El responsable del PP en la comarca del Valle de Lecrín, Francisco Salaberri, cree que «la nave de una cooperativa de cítricos situada en Melegís no es el mejor lugar para guardar los restos mortales de los 18 milicianos malagueños exhumados hace once meses en una fosa común». Según Salaberri, Juan Antonio Palomino, alcalde socialista del municipio de El Valle, formado por Restábal, Melegís y Saleres, dijo hace casi un año que habilitaría una zona en el cementerio para dignificar los restos que aún no han sido identificados al no haber sido reclamados por sus familiares. «Creo que esos restos deben de reposar en paz en el campo santo o en un lugar digno, pero nunca en un cuarto que hay dentro de una nave para almacenar y comercializar cítricos», afirmó.
Procedentes de Málaga
Varios vecinos de El Valle indicaron que «en el mes de junio del pasado año tuvo lugar la exhumación de los restos de 18 milicianos que huían de las tropas franquistas de Málaga. Los jóvenes se dirigían por las sierras y campos a Almería porque estaba tomada por 'los rojos' pero un pelotón de fusilamiento acabó con ellos a sangre fría después de que cenaran patatas fritas. Los fascistas acabaron con casi toda la desbandada de Málaga. El año pasado hizo bien nuestro Ayuntamiento y la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica con desenterrar los restos de los 18 militares que se encontraban en una zanja y cuyos cuerpos, con el tiro de gracia en los cráneos, se encontraban situados unos sobre otros y con capas de cal. Eso sí -aclaran- el que se encuentren en una nave agrícola tras ser exhumados, no nos parece el lugar más adecuado», señalaron.
Francisco Salaberri también ha denunciado que la explanada que linda con la puerta de iglesia de Restábal fue hasta hace varias décadas el solar y recinto del antiguo cementerio municipal. Afirma que al nuevo campo santo, situado cerca de la carretera que va a Pinos del Valle, se trasladaron los restos que había en los nichos y algunos que las familias sacaron de la tierra, pero los demás restos humanos, centenares de cuerpos, siguen estando en este lugar que ha servido hasta de escombrera y basurero.
En su opinión, el Ayuntamiento de El Valle debería exhumar todos los restos para ser trasladados al nuevo campo santo antes de que la zona sea cubierta por una losa de cemento o con solería para convertirse en plaza pública.
«Así lo han hecho otros pueblos pero, aquí, mucha memoria histórica pero no se dignifican ni los de nuestros antepasados ni la de los 18 milicianos que fueron pasados por las armas», terminó diciendo.