Roba en una pizzería y tras una larga persecución se lanza por un puente de 8 metros de altura

Vista de la calle Melchor Almagro./GOOGLE
Vista de la calle Melchor Almagro. / GOOGLE

Amenazó a un empleado del negocio con un objeto punzante y este emprendió una carrera para perseguir al ladrón desde Melchor Almagro hasta el Camino de Purchil

JOSÉ R. VILLALBAGRANADA

Un ladrón acabó en días pasados en el hospital con distintas fracturas óseas tras cometer un robo y saltar ocho metros por un puente para huir de la víctima.

Granada celebraba sus días de Corpus la semana pasada cuando un individuo se personó en una pizzería de la calle Melchor Almagro. Ni corto ni perezoso decidió entrar detrás del mostrador aprovechando un descuido del personal y de allí salió con un bolso que no le pertenecía, propiedad de una trabajadora.

Uno de los empleados de este conocido establecimiento se percató de la presencia de este individuo, ajeno a la empresa, en una zona reservada a los trabajadores de este negocio de comida rápida italiana.

Tras la caída, sufrió numerosas fracturas y quedó ingresado en un centro hospitalario

El trabajador le llamó la atención. Le preguntó qué hacía y le exigió la devolución del bolso. El caco no hizo caso y optó por amenazar con un punzón al trabajador para que dejara de exigirle la devolución del bolso. El empleado no se jugó la vida y optó por seguirle el juego... pero solo hasta el momento en que decidió salir por la puerta con el botín en la mano.

El delincuente comenzó a correr por la calle Melchor Almagro en dirección a la calle Arabial, pero no iba solo. El empleado de la pizzería salió tras él a la carrera. Y no fue una persecución corta, más bien al contrario. Se prolongó hasta el Camino de Purchil, donde el ladrón, al verse ya sin salida, decidió lanzarse por un puente de ocho metros -una altura similar a tres pisos- para esquivar a su perseguidor. El empleado no dio crédito a sus ojos y tras comprobar el batacazo que dio el autor del robo, no le quedó otra que llamar a la Policía Nacional y a servicios sanitarios para rescatar a este sujeto. La caída desde esos ocho metros de altura le originó numerosas fracturas. Los agentes allí desplazados, así como los servicios de emergencia, lograron rescatarlo del lugar donde había caído. Lo montaron en una ambulancia para prestarle la primera asistencia sanitaria y de allí lo trasladaron a un hospital de la capital granadina, donde quedó con custodia policial en espera de pasar a disposición judicial. No era la primera vez que este individuo, de 37 años, tenía un encontronazo con los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.

El caco tendrá que hacer frente a un delito de robo con violencia ya que hizo uso de un objeto punzante para llevarse el botín hurtado en un principio. La osadía del empleado de salir tras el caco a la carrera ha permitido que finalmente no lograra llevarse el botín y que acabara detenido.

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