Los vecinos de Pulianas y del barrio de Pulianillas están atemorizados. Nunca antes se habían perpetrado tantos atracos ni con la gravedad con la que se están produciendo en los últimos días. Desde hace unos meses, varios individuos han cometido una veintena de robos en la localidad, a los que hay que sumar algunos intentos más que se quedaron en un gran susto.
Los robos -con ensañamiento- han causado más miedo y daños personales que perjuicio económico. Para entrar ahora en algunos comercios, hay que esperar a que el dueño abra la puerta, como si se tratara de una joyería; un extremo al que muchos han tenido que recurrir. También cierran antes, ya que desconfían de quién pueda entrar por la puerta a partir de según qué hora.
Sin embargo, en otros comercios han actuado a plena luz del día, como es el caso de una tienda que ostenta el dudoso honor de ser el primer establecimiento de la localidad que han atracado. Su dueño, que prefiere mantener el anonimato, se recupera de la puñalada que le dieron unos individuos. La hoja del cuchillo se quedó a solo dos centímetros de atravesar el pulmón derecho.
Fue a primeros de enero cuando entraron en la tienda encapuchados, con gorras, pasamontañas y cuchillos. «Primero me tiraron al suelo y cuando me levanté me dieron la puñalada», relata el dueño de la tienda, que asegura que no es normal la oleada de robos y que estén tan «desprotegidos». «Estamos asustados. Da igual perder dinero, pero lo que no quieres es que 'te quiten de en medio'», agrega.
A pocos metros de esta tienda hay otra que se encuentra cerrada desde que entraron en ella con un procedimiento parecido a la anterior. La dueña del comercio ha decidido cerrar su negocio ante la oleada de violencia.
El 'botín' de la Copa del Rey
En la misma zona, un bar regentado por una familia ha sido también víctima de esta 'plaga' que asola Pulianas. El miércoles pasado se dispusieron a llevarse el dinero que esta familia se había ganado gracias al partido entre el Real Madrid-Barcelona de Copa del Rey. El dueño estaba cerrando, ya de madrugada, cuando se paró un coche frente al bar, muy bien vestidos, con buena apariencia y con la cara descubierta. «Me pidieron tabaco de la máquina y les dije que sí. Cuando fui a coger las llaves, me puso el cuchillo en el estómago», recuerda. En ese momento, otro de los atracadores saltó la barra del bar y se llevó lo que había en la caja, que por otras circunstancias no era lo que habían ganado esa noche.
Aún así, el dueño de este bar no consiguió evitar algunos cortes que le dio el joven que le apuntaba con un cuchillo de grandes dimensiones, cuando intentó salir del establecimiento para pedir ayuda. El hostelero también se queja de la falta de vigilancia que ha habido en la zona, «aunque en los últimos días sí que se está notando una mayor presencia de la Guardia Civil».
También en viviendas
Pero los comercios no son los únicos que han sufrido el acoso de los ladrones. Una zona de apartamentos adosados también ha sido objetivo de los atracadores, que llegaron a darle una paliza a uno de los propietarios de una de las viviendas, en otra consiguieron robar un vehículo y en otras han intentado entrar por la noche con los dueños dentro.
Para llamar la atención sobre estos hechos, algunos vecinos de la localidad han convocado una manifestación, que cuenta con un gran seguimiento en las redes sociales y cuenta con el respaldo del Ayuntamiento, que se celebrará mañana viernes a las 20.00 horas.