El ciclo 'Poesía para empezar', la organización de una serie de actividades dedicadas a los escolares con los versos y estética de Federico García Lorca regresó a la Huerta de San Vicente. La crisis mermó esta actividad, que siempre fue una especie de emblema de la institución que regenta la que fuera residencia veraniega de la familia del poeta.
El consenso institucional entre el Patronato Municipal Huerta de San Vicente y la Delegación de Educación ha conseguido que los escolares puedan 'volver a empezar' con la poesía. El proyecto se ha visto aumentado en cuanto al número de talleres, horario y sesiones dedicadas a los escolares granadinos. Aunque la actividad se lleva celebrando desde el pasado mes de marzo, los responsables institucionales decidieron presentarla ayer al público, en esta nueva edición, con la visita de los colegios San Pascual Bailón de Pinos Puente y del Federico García Lorca de Fuente Vaqueros, dos localidades relacionadas con la vida del poeta objeto de los talleres.
Las actividades consisten en cuatro talleres dedicados a música, poesía, artes plásticas y teatro, y como novedad en esta edición de 'Poesía para empezar' los niños podrán elegir dos de estos talleres, y además durarán quince minutos más cada uno de ellos. El taller de guiñol, la actividad dedicada a los títeres de cachiporra, una enseña del mundo lorquiano, se ha reconvertido en una especie de 'sketch' audiovisual, porque se ha pretendido que ganara en carácter didáctico. Además, el interior de la casa de la Huerta de San Vicente y todo su entorno se han incorporado a 'Poesía para empezar' como el escenario de la actividad teatral.
Los monitores son Luis Melgarejo (poesía), Luis Britos (teatro), Diego Neuman (música) y Laura Rodríguez (pintura). Además, todos ellos cuentan con el acompañamiento musical de Luis Poyatos.
«El objetivo es acercar a los niños a manifestaciones artísticas como la música, la pintura, el teatro y la poesía desde una perspectiva lúdica y participativa, posibilitar su conocimiento de la vida y obra de García Lorca», señala la delegada de Educación, Ana Gámez.
En cuatro grupos
Los niños son recibidos en un teatrito de guiñol, que sirve de prólogo y explicación festiva de la actividad. Distribuidos en cuatro grupos, los niños y las niñas se dirigen con sus respectivos monitores a cada espacio escénico asignado: el rincón de la música, el de la poesía, el teatro, los dibujos. Al final, cada grupo expone a los demás el trabajo realizado. Como despedida, se entrega a cada niño dos libros de Federico García Lorca, 'Poesía para empezar' y 'Poesía para dibujar', así como el 'Pasaporte de artista', que los certifica como creadores tras haber participado en el programa lorquiano.
Más de 40.000 escolares de cinco a siete años han participado en este programa desde que se puso en marcha. En la presente campaña se celebrarán un total de veinte jornadas, dos a la semana, los miércoles.
En la presentación de esta nueva edición participaron el concejal delegado de Cultura, Juan García Montero, el director gerente del Patronato Municipal Huerta de san Vicente, José Luis Carmona; y la delegada de Educación de la Junta de Andalucía, Ana Gámez Tapias.