La artista granadina Estrella Morente fue la gran protagonista de la segunda gala flamenca del LI Festival del Cante de las Minas tras una jornada de homenaje a su padre, el cantaor Enrique Morente. En esta ocasión, la cantaora volvió al certamen para encontrarse con una Catedral del Cante que estuvo repleta.
El inconfundible estilo de Estrella Morente, que fusiona las influencias añejas de su Granada natal con las últimas tendencias del flamenco en el nuevo milenio, volvió por tercera vez a deleitar al público del Festival, que no quiso perderse la ocasión, según informaron fuentes de la organización en un comunicado.
La influencia de su padre marca en la actualidad los recitales flamencos de la artista granadina. Ya después de su muerte, y como ella misma ha reconocido, «su vida está rota». «Mi padre me enseñó a convertir la tristeza en arte y apoyarme en el trabajo, buscar el camino para sobrevivir cerca de la cultura. Estoy intentando estar a la altura», afirma la cantaora, que se encuentra de gira dentro y fuera de España este verano. Su próxima cita será en la inauguración de la temporada de verano de Baluarte el próximo 25 de agosto en Pamplona, con un concierto en el que repasará algunas de las canciones más conocidas de su carrera.
Estrella Morente es ferviente admiradora de La Niña de los Peines, Camarón de la Isla, Marchena, Vallejo y por supuesto su padre, pero la primogénita de Enrique, hija de la bailaora Aurora Carbonell, ya cuenta con una trayectoria importante como joven valor del cante flamenco. Con 31 años ha sembrado su arte y frescura musical en medio mundo y ha actuado en El Barbican Centre y el Sadler's Wells de Londres, el Carnegie Hall de Nueva York, Oslo, Helsinki, Sofia, Miami y Lisboa.
A finales de 2001 salió su disco 'Calle del Aire' (Chewaka/Virgin), una grabación ecléctica aclamada por su heterodoxia y frescura, con el consiguió un disco de oro. En mayo de 2006, tras cinco años de silencio discográfico, vio la luz el disco 'Mujeres', colección de temas inspirados por personajes femeninos allegados al corazón de Estrella y que se creó bajo la batuta de su padre. Constó de canciones que la han marcado durante su infancia y su vida actual.
Nominada para el Grammy Latino y a los premios Amigo, fue galardonada con el Ondas a la mejor creación flamenca. Además, consiguió el Premio de la Música 2006 por mejor álbum flamenco y colaboró con figuras como Imperio Argentina, Martirio, Carmen Linares, Tomatito, Rafael Riqueni y Dulce Pontes, entre otros.
En 2009 el maestro Joseph Pons la llamó para intervenir como solista en El Amor Brujo con las Orquestas de Murcia y Málaga, en una obra que se vio plasmada en CD a lo largo de 2010. Tras participar en el rodaje de la película 'Morente sueña la Alhambra', el director de cine Pedro Almodóvar la escogió para su film 'Volver', en el que puso la voz a la actriz Penélope Cruz en el principal tema de la banda sonora.
También participó en 'Buñuel y la Mesa del Rey Salomón' y 'Flamenco, Flamenco' de Carlos Saura, al tiempo que colaboró con Javier Mariscal en la película de animación 'Chico & Rita'. Dotada de una voz cristalina, sabe mezclar las influencias añejas de su ciudad natal con las últimas tendencias del flamenco de su época.
Protagonismo compartido
El otro gran protagonista de la noche flamenca fue Alejandro Sanz, que recibió en la Catedral del Cante y de manos del alcalde de La Unión y presidente del Festival, Francisco Bernabé, el galardón 'Castillete de Oro'. El artista madrileño se reencontró con sus raíces flamencas en un marco único.
Además, se entregaron los galardones 'Carburo de Oro' a José Cros Zaplana y a Alfonso Paredes García 'Niño Alfonso'. Tras la gala flamenca con Estrella Morente, tuvo lugar la Noche Blanca del Flamenco con alumnos de la escuela de Arte Flamenco del Cante de las Minas.