Grecia tendrá que ahorrar 4.000 millones más en 2013 y 2014
Grecia tendrá que ahorrar 4.000 millones de euros más para 2013 y 2014, ha informado este martes el ministro de Finanzas, Yannis Sturnaras, para que la UE y el FMI desbloqueen nueva ayuda vital para evitarle la bancarrota al país. Este ahorro forma parte del paquete total de reducción de gastos públicos de 11.500 millones de euros reclamados por los acreedores, la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI), para los próximos dos años, y que debe ser adoptado por el gobierno para septiembre.
"Los 11.500 millones de euros es una cantidad importante. Todavía no lo hemos logrado, tenemos que encontrar todavía entre 3.500 millones de euros y 4.000 millones", ha dicho Sturnaras, al término de una reunión con el presidente de la República Carolos Papulias. El ministro ha dicho que las negociaciones prosiguen con los expertos de la troika, UE-BCE-FMI, que concluyó el domingo una primera ronda de discusiones con los responsables griegos sobre estas nuevas medidas.
Los expertos de la troika, que deben regresar a Atenas a principios de septiembre, indicaron el domingo que se han producido "avances" en las negociaciones con los responsables griegos y que el gobierno se ha comprometido a ampliar los objetivos del plan de ajuste presupuestario dictado por la troika. Según los acreedores, estas medidas son una condición previa para el desbloqueo en septiembre de un nuevo tramo de 31.500 millones de euros del segundo préstamo de de la UE y el FMI de 130.000 millones de euros concedido al país en febrero.
El jefe del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, ha asegurado en una entrevista difundida este martes en la televisión pública alemana 'WDR' que la salida de Grecia del euro sería "manejable" aunque no es una opción "deseable". "Desde la perspectiva de hoy (el abandono de Grecia del euro) sería un proceso manejable. Y con esto tampoco sería un proceso deseable", ha argumentado el primer ministro luxemburgués.
Ha indicado que el abandono de la divisa común por parte de Grecia "está ligado a riesgos significativos", especialmente para "las personas de la calle en Grecia". Juncker ha agregado que en ningún caso Atenas va a abandonar la Unión Económica y Monetaria (UEM) "antes de finales de otoño" y ha apostillado con firmeza que a partir de "entonces tampoco". El jefe del Eurogrupo ha hecho un alegato en favor del euro como divisa común y como pilar fundamental de Europa para mantener su relevancia a escala mundial frente al creciente poder de las economías emergentes.
"Somos (cada vez) menos numerosos, perdemos poder económico y, si no tenemos la moneda común, tampoco tendremos ninguna relevancia política más" a nivel internacional, ha afirmado Juncker. A su juicio, el euro es el "gigante" que la pequeña Europa debe mostrar al mundo para hacerle ver su fuerza. La solución para la actual crisis y para el futuro del viejo continente pasa, argumentó, por una mayor integración, más allá de la concepción presente. "Somos pequeños, seremos más débiles, seremos demográficamente más débiles y la única solución para los próximos treinta años va a ser que nosotros, como europeos, nos integremos más. No sólo europeos en el sentido actual de la (Unión Europea) UE, sino el conjunto del continente, con ampliaciones", ha dicho.
Ganar la partida
Juncker ha subrayado asimismo que le "enfada inmensamente" que algunos países de la UE, especialmente "los más grandes", intenten transmitir la impresión tras cada negociación comunitaria "de haber ganado" la partida. "Se intenta dividir a los participantes en la cumbre (europea) en un grupo de perdedores y en uno de ganadores, y eso no tiene nada que ver con lo que de verdad ha sucedido en la reunión. Realmente nada que ver", ha señalado.
El primer ministro luxemburgués prosiguió asegurando que "eso no es así" y que todos se "esfuerzan conjunta y colectivamente, y en la mayoría de los casos también solidariamente, por elaborar soluciones". "Quien se sienta con el deseo absoluto de presentar como ganador después de una cumbre por razones políticas internas, entonces tendrá que vivir también con las miradas de los que también estuvieron allí", ha agregado.
Juncker explicó también que en los últimos días, a causa del agudizamiento de las tensiones en los mercados financieros, ha mantenido conversaciones telefónicas con varios líderes europeos, entre los que destacó al presidente español, Mariano Rajoy. "El presidente francés me ha llamado, el presidente (del Gobierno) español, el primer ministro griego,...", ha relatado al ser interrogado sobre quiénes le habían telefoneado en el día de la entrevista (el lunes, 6 de agosto).
"Ha sido muy interesante. Pero no le he dicho a nadie que estos dos últimos también habían llamado", ha agregado. En un plano más informal, el jefe del Eurogrupo explicó que "trabaja 17 horas al día" para estar al tanto de todo lo que sucede en la eurozona, que habla poco con su mujer sobre sus asuntos profesionales y que, como terapia, come chocolate contra el estrés.