Quién les iba a decir a los primeros moradores del Castillo de Carchuna, aquellos que en el Siglo XVIII repelían los ataques piratas desde la atalaya costera, que tres siglos después las relaciones entre las dos orillas del Mediterráneo iban a ser tan distintas. Tanto que el Castillo construido para proteger a la población local de las invasiones de la otra orilla va a acabar convertido en «un símbolo de buena vecindad», en palabras del director de la Agencia Provincial de la Energía, Fernando Alcalde.
El Castillo será la sede de 'Enercoop', un proyecto de colaboración con Marruecos liderado por la Diputación de Granada y que se integra en los acuerdos cooperación transfronteriza entre Granada y el país vecino, financiados con fondos europeos. Gracias a este proyecto el monumento, que en la actualidad se encuentra muy deteriorado, se rehabilitará para transformarse en un centro de intercambio de conocimientos e investigación en materia de energías renovables.
La inyección de 1,2 millones de euros de fondos europeos destinados a este proyecto de colaboración energética con Marruecos se ha convertido así en la gran oportunidad que el castillo llevaba esperando desde hacía décadas. Por fin hay fondos para su rehabilitación. Las obras de recuperación y acondicionamiento de la atalaya se llevarán 600.000 euros, la mitad del presupuesto total del proyecto energético. Una cantidad que no alcanzará para rehabilitar al 100% la fortaleza pero que sí permitirá una gran actuación que contempla la construcción de aulas de formación e informática, talleres, una sala acondicionada para videoconferencias, un centro de documentación, salón de actos y una sala interpretativa del propio baluarte. Además, el proyecto tiene una fecha de finalización asignada, por lo que las obras no se eternizarán como suele ocurrir en estos casos: el centro del Castillo tiene que estar terminado antes de abril de 2011.
«Esto es muy importante para los vecinos del Llano que han visto deteriorarse su patrimonio cultural y que ahora podrán verlo transformado en un elemento dinamizador de la economía de la comarca», valoraba ayer Manuel Estévez, alcalde de la ELA Carchuna-Calahonda durante el I Encuentro de cooperación transfronteriza Granada-Norte de Marruecos, que se celebró ayer en la localidad costera y que incluyó una visita al Castillo.
La atalaya acogerá un centro de referencia en el estudio de las energías renovables que becará a 50 técnicos y estudiantes marroquíes para que se formen en este campo. Las investigaciones se concretarán luego con distintos proyectos prácticos en Marruecos.
Auditorías
Por ejemplo, se contempla la realización de auditorías energéticas para reducir el consumo en diez ciudades marroquíes o un estudio para producir biogás con la basura de vertederos como el de Chefchaouen. «El gobierno marroquí presta en este momento una especial importancia a las energías renovables», aseguraba Abdesalamm Damoun, miembro de la Región Norte del país alauita en el Encuentro de Carchuna. Tampoco faltaron a la cita en Carchuna autoridades y técnicos de las localidades marroquíes de Tánger, Asilah, Chefchauen, Tetuán y Larache, que participan en este proyecto.
Estas localidades del norte de Marruecos acogerán también una exposición itinerante incluida en este proyecto, «como una actividad de difusión e información, para expandir una nueva cultura energética que permitirá acercar a estos municipios experiencias prácticas sobre el uso y aprovechamiento de las energías renovables con el ahorro que ello conlleva».
El vicepresidente segundo de la Diputación, Julio Bernardo apuntó que más allá de la ilusión que supone tanto para la Agencia Provincial de la Energía como para sus socios marroquíes el inicio del proyecto «lo más importante será que seamos capaces de desarrollarlo bien para tener acceso a las próximas convocatorias de fondos europeos que nos permitan ampliar esta actuación». Y es que, según el vicepresidente de la Diputación, lo ideal para el proyecto sería poder ampliarlo en el futuro con otro centro de referencia en el norte de Marruecos. En esta misma línea se expresó Said Chakri, presidente de la Asociación de profesores de Ciencias de la Vida y de la Tierra de Marruecos, que presentó la formación de técnicos marroquíes en materia energética «como una prioridad del Gobierno a la que la propia sociedad civil presta mucha atención».
El proyecto de colaboración energética es una de las tres patas del Plan de cooperación transfronteriza Granada-Marruecos, que tiene un presupuesto total de tres millones de euros y se completa con 'Mercamed', una actuación de cooperación entre empresas de las dos orillas y el proyecto 'Magrec' para la recuperación de patrimonio documental.