A estas alturas, que decenas de miles de granadinos buscan trabajo no es ninguna novedad. Sin embargo, que lo encuentren, es todo un notición. El Instituto Municipal de Formación y Empleo del Ayuntamiento de Granada (IMFE) tiene registrados en el Servicio Granadino de Colocación (SGC) a cerca de 12.000 demandantes de empleo de la capital y el área metropolitana. Y con alguno de ellos sí que se llega al punto último de su ser: lograr que abandonen la lista de parados y pasen a engrosar la de trabajadores.
En lo que va de año el SGC ha captado algo más de 820 puestos de trabajo y de ellos, 660 aproximadamente ya están cubiertos. Los beneficiarios de dichos trabajos han sido, eminentemente, quienes buscaban ser camarero, recepcionista de hotel o camarero de pisos dentro del sector de la hostelería; delegado comercial, agente comercial y representante de comercio en el sector de venta; profesor de formación ocupacional; mozo de limpieza; ayudante a domicilio, administrativo o vendedor telefónico. Estos oficios son los que más se requieren por parte de las empresas. Los que menos trabas tendrán en camino hacia la ocupación.
No obstante, los granadinos no se distancian mucho de lo que las empresas piden. En su mayoría, buscan trabajar en el sector comercial y en el de la hostelería, además de como administrativo. Y aún así, sólo unos pocos consiguen el éxito laboral. Mantenedores de edificios, jardineros, fontaneros, pintores o monitores de tiempo libre también los hay en la ciudad y quieren trabajar.
Asesoramiento
El IMFE pone a disposición de los empadronados en Granada y pueblos del Cinturón fundamentalmente asesoramiento en cuestiones laborales. La orientación es uno de sus principales caballos de batalla. Guiar a quienes buscan trabaja, mostrarle las posibilidades que tienen para hacerlo, a dónde acudir, enseñar el uso de las nuevas herramientas de búsqueda a través de las nuevas tecnologías, etc. Otro de sus puntos fuertes es el formativo. Ofrecen cursos de diversa índole que ayudan a abrir nuevas opciones laborales o a conseguir más preparación para un trabajo determinado. También secundan periodos de prácticas en empresas, una puerta más hacia el empleo que a veces, da resultado.
Dentro del IMFE, el Servicio Granadino de Colocación resulta a fin de cuentas un intermediario entre empresas y demandantes de empleo. A los que quieren trabajar, les inscriben como tales, les envían las ofertas que se adecuan a su perfil, les informan sobre el mercado laboral y les derivan a otros servicios orientativos, fundamentalmente. A las empresas, le ayudan a gestionar sus recursos humanos, le difunden sus ofertas y le preseleccionan a los candidatos, como es el caso que de su trabajo con Hoteles Porcel. Mari Carmen Porcel, la directora de Recursos humanos de la empresa comenta que llevan varios años haciendo uso de este servicio municipal. «Los procesos de selección de personal son muy engorrosos.
En vez de poner un anuncio y recibir 400 currículums, lo hacen desde el SGC y aquí sólo envían a los preseleccionados que más se ajustan a lo que buscamos, cuatro o cinco candidatos». En su empresa, cerca de diez trabajadores han sido contratadas a través de este servicio. También colaboran con el IMFE al acoger en sus hoteles a personas que tras un proceso formativo realizan prácticas laborales.
Dificultades
Entre 31 y 44 años tienen la mayoría de inscritos en el SGC, cerca de 5.300 personas, y después, el grupo de menos de 30 años, con algo de más de 4.800 inscritos. En cuanto a nivel formativo, los polos son opuestos: o con estudios primarios y recién titulados universitarios. Para quienes llevan poco tiempo en el paro es más fácil volver a entrar dentro del mundo laboral, mientras que los parados de larga duración lo tienen más complicado.
Historias hay muchas. Algunos siguen esperando que llegue su oportunidad, mientras otros, menos de los que se quisieran, han sido agraciados por el valioso empleo. Pablo, Mª Esther y José, inscritos en el SGC cuentan sus casos.