El roscón de reyes se le atragantó a más de un cliente de un bar de Cenes de la Vega el pasado 6 de enero. Dos atracadores entraron ataviados con una máscara y apuntando con un arma de fuego, al parecer una pistola, para llevarse la recaudación de la caja. Los Reyes Magos no fueron demasiado generosos con el local, porque la recaudación del día tampoco era para tirar cohetes.
Los trabajadores y clientes del bar no dieron crédito a lo que veían, porque nunca antes se habían enfrentado a una situación similar: estaban ante un atraco real y un arma de fuego les apuntaba directamente a la sien. Los dos encapuchados, pistola en mano, no tenían demasiada experiencia en este tipo de lides, porque con la misma máscara puesta fueron reconocidos por ciudadanos del municipio de Cenes de la Vega.
Tampoco eligieron el mejor local para arriesgarse... a pasar una temporada en la cárcel, solo se pudieron llevar 250 euros, la mayor parte del dinero en calderilla. Salieron corriendo con un botín que cabía en el bolsillo pequeño de un pantalón.
Ni la mítica película española de 'Atraco a las tres' hubiera reproducido mejor la retahíla de chapuzas cometidas por los dos atracadores, que no contentos con la faena decidieron rematarla un poco más tarde con un nuevo pase de muleta. Tras la huida, la Guardia Civil recibió el pertinente aviso de lo que había sucedido. La escasa clientela del establecimiento y los trabajadores del bar pudieron respirar tranquilos cuando vieron a los malhechores salir corriendo del establecimiento.
¿Coartada?
Los agentes de la Benemérita iniciaron sus pesquisas de forma acelerada, aunque este tipo de asuntos llevan su tiempo y no permiten equivocaciones. Con lo que no contaban , era con la visita de los atracadores a esta bar de Cenes de la Vega en horario de tarde para tomar un café. ¿Era su coartada? Pudieron ser reconocidos por vecinos del municipio que presenciaron el atraco en este establecimiento de Cenes de la Vega, lo cual ayudó bastante las tareas investigadoras de la Guardia Civil.
Justo al día siguiente del atraco, los agentes de la Benemérita pudieron detener a una de las presuntas atracadoras, a quien no le constan antecedentes penales. Su pareja sentimental, el otro atracador, también fue detenido pocos días después. Este varón de 27 años sí estaba fichado, le constan robos de poca cuantía, cometidos con anterioridad.
Lo más sorprendente de este rocambolesco suceso es la sangre fría de los dos atracadores, de acudir pocas horas después del atraco al mismo local para degustar un café, exponiéndose a que pudieran ser reconocidos por los vecinos que presenciaron el atraco.
La Guardia Civil puso a disposición judicial a los dos detenidos.