Serpientes de Granada, ¿realmente debemos temerlas?

En la provincia de Granada habitan nueve interesantes especies de ofidio. Un experto nos cuenta todo lo que debemos saber sobre las serpientes para romper "mitos infundados"

Culebra lisa europea, símbolo biológico de Sierra Nevada /Octavio Jiménez
Culebra lisa europea, símbolo biológico de Sierra Nevada / Octavio Jiménez

El 16 de julio se celebra 'El Día Mundial de la Serpiente', creado para ayudarnos a todos a conocer mejor a estos animales y su papel en el mundo, para aprender sobre estos seres tan diversos (más de 3600 especies), y las verdades que se nos escapan sobre ellas. Es importante, porque desconocemos mucho sobre sus vidas y la mayoría de personas viven con una idea algo distorsionada sobre estos reptiles. Entiendo muy bien a quienes sienten miedo o pánico ante una serpiente, de verdad, y voy a tratar de que viváis más tranquilos.

Este vídeo te muestra la mayoría de las especies de serpientes que viven en la Península Ibérica (incluidas todas las especies de la provincia de Granada), para que puedas ver su carácter tranquilo (pero atención, nunca debes manipular un ofidio si no conoces las especies ni sabes como hacerlo. Si las molestas, pueden morder, aunque la mayoría no sean venenosas):

Las serpientes son unos animales muy denostados y odiados. Sobre ellas pesan innumerables mitos muy negativos. Pero esto no siempre fue así, otras culturas veían en ellas un símbolo de fertilidad, sabiduría o eternidad, y las respetaban, desde pueblos mesoamericanos a los habitantes de Australia, Egipto, India, África, etc. Nuestra visión cambió con la cultura judeo-cristiana.

A pesar de las habladurías, películas sensacionalistas, noticias, etc. sobre ellas, los ofidios son unos animales tremendamente tímidos y huidizos, sin ninguna intención de hacerte daño. Se narran muchas escenas en las que las serpientes son agresivas, te persiguen y atacan, pero permitidme que os transmita que las personas que llevamos años y años trabajando con ellas en el campo, jamás hemos vivido nada parecido a esto. De hecho, son uno de los grupos animales más difíciles de estudiar, debido a lo asustadizas que son. La razón de estas creencias es, que debido al desconocimiento y miedo que se le tiene a las serpientes, ante ellas, nos vemos inmersos en una situación estresante y es fácil que esto altere nuestra percepción de lo que estamos viviendo.

Siempre vemos el encuentro serpiente-persona desde el punto de vista del humano, veámoslo ahora desde la óptica de la serpiente: cuando una persona va caminando (un ser que mide más de un metro de altura y que con sus pisadas provoca “pequeños terremotos” en el mundo de la serpiente) y se aproxima a ella, la serpiente, que tiene muchos depredadores (aves, mamíferos, etc.), se siente asustada y amenazada. Llegados a este punto, el animal tienen tres opciones:

1) La que casi siempre ocurre: huir lo más rápidamente posible hacia algún refugio

2) La segunda más probable: quedarse inmóvil intentando pasar desapercibida para que no la veas

3) Si piensa que no tiene otra alternativa, puede ponerse en actitud defensiva para que no le hagamos nada. Puede bufar, abrir la boca y hacer “ataques” preventivos, para evitar que te acerques. Nada del otro mundo, se defienden como cualquier otro ser vivo.

Al final resulta que en el encuentro serpiente-persona, que suele acabar con agresión, en realidad, las victimas acaban siendo ellas, y no nosotros.

En la provincia de Granada habitan nueve interesantes especies de ofidio. Desde la culebra lisa europea (Coronella austriaca), un símbolo biológico de Sierra Nevada por su rareza, hasta la culebra viperina (Natrix maura), totalmente inofensiva y común, que incluso habita en las zonas con agua de la Alhambra. Tenemos tres vecinas procedentes del norte de África, son autóctonas, cruzaron el Estrecho hace cientos de años: la culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis), la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), y la culebra de cogulla occidental (Macroprotodon brevis). La culebra de escalera (Rhinechis scalaris) es una especie quasi-endémica de la Península Ibérica, cada vez más escasa debido a atropellos y la persecución que sufren todos los ofidios por parte de las personas. Para completar este elenco, tenemos que mencionar a la pequeña culebra lisa meridional (Coronella girondica), y por último, dos especies raras en la provincia: la culebra de collar mediterránea (Natrix astreptophora) y la archiconocida víbora hocicuda (Vipera latastei), que es muy difícil de ver, tanto por el bajo número de individuos, como porque pasa muy desapercibida. Esta especie no habita en la ciudad de Granada. Es la única con la que habría que tener una mayor precaución. Pero el miedo que suscitan las víboras por el hecho de ser venenosas, queda totalmente empequeñecido debido a las escasas posibilidades de cruzarse con una, y menores probabilidades aún, de estar tan cerca como para ser mordido si la molestas. Este miedo irracional sería ​comparable a vivir con el temor de que un terremoto destruyese nuestra casa, algo que puede pasar pero que es altamente improbable.

En los raros casos en los que una culebra entra en una vivienda, tenemos la opción de llamar al SEPRONA Guardia Civil, se ocuparán del caso y evitaremos matar a un animal protegido por la ley, pues es un delito

Dos de las culebras antes mencionadas, poseen un par de colmillos en la parte trasera del maxilar, asociados a glándulas de veneno de “baja potencia”, pero no te asustes, si no las manipulas nunca te morderán. Una es la culebra de cogulla, que es muy pequeña y reacia a morder, no hay razón para temerla. La otra es la culebra bastarda, que huye rápidamente ante nuestra presencia.

En los raros casos en los que una culebra entra en una vivienda, tenemos la opción de llamar al SEPRONA Guardia Civil, se ocuparán del caso y evitaremos matar a un animal protegido por la ley, pues es un delito. Si la serpiente ha sido vista en campo o zona con vegetación, por muy cerca de la población que esté, es mejor dejarla allí tranquila.

Hay una cosa importante que deberíamos meditar. Los humanos somos una especie más viviendo en este planeta, y por tanto dependemos de los procesos naturales para comer, beber o respirar. Aunque no te gusten animales como las arañas, murciélagos o serpientes, hay dos asuntos que son básicos: 1) sin ellos, no se darían los procesos naturales que hacen que la vida sea como la conoces. Desde el control de poblaciones de insectos y roedores a muchos más procesos importantes. Así que, en realidad, tenemos muchas cosas que agradecerles a estos animales. 2) son seres vivos, tienen derecho a vivir y merecen respeto. Si os ayuda a verlo con perspectiva, pensad que llevan viviendo en este planeta millones de años.

¡Recuerda!, si te encuentras con una serpiente, lo más probable es que huya o se quede quieta. No tienen ninguna intención de hacerte daño. Si no la tocas ni le haces nada, es imposible que te muerda, aunque viva en el parque de al lado de tu casa.

Muchas gracias por comprenderlas y respetarlas.

Si quieres saber más...

Guía de reconocimiento de especies para principiantes (por Fernando Martínez Flores)

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