de agua se ha taponado de forma elocuente, con una foto colgada en Twitter en la que Shakira aparece radiante sobre las (¡ay!) masacradas rodillas de su novio. En la imagen (dos por el precio de una) también posan risueños y acaramelados Cesc Fábregas y su señora, no sea que entre los 'targets' de Bar también figure el delantero.
Con su 1,74 de estatura, sus ojos azules y sus casi perfectas medidas (89-60-89), Refaeli vive de la moda y está más de moda que nunca. Esta semana acaba de ser proclamada la 'mujer más sexy del mundo' por la revista masculina 'Maxim', un nombramiento que solo sirve para acrecentar su fama de mujer fatal. Ella se defiende. «Soy una buena chica». Esto le aseguró la modelo a esta periodista cuando llegó por primera vez a Barcelona de la mano de Pronovias. Mucho ha llovido desde entonces y algún kilito extra ha caído en el privilegiado y atlético físico de esta israelí a la que en su país criticaron por librarse del servicio militar obligatorio por medio de una maniobra poco patriótica (un fugaz matrimonio de conveniencia), y a la que los judíos ultraortodoxos han desterrado de sus plegarias por su afición al destape. Bar asegura que el auténtico servicio militar lo está haciendo «ahora, viajando por todo el mundo». Y en eso sí, tiene mucha mili.
Detrás del Barça
Coleta alta, mirada felina y su escultural palmito envuelto en un ajustado vestido de hojas doradas. Así reapareció Refaeli hace dos semanas ante la prensa de Barcelona para presenciar en 'front row' el último desfile nupcial de Pronovias. Si estaba pensando en encargar modelito, solo ella lo sabe. Desde que rompió hace un año definitivamente con Di Caprio, después de un lustro de vaivenes, rupturas y reconciliaciones, no se le conoce novio fijo, aunque las ganas de «ligarse a un futbolista del Barça cueste lo que cueste», se le suponen. Según ciertos hinchas del equipo, «Bar sigue al Barça con devoción de 'groupie'».
La cosa es que dos semanas después de su breve visita a la Ciudad Condal (llegó un viernes por la tarde procedente de Suiza y se marchó el sábado por la mañana a Tel Aviv), su eco aún resuena. Sobre todo, en los tímpanos del «muy guapo» (Refaeli dixit) Gerard Piqué, al que le han llegado a adjudicar un escarceo con ella. Y es que Bar últimamente no cierra... A una noticia se superpone otra. Que si una agente de seguridad se propasó al cachearla (¿Barra libre?) en un aeropuerto dejando claras sus inclinaciones lésbicas (eso contó ella, muy ofendida, en su Twitter), que si es la más sexy del mundo en la lista 'Hot' de Maxim según sus expertos lectores, que si ha posado desnuda en una bañera para promocionar la línea masculina de su firma de lencería 'Under Me'... Porque Refaeli también se atreve a diseñar ropa interior para hombres. Quizá porque, tras un master con el incorregible di Caprio, conoce bien el percal.
Hija de una familia dedicada a la cría caballar, Refaeli tiene dos hobbies: bailar y montar a caballo. Su nombre, Bar, significa en hebreo 'chico salvaje o vida salvaje', pero no se identifica demasiado con él. Su primera aparición en la tele fue a los nueve meses. «De niña hice todo tipo de anuncios y me encantaba», le confesó a este periódico. Con quince ya era modelo, pero siempre bajo la vigilancia de su madre a la que considera su mejor amiga. Tiene tres hermanos varones, ha crecido rodeada de hombres y a su juicio el príncipe azul no existe. «Es solo cuestión de química». Al margen de los goles del Barça, lo que busca ahora mismo Refaeli es un hombre que la entienda y con el que sentirse cómoda. «Un hombre que te suba la moral y no lo contrario. Porque cuando alguien te hace flotar y brillar... Entonces sabes que es él».