La Toma de Granada se desarrolla entre pitidos y protestas

La Toma de Granada se desarrolla entre pitidos y protestas
RAMÓN L- PÉREZ

El acto ha repetido el fuerte dispositivo de seguridad de ediciones anteriores en el que han participado policías locales, agentes de la Policía Nacional y antidisturbios

EFEGRANADA

Granada ha celebrado el 526 aniversario de la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos, una tradición que hoy ha vuelto a concentrar a miles de personas, entre partidarios y detractores de una fiesta que busca salir de la polémica pero que ha reeditado intercambio de pitidos y protestas.

La céntrica plaza del Carmen, en la que se ubica el Ayuntamiento de Granada, se ha convertido como ya es tradicional en un escenario dividido entre los defensores de La Toma, que celebra el 526 aniversario de la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos, y los que tachan esta fiesta de xenófoba, anacrónica y racista.

El desfile de la Legión ha propiciado el primer intercambio de gritos antes de las 11.30 horas, momento en el que parte desde el Ayuntamiento la corporación bajo mazas y que marca el inicio de esta fiesta cívico religiosa que ha concluido poco antes de las dos de la tarde y sin incidentes.

El acto ha repetido el fuerte dispositivo de seguridad de ediciones anteriores en el que han participado policías locales, agentes de la Policía Nacional y antidisturbios.

El séquito, ataviado con trajes de época de los últimos seis siglos, se ha dirigido junto a concejales y representantes de otras administraciones hasta la Capilla Real, donde yacen los Reyes Católicos, para hacer una ofrenda floral.

El concejal Antonio Granados (PP) se ha encargado este año de tremolar la primera vez el pendón, una réplica del estandarte real que portaban las tropas con Fernando el Católico cuando conquistaron la ciudad.

Durante la celebración religiosa, cerca de un centenar de los congregados en la plaza han confrontado con consignas, unas para defender La Toma, respaldar a los cuerpos de seguridad del estado y gritar consignas patrióticas frente al otro bando, que ha coreado que "ningún pueblo celebra su derrota" y ha pedido sustituir esta tradición por actos en honor a Mariana Pineda.

El alcalde de Granada, Francisco Cuenca, ha explicado a preguntas de los periodistas que se trata de una tradición que ha concentrado a miles de granadinos, familias que han recordado a Granada como ciudad de tolerancia.

"Intentan enturbiar diez o doce, los granadinos salen a la calle para decir que respetan las tradiciones y la historia", ha resumido Cuenca, que ha insistido en sacar La Toma de la polémica, ha recalcado que "sí han cambiado las cosas" y ha destacado la normalidad de una jornada frente a los que "están empeñados a generar división".

Tras la interpretación de los himnos de Granada, Andalucía y España, la concejal María Francés (PP) ha tremolado el estandarte y desde el balcón ha repetido tres veces y como marca la tradición el "Granada" al que los asistentes han respondido el también tradicional "¿qué?".

El ceremonial se ha cerrado repitiendo la leyenda: "Granada, Granada, Granada, por los ínclitos Reyes de España don Fernando V de Aragón y doña Isabel I de Castilla. Viva España. Viva el Rey. Viva Andalucía. Viva Granada".

En el ceremonial han participado los concejales del PP, el alcalde Francisco Cuenca (PSOE) y seis de sus siete concejales y los representantes de Ciudadanos, con la ausencia del edil de IU y los de Vamos Granada.

El equipo de gobierno socialista ha repetido este año el desfile de Moros y Cristianos que escenifica tras el acto protocolario la rendición de Boabdil y la entrega de las llaves de la ciudad.

La Plataforma Granada Abierta ha celebrado un acto alternativo para evidenciar su rechazo a esta celebración en el que ha pedido declarar festivo local el 26 de mayor para ensalzar la figura de Mariana Pineda y que este año ha dedicado a Carlos Cano y al recientemente fallecido Juan de Loxa para recordar que Federico García Lorca también se opuso a La Toma.

Fotos

Vídeos