"Las tensiones existentes en los mercados financieros y una elevada incertidumbre lastran la confianza y el clima económico", asegura en su boletín mensual
El Banco Central Europeo aconseja a los responsables de las políticas de la zona del euro que avancen "con gran determinación" en el saneamiento de las finanzas públicas

El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi. / Arne Dedert (Efe)
La OCDE percibe debilitamiento en la zona euro
La OCDE percibe un debilitamiento en la actividad económica de la zona euro, una tendencia que vuelve a agravarse en los indicadores compuestos avanzados mensuales publicados. Los indicadores, que señalan por anticipado inflexiones en el ciclo económico, también se deterioraron para los otros grandes países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), como Estados Unidos y Japón -lo que induce a pensar en un crecimiento moderado para ellos-, mientras el Reino Unido marcó una notable excepción con una evolución positiva.
El indicador para el conjunto de los 33 países de la organización bajó cinco centésimas en junio hasta 100,31 puntos, por lo que siguió ligeramente por encima del nivel 100 que marca la media de largo plazo. Para la zona euro, la caída fue de 10 centésimas (había sido de ocho en mayo) a 99,44 puntos, por octavo mes consecutivo por debajo de ese umbral de los 100 puntos.
Dentro de los miembros de la moneda única, hubo caídas mensuales en todas las grandes economías: Alemania -19 centésimas a 99,26 puntos), Francia -8 centésimas a 99,53 puntos, Italia -7 centésimas a 98,87 puntos y España -14 centésimas a 100,34 puntos.
España lleva seis meses consecutivos de rebaja de su indicador, aunque junto a Irlanda (-2 centésimas a 101,10) y Eslovenia (-14 centésimas a 100,34 puntos) son los únicos Estados de la eurozona que siguen por encima de los 100 puntos.
Grecia, que subió 31 centésimas en junio (sexto ascenso consecutivo), se quedó en 99,44 puntos.
El Banco Central Europeo (BCE) ha reiterado que existen riesgos para el crecimiento económico de la zona del euro por una posible intensificación de las tensiones de los mercados financieros. En su boletín mensual de agosto, publicado este jueves, el BCE ha explicado que "el crecimiento económico de la zona del euro sigue siendo débil, en un contexto en el que las tensiones existentes en los mercados financieros y una elevada incertidumbre lastran la confianza y el clima económico".
"Una nueva intensificación de las tensiones de los mercados financieros podría inclinar a la baja el equilibrio de los riesgos para el crecimiento y para la inflación", según el BCE. La entidad monetaria advierte de nuevo de que "se han registrado primas de riesgo excepcionalmente altas en los precios de la deuda pública de algunos países y la fragmentación financiera obstaculiza el funcionamiento efectivo de la política monetaria".
"Las primas de riesgo relacionadas con temores referidos a la reversibilidad del euro son inaceptables, y han de afrontarse de manera contundente", apostilló el BCE. Para ello, ha añadido el BCE, "los responsables de las políticas de la zona del euro han de avanzar con gran determinación en el saneamiento de las finanzas públicas, las reformas estructurales y la construcción de las instituciones europeas".
El BCE ha explicado que "los gobiernos deben estar dispuestos a activar la FEEF y el MEDE (fondos temporal y permanente de rescate, respectivamente) en el mercado de deuda en caso de que existan circunstancias excepcionales en los mercados financieros y riesgos para la estabilidad financiera, con un condicionamiento estricto y efectivo acorde con las directrices establecidas". El BCE, "en el marco de su mandato de mantener la estabilidad de precios a medio plazo y en el ejercicio de su independencia en la determinación de la política monetaria, puede llevar a cabo operaciones de mercado abierto en firme del tamaño adecuado para alcanzar su objetivo".
Además, "se atenderá la preocupación de los inversores privados por la preferencia de las deudas", dijo el BCE. Asimismo, la entidad monetaria señala que "el Consejo de Gobierno podría considerar la adopción de nuevas medidas de política monetaria no convencionales acordes con la necesidad de reparar la transmisión de la política monetaria". En el curso de las próximas semanas, el Eurosistema determinará las modalidades adecuadas de dichas medidas, según el informe mensual.