La fusión del pop y el rock con músicas tradicionales tiene en Granada una de las mejores canteras de todo el país. Una de esas bandas es La Barca de Sua, una formación con voz femenina al frente y dotada de una magnífica conjunción de guitarras, percusiones y metales. A pesar de su todavía corta carrera, han conseguido ganar numerosos concursos y sorprender en festivales y conciertos. Se trata de una de las bandas jóvenes con mayor proyección. La voz de Carmen Caballero da una dimensión internacional a la formación.
-¿Qué aporta tocar en un festival para una causa tan importante como ayudar a Haití. ¿Se sube al escenario con otro concepto?
-Por supuesto se podrá imaginar que cuando hay una catástrofe de estas características una no puede sentirse impasible, y piensa en todo momento qué se podría hacer para echar una mano. Las imágenes que han llenado nuestras casas y nuestras cabezas... Y sí, es cierto que se sube al escenario con más ganas quizá, esas ganas de saber que lo que haces ayuda a otros, pero sobre todo esperamos que con muchísima intensidad.
-¿Por qué la apuesta de La Barca de Sua por la fusión de músicas tradicionales y pop?
-No hay que olvidar que pop viene de la música popular, y eso tiene mucho que ver con la música tradicional. Pero no creemos que lo que hacemos sea pop propiamente dicho ni tradicional, entendido como folklórico. Lo que hacemos es aquello que también escuchamos, que estamos acostumbrados a oír, y es por eso que pasamos de un lugar a otro con cierta comodidad, porque esa mezcla existe ya en la música que hoy escuchamos. El jazz, el rock, la tradición mediterránea o ciertos sonidos que van desde África hasta América. Un tema de Richard Bona nos lleva a otro de The New York Ska Jazz Ensemble para coronar con un riff surfero que enlaza en un salto mortal con Henri Mancini. Eso es lo que hay.
-Estáis inmersos en el lanzamiento de un nuevo EP, ¿Consideráis que estamos ya ante el sonido consolidado de la banda?
-Bueno, eso lo dirá el tiempo y futuras composiciones, en las que ya estamos trabajando, y bueno, no son precisamente iguales a los anteriores. Siempre hemos jugado con sonidos eléctricos y otros más acústicos. En 'Naïf', nuestro último EP, encontramos cuatro temas que son muy diferentes entre sí, pero tal vez sí hay un sonido 'barquero' que es reconocible. También se nos decía en temas anteriores. De cualquier manera, no creo que acabemos por encuadrarnos en un estilo concreto, por lo cómodos que nos sentimos en la mezcla de lugares musicales diferentes. Pero el sonido de La Barca de Sua sí que es reconocible.
-¿Para el concierto del Palacio de Deportes presentaréis alguna de estas nuevas canciones, a pesar del poco tiempo del que dispondréis?
-Por supuesto. Sólo tenemos unos diez minutos que hemos decidido no apurar, para disfrutarlos y, sobre todo, facilitar a nivel técnico. Tocaremos un par de temas del nuevo trabajo, para que todo el público pueda conocer en directo estas canciones, que ponen un puntito de fuerza y otro tanto de baile y diversión, sin dejar ese guiño crítico y ácido que tanto nos gusta.
-Participar en un festival donde hay artistas de muy diferentes estilos ¿es una oportunidad?
-Sí, eso está claro. Para nada es un inconveniente, sino una oportunidad. Nosotros tenemos a nuestros propios seguidores, pero en este caso lejos de darnos miedo o de acomplejarnos, nos parece perfecto, para llegar a otros lugares, a gente de otros estilos.