El sobrecoste que los inversores exigen por la compra de deuda española frente a la alemana sobrepasa los 580 puntos básicos (583,9) por primera vez desde la creación del euro
El interés al que se negocia el bono español a diez años en el mercado alcanza el 7,233%
Los expertos no se ponen de acuerdo sobre el nivel a partir del cual el rescate es inevitable
Grecia fue rescatada con el interés de su bono al 8,7% y la prima en 580 puntos; Irlanda con un interés del 8,3% y la prima en 512; y Portugal, con un interés del 9,7% y la prima en 658 puntos

Monitor con los datos de la prima de riesgo /Efe
España, al límite
Los mercados presionan este lunes a España, empujada al límite con sus bonos a diez años por encima del 7%, a la espera de conocer más sobre el rescate a sus bancos, sin que las elecciones griegas hayan servido para aliviar una situación que analizarán los líderes mundiales en México. La victoria el domingo en Grecia de los partidos favorables a las reformas y a mantener al país dentro del euro sólo ha calmado fugazmente a los mercados.
"El resultado de las elecciones griegas, lo que te permite es eliminar el escenario extremo, el escenario de una salida desordenada de Grecia", dice Natalia Aguirre, directora de análisis de la sociedad Renta 4. Pero las incertidumbres que afectan a los mercados se mantienen, especialmente en cuanto al plan de rescate para los bancos españoles o a una mayor acción de Europa, algo que pedirán este lunes y martes los líderes del G20 de potencias industrializadas y emergentes, reunido en Los Cabos (México), a sus miembros europeos.
"Continuamos defendiendo como desenlace más probable la supervivencia del Euro, el no impago de España ni la asistencia global al conjunto de la economía", aseguran los analistas del banco Bankinter. "Yo, sinceramente, no lo espero ni lo creo (un rescate soberano) porque el Estado español, el soberano, está yendo a los mercados", afirmó el vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia. "Pero no se han despejado las condiciones del rescate europeo a la banca española", recuerda Federico Steinberg, investigador principal de Economía del Instituto Elcano.
El FMI cifró en unos 40.000 millones de euros las necesidades de capital de los bancos españoles, mientras que "el mercado habla de entre 60.000 y 70.000 millones, eso significaría que hay colchón", dice Aguirre, aunque quedarían por dilucidar "plazos, costes".
La prima de riesgo de España ha sobrepasado por primera vez desde la creación del euro los 580 puntos básicos y rozaba a las 14.40 horas los 584 puntos básicos (583,9). El repunte obedece a la subida del interés al que se negocia el bono español a diez años en el mercado secundario de deuda, que por primera vez desde que está en vigor la moneda única europea alcanzaba el 7,233%. El interés del bono alemán a diez años, cuyo diferencial con el bono nacional del mismo plazo mide el riesgo país, era a esta hora del 1,394%.
Los expertos consultados han explicado que las renovadas tensiones del mercado de deuda soberana obedecen a la
incertidumbre abierta en Grecia por la intención de los partidos vencedores en
las elecciones celebradas ayer de renegociar en la medida de lo posible los términos de la ayuda recibida por el país.
Pese a que son los partidos más moderados y partidarios de que el país permanezca en la zona del euro los que presumiblemente lograrán formar un gobierno, el mercado da por hecho que la salida del país de la moneda única solamente se ha retrasado. Sólo el Banco Central Europeo (BCE), coinciden los analistas, puede apaciguar al mercado si reanuda las compras de deuda soberana que interrumpió en febrero de este año. Tanto es así que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ya ha explicado que la situación en España
es "crítica" y que "persisten las dudas" sobre la capacidad de recuperación de la economía española y sobre el futuro del euro, al tiempo que ha reclamado que el Banco Central Europeo (BCE) responda "con toda firmeza" a la "insistente presión" de los mercados.
¿Cuándo es inevitable el rescate?
Los expertos no se ponen de acuerdo a la hora de establecer un nivel a partir del cual el rescate de un país es inevitable. El 23 de abril de 2010, cuando la Unión Europea acordó el rescate de Grecia, el rendimiento de su bono a diez años era del 8,7%, en tanto que el del bono germano se situaba en el 2,897% y la prima de riesgo helena en 580 puntos básicos.
El rescate de Irlanda se produjo el 21 de noviembre de 2010, cuando el interés del bono a diez años alcanzó el 8,3% y la prima de riesgo irlandesa los 512 puntos básicos, pues la rentabilidad del bono alemán era del 3,176%.
El rescate de Portugal, que se formalizó el 16 de mayo de 2011, llegó cuando el bono luso a diez años alcanzó una rentabilidad del 9,7%, frente al 3,116% del bono alemán, que situó su prima de riesgo en 658 puntos básicos.