«La tecnología sin conciencia social no sirve para nada»

El salón de actos de la sede de la ONCE, en la plaza del Carmen, se llenó ayer por la tarde con motivo del Foro Accesibilidad y Tecnología./ALFREDO AGUILAR
El salón de actos de la sede de la ONCE, en la plaza del Carmen, se llenó ayer por la tarde con motivo del Foro Accesibilidad y Tecnología. / ALFREDO AGUILAR

IDEAL y el BBVA celebran el Foro Accesibilidad y Tecnología sobre inclusión de personas con discapacidad

Jorge Pastor
JORGE PASTORGranada

«La tecnología sin conciencia social no sirve para nada». Esta frase, pronunciada ayer por Adrián Martínez, director comercial de la Out Barriers, es el perfecto resumen de todo lo que se habló en el Foro Accesibilidad y Tecnología organizado por el diario IDEAL con el patrocinio del BBVA. Un evento, celebrado en el salón de actos de la ONCE en la plaza del Carmen, donde se analizó la implementación tecnológica en los teléfonos móviles, por ejemplo, para que los discapacitados puedan acceder en igualdad de condiciones a servicios tan básicos como los financieros. Estamos hablando de 3,85 millones de personas sólo en España. Ciudadanos que, según el ordenamiento jurídico, tendrían que gozar de la plena inclusión y que, desde un punto de vista del mercado, también conforman un grupo relevante de consumidores.

El delegado de la ONCE en Granada, Alberto Morillas, subrayó la importancia de la tecnología para los ciegos o los que tienen problemas visuales. «Necesitamos gente que investigue para conseguir una sociedad igualitaria para todos», comentó Morillas, quien apeló al compromiso de ingenieros y demás profesionales para que los avances en los diferentes campos de la ciencia contemplen la accesibilidad como algo prioritario. Un llamamiento que hizo extensivo a los legisladores y a la clase política. Y lamentó que, pese a los controles de calidad, siga habiendo multitud de dispositivos que no están adaptados como pueden ser los porteros automáticos de los edificios o los botones de los ascensores. «No es justo», recalcó.

El director de zona del BBVA. Manuel Parra, aseguró que la participación de la entidad en el Foro «no es casual, ya que se trata de una iniciativa que se corresponde con una apuesta por lo accesible, donde sea el cliente quien elija el canal de relación más conveniente en cada momento, bien sea físico, remoto o digital, incluyendo a aquellos colectivos con necesidades especiales». «El BBVA es un banco global, pero nos esforzamos también para que sea un banco muy local, cercano, y que crea oportunidades para nuestros clientes apostando por un modelo de negocio basado en la especialización y en la proximidad», dijo Manuel Parra. «Es una realidad que Internet está transformando nuestra manera de comunicarnos, relacionarnos y organizar nuestra actividad económica», señaló. En este empeño de buscar herramientas para los discapacitados, Manuel Parra destacó la aplicación móvil pionera desarrollada junto a Ilunion para facilitar la operativa en cajeros para los invidentes. «Para ello -aseguró- un equipo multidisciplinar ha trabajado durante un año con la Fundación ONCE».

Adrián Martínez, uno de los fundadores de Out Barriers, hizo un repaso por los primeros productos desarrollados por esta empresa granadina, como una 'app' para pagar en los bares o un juego sobre domótica en los domicilios, pero reconoció que en ningún caso la primera idea era la accesibilidad. Ahora, con el apoyo y la orientación de los técnicos de la ONCE, están implantando con éxito un sistema de balizas, instalado ya en la puerta de trescientos establecimientos de Granada y Madrid, para que los ciegos sepan que están cerca de un comercio y todos los datos referentes a la actividad y los artículos que vende. También se hallan en estos instantes en el proceso de lanzamiento de 'Menú accesible', otra 'app' para que los hosteleros puedan informar de su carta de platos sin tener que leer pizarras o letreros.

Verónica Martorell, directora de Accesibilidad de Ilunion, el grupo de empresas sociales de la ONCE, centró buena parte de su ponencia en el concepto 'accesibilidad' y todas las implicaciones que conlleva para el conjunto de la sociedad. «La accesibilidad es la condición para que el uso de los productos y servicios cubra las necesidades desde la igualdad», dijo. Y recordó que más allá de las palabras, estamos ante una obligación legal por parte de España, que dispone de una de las legislaciones más avanzados de Europa sobre este tema. También enumeró las principales limitaciones que tienen los usuarios con déficit visuales a la hora de utilizar algunas 'app'. Entre ellas, imposibilidad de leer los textos, bajo contraste, dificultades en la comprensión de contenidos dinámicos y solapamientos a la hora de hacer zoom para agrandar los caracteres. José Fernández, responsable de Transformación de Canales del BBVA, refirió que el departamento de calidad les planteó un doble reto: que la 'app' fuera accesible y que los cajeros, a través de la 'app', también fueran accesibles. Que los ciegos puedan sacar dinero. Descartada la posibilidad de que los dispensadores hablaran, algo que también resultaba casi insostenible habida cuenta de la enorme dimensión de la red, «la solución fue que los móviles hablaran con los cajeros».

El usuario se tiene que limitar a seleccionar la tarjeta y el importe. «En este proceso -señaló Fernández- nos dimos cuenta de que lo realmente importante es la sencillez. «No hay que hacer aplicaciones especiales para personas especiales, sino que sirvan para todo el mundo», resumió. Los resultados son satisfactorios. Esta app ha logrado una calificación de 9,1 sobre 10. Los que la usan destacan la facilidad, la comodidad, la privacidad y la rapidez.

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