Ultimátum judicial al banco para que informe si asume el coste de la incineración de Edgardo Priori

Ultimátum judicial al banco para que informe si asume el coste de la incineración de Edgardo Priori

El órgano judicial ha dado de plazo cinco días a la entidad bancaria para que conteste a su requerimiento, con la advertencia de que de no hacerlo podría incurrir en posible desobediencia

Yenalia Huertas
YENALIA HUERTASGranada

El Juzgado de Instrucción 9 de la capital ha instado al banco donde tenía sus ahorros Edgardo Priori, el profesor italiano que lleva congelado un año en Granada, a que informe si se pueden cargar los gastos de la incineración en su cuenta, según informaron a IDEAL fuentes judiciales.

Según estas mismas fuentes, el órgano judicial, que dirige el magistrado José Luis Ruiz Martínez, ha dado de plazo cinco días a la entidad bancaria para que conteste a su requerimiento, con la advertencia de que de no hacerlo podría incurrir en posible desobediencia. Lo ha hecho a través de un escrito que fue remitido el 12 de junio a la sucursal de la entidad bancaria donde Priori tenía su cuenta, en la que guardaba 34.000 euros, que era el Banco Popular -absorbido por Banco Santander-.

Tres posibles herederos

Por otro lado, los familiares del italiano localizados en su país y posibles herederos serían finalmente tres: todos son hijos de un primo de Edgardo ya fallecido. Dos de ellos, un señor que vive en Pavía (ciudad natal de Edgardo) y una mujer que reside en Colombia ya se han puesto en contacto con los letrados de Granada Luigi Nazzaro y Néstor González Jiménez. Según indicó el propio Luigi Nazzaro a IDEAL, «el abuelo de estos tres hermanos era hermano de la madre del fallecido». Por ahora, los letrados están estudiando si en este caso deben aplicarse las leyes de sucesión de Italia o de España, pues en el país transalpino es posible heredar hasta el sexto grado de consanguinidad y allí sí serían herederos. Sin embargo, en España, según este letrado, sería hasta el cuarto grado y por tanto aquí no lo serían. Estos familiares no tenían relación con Edgardo y lo último que sabían de él era que se había ido «de misionero a África»; desconocían que estaba viviendo en España.

No se sabe si finalmente Edgardo Priori conservaba en el momento de su muerte las acciones que en 2014 tenía en un fondo de inversión y los 40.000 euros que en 2012 tenía a plazo fijo, pero lo cierto es que en su cartilla constaba un saldo de casi 34.000 euros. Al comprobarlo el juzgado, que conserva en una maleta todas las pertenencias de Edgardo sin que nadie las haya reclamado, empezó a realizar las gestiones pertinentes para que el italiano recibiese sepultura. En realidad, este profesor italiano, que era teólogo y residía en una pensión de la zona de Gran Capitán, dejó por escrito, en una especie de testamento ológrafo, que quería ser incinerado en Granada, un deseo que el juzgado hará que se cumpla.

Edgardo, que tenía 76 años cuando falleció, sufrió una insuficiencia cardiorrespiratoria mientras se duchaba el 17 de julio del año pasado. El hombre había instalado en la citada pensión su hogar y guardaba entre sus cosas impresos para solicitar plaza en una residencia pública, los cuales no llegó a rellenar.

Aunque tenía dinero en el banco, no llevaba una vida de lujos. Solía sacar 1.000 euros al mes para sus gastos, de los cuales 360 eran para pagar la habitación de la pensión. A diario frecuentaba un restaurante y era soltero. El cadáver del septuagenario se encuentra -todavía- en las cámaras de congelación del Instituto de Medicina Legal de Granada (IML).

Que Edgardo tuviera dinero en el banco ha hecho que queden paralizados todos los trámites para su enterramiento a través de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Granada. El Consulado de Italia ha estado en contacto con el juzgado desde el fallecimiento del profesor y ha realizado las gestiones pertinentes para localizar a los tres familiares indicados.

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