Es el gran mito del rock nacional, y además el más grande de los roqueros con Granada como denominación de origen. Medio siglo de canciones, proyectos y carretera ha dado a Miguel Ríos un puesto de honor en el Olimpo de la música popular. Y ahí sigue, con más fuerza que nunca y a pesar de que anunció que dejaría los escenarios en el pasado mes de agosto, como él mismo dice, quedan muchas plazas que visitar y, en esto del rock, mucha gente de la que despedirse. Una de esas plazas, y de las que más ilusión hacen al artista granadino de todas las décadas, es su participación en el festival en beneficio de Haití, hoy en el Palacio de los Deportes, donde asegura que pondrá toda su fuerza y actitud rock. Miguel Ríos hace un llamamiento a los granadinos. «No nos olvidemos de Haití»
-Sé que actuar en Granada tiene siempre un «valor» añadido para ti, pero ¿qué supone hacerlo para una causa tan importante como ayudar a Haití?
-Por lo que sé del elenco con el que voy a compartir el escenario del Palacio de Deportes, para todos Granada es nuestro lugar 'especial' a la hora de tocar. Por eso, esta reunión de artistas granadinos, tiene un plus emocional que hará un gran espectáculo. Sobre todo si se le añade el vínculo más importante, el motivo fundamental de esta reunión solidaria, Haití.
-En el festival habrá poco tiempo para cada artista, pero a pesar de ello, supongo que tu actuación será especial ¿Qué canciones podremos corear contigo en el Palacio de Deportes? ¿Tendremos alguna sorpresa para esta ocasión?
-Son tantas las necesidades después de la catástrofe, que los granadinos, siempre generosos, deben acudir en masa en ayuda al pobrísimo pueblo haitiano. Creo que la variedad de estilos que concurren en el festival, puede dar una idea de cual es la actualidad de buena parte de los artistas granadinos de ahora. Yo actúo con la Granada Big Band y sobre lo que voy a cantar sólo lo sabrán quienes compren la entrada.
-El hecho de ser la gran referencia del rock de este país ¿es un peso difícil de llevar?
-No, para nada. El rock patrio reparte su peso en muchas espaldas. Lo difícil es ser voluntario de la Cruz Roja, o de otra ONG, y trabajar todos los días por los demás, sin esperar más recompensa que el ver como los seres humanos viven con dignidad. No es caridad lo que los mueve, sino el deseo de justicia social. La caridad deja muy bien al que la hace, pero la solidaridad al que la ejerce y al que la recibe.
-Recuerdo tus conciertos en Granada con el 'Rock en el Ruedo' y 'Rock and Ríos' ¿Cómo es posible mantener la actitud y la fuerza después de tanto tiempo?
-Todo pasa y todo queda, decía Machado. Creo que rock cumple una función social, además de rellenar muchas otras emociones, y el saberme parte de esa tradición me ha dado un plus de resistencia.
-En agosto de 2009 anunciaste la retirada de los escenarios, lo que le da un gran valor a tu participación en el festival por Haití, pero supongo que seguirás con apariciones puntuales
-Lo que anuncié con ?Memorias de la carretera' era el principio del fin de las giras... Todavía me quedan algunos compromisos que cumplir, ciudades que visitar. Es lo que tienen 50 años de rock and roll, mucha gente de la que despedirse.
-Granada ha sido siempre una buena cuna para el rock, pero ¿Cómo ves el panorama actual de la música 'made in Granada'?
-Sí, Granada siempre prolífica en modernidades y tradiciones. El antiguo conflicto en esta tierra parece coexistir sin dramas insalvables. Por desgracia no estoy muy puesto en el rock local y, por lo tanto no tengo opinión. Me gusta mucho El hombre garabato, pero yo sabiendo que Lapido está en el estudio grabando nuevos temas ya soy feliz. Pero, no nos olvidemos de Haití.