La representante de Alemania, Lena LMeyer-Landrut, con su canción pop 'Satellite' (246 puntos), que figuraba como una de las máximas favoritas en todas las quinielas, ganó ayer la 55 edición del festival de Eurovisión, una gala que fue transmitida en directo por TVE desde el efectista y espectacular marco del estadio Telenor Arena de Oslo, la capital noruega. Daniel Diges, el representante español en el certamen con su vals moderno 'Algo pequeñito', obtuvo una mediocre posición y consiguió alcanzar el puesto número 15 de la gala musical (con 68 puntos), en la que participaron 25 países.
El cantante español repitió su actuación tras la intervención del último país participante, Dinamarca, debido a que en su primera interpretación, en la que ocupaba la segunda posición en el festival, irrumpió en el escenario durante unos instantes un espontáneo que pretendió deslucir el tema de nuestro país y su coreografía, algo insólito en la historia de Eurovisión. El hombre que protagonizó la intromisión escénica, que portaba una barretina, fue detenido por dos miembros de los servicios de seguridad.
Diges, en declaraciones a TVE, se tomó con humor el supuesto boicot. «Ha querido seguir el momento -dijo-. Yo cuando le vi dije: 'Éste aquí sobra'. Qué se le va a hacer». Lo cierto es que, durante la irrupción del espontáneo, ni Diges ni sus compañeros de escena perdieron los nervios ni se alteraron lo más mínimo. Aun así, la presentadora del festival anunció que se repetiría la actuación porque «España ha sufrido una ignominia». En su segunda actuación, al igual que en la primera, Diges fue aclamado por el público que asistía al evento musical.
Jimmy Jump
El entrometido no era otro que Jaume Marquet Cuna, conocido como Jimmy Jump, quien ha hecho de la aparición repentina en competiciones deportivas su razón de ser.
Tras Azerbaiyán se situaron, en segundo y tercer lugar, los temas interpretados por el conjunto de rock turco maNga (170 puntos), con 'We Could Be The Same', y el dúo mixto rumano Paula Seling and Ovi, con 'Playing With Fire (162 puntos). De nuevo el festival de Eurovisión dio la espalda a España, algo a lo que estamos acostumbrados desde hace muchos años.
Nada hacía pensar que Diges, que salió en segunda y última posición al escenario, cosechara tan escaso respaldo, si bien le puede consolar que no sufrió el duro batacazo de nuestra representante Soraya en la edición del año pasado, cuando quedó en un decepcionante penúltimo lugar. El madrileño Diges (Alcalá de Henares), de 29 años, salió vestido de gris plata, acompañado por su animosa 'troupe': el arlequín, la bailarina, el soldadito de plomo, la flexible muñeca de trapo y el corista.
Su original puesta en escena fue mágica, alegre e imaginativa, estéticamente bella, y cautivó al público de Oslo que acudió a la gala por su sentimiento y ternura.