"Si al final construyen, es a costa de la calidad de vida de muchos vecinos"

Protesta vecinal por la posible edificación frente a sus hogares. / SARAI BAUSÁN GARCÍA

La comunidad de Callejón de Arenas número 7 aspira a frenar la construcción de un bloque de edificios a escasos metros de la parcela colocada por Hacienda por 2,1 millones

ANTONIO SÁNCHEZ y SARAI BAUSÁN GARCÍAGRANADA

Los vecinos de Callejón de Arenas número 7 planean intensificar durante las próximas semanas las protestas para evitar que se edifique en el solar urbano de la calle Ribera del Genil número 3, que dejaría a este bloque de edificios 'tapiado' frente a la futura construcción. Los vecinos, con los que ha contactado este periódico, presentaron en el mes de julio un escrito para personarse en la investigación de la concejalía de Urbanismo que está estudiando el caso y aseguraron a IDEAL que si tienen conocimiento de la formalización de la licencia de obras presentarán alegaciones y tratarán de paralizar la edificación.

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La delegación provincial de Economía y Hacienda en Granada colocó en una subasta pública este solar urbano de titularidad estatal que en teoría permite a la constructora que lo adquirió edificar un bloque de varias plantas que 'besará' al edificio anexo, cuyos cimientos se extienden por debajo de la parcela adjudicada. Hacienda ingresó en sus arcas provinciales 2,16 millones de euros. El precio de salida de esta finca era 1,92 millones.

La colocación de este bien del Estado se produjo después de que los vecinos del número 7 de Callejón de Arenas reclamaran por varias vías la paralización de la salida a subasta de este solar urbano. La comunidad de propietarios presentó a través de su abogado un escrito en la subdelegación del Gobierno, para que ésta le diera traslado a la delegación provincial de Economía y Hacienda para que detuviera el sorteo, algo que finalmente no sucedió y trasladó el problema a la concejalía de Urbanismo, que ahora es la encargada de dar la licencia de obras a la promotora del inmueble, cuyos pisos ya se ofrecen por entre 340.000 y 360.000 euros a pesar de que todavía no están ni construidos.

Agotados de luchar

"Nosotros vamos a seguir luchando porque, si construyen, nos van a tapar la vida. Estamos agotados de luchar, pero no vamos a parar", afirma una de las vecinas afectadas por esta situación. Tal y como ella misma explica a este periódico, la venta del solar y la posibilidad de que sus envidiables vistas del río Genil se esfumen ante la nueva edificación suponen un "mazazo" porque se trata de su hogar desde el año 73. "Este piso es una maravilla por la cercanía del centro, las vistas y las calidades de todo el edificio, pero si ahora construyen delante un edifico de varias plantas, además de lo molesto que es para nosotros, veremos cómo nuestros pisos bajan mucho de valor", recalca.

SARAI BAUSÁN GARCÍA

La misma reacción se produce en Francisco y Estela, los presidentes de la comunidad de vecinos. Ellos llegaron al edificio en 2008 y se enamoraron de su piso, situado en una primera planta, debido a su amplia terraza, su localización y sus hermosas vistas. Pero ahora, después de las últimas novedades, sienten que si el proceso continúa "nos van a emparedar en nuestra propia casa".

"Nos compramos este piso porque teníamos dónde respirar, vistas, luz...Y ahora, de repente, se hacen las cosas así y ves cómo ni puedes ni quieres cambiarte a otro piso porque ésta es tu casa. Da un bajón enorme ver que finalmente se ha comprado el solar y van a construir", señala Estela. Según indica, la intención de la constructora sería que la nueva vivienda llegara hasta la misma valla de su terraza, por lo que quedarían completamente encerrados. "Vamos a tratar de hacernos oír y parar la construcción por todos los medios o, al menos, hacer el mayor ruido posible para que se sepa que si construyen es a causa de la calidad de vida de muchas familias".

"No hay irregularidad"

Los vecinos han aquejado en repetidas ocasiones el hecho de que el solar pasara de tener una edificabilidad del 0% (no podía construirse nada allí) a una calificación urbanística de urbanizable a través del PGOU en 2001. Sobre esta situación, el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Granada, Miguel Ángel Fernández Madrid, asegura que "no parece que haya caso de irregularidad ninguna"y que la única opción de parar las obras sería "expropiar el solar". "Paralizar la obra sería indemnizar al comprador, expropiar el terreno y que el Ayuntamiento pase a ser el propietario del solar pero, ¿con qué dinero?".

Asimismo, comenta que desde el Consistorio se llevó a cabo una comisión en la que se dio cuenta de la situación de la parcela, que, tal y como expresa, "no parece que haya caso de irregularidad ninguna".

La historia del solar se remonta al momento de la construcción del edificio de callejón de Arenas, en 1967. Cuando se produjo la edificación de estos bloques de viviendas quedó un terreno de 500 metros cuadrados sin edificabilidad para el que vecinos y Ayuntamiento pactaron de facto una utilización como garaje comunitario. Sin embargo, durante la pasada década este inmueble fue declarado como finca urbana y su propietario reclamará ahora la construcción en la misma.

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