En la ofensiva del régimen de El-Asad también han resultado heridas unas 700 personas
La oposición califica este ataque como "uno de los más brutales crímenes" de las revueltas
El CNS pide a la comunidad internacional que abandone su "silencio vergonzoso" y actúe para parar el derramamiento de sangre siria

Viviendas dañadas durante el bombaerdeo. / Handout (Reuters)
Obama condena los «brutales» asesinatos
El presidente de EE UU, Barack Obama, ha condenado los "brutales asesinatos" en el bombardeo sobre la ciudad siria de Homs y urgido a la renuncia El-Asad. "Condeno rotundamente el indescriptible asalto del Gobierno sirio contra el pueblo de Homs, y extiendo mis más profundas condolencias a quienes han perdido seres queridos", ha expresado en un comunicado.
El mandatario ha denunciado que el régimen sirio "asesinó a cientos de ciudadanos sirios, incluidas mujeres y niños, a través de bombardeos y otras formas de violencia indiscriminada en Homs", y que las fuerzas de seguridad del país "siguen impidiendo que cientos de civiles heridos obtengan atención médica".
Bombardearon casas habitadas de manera intensa e indiscriminada
El número de muertos por el bombardeo esta noche del régimen sirio sobre la ciudad siria de Homs se eleva a 260, según ha denunciado el Consejo Nacional Sirio (CNS), la principal organización opositora siria. Los heridos podrían superar los 700. El CNS ha calificado este ataque como "uno de los más brutales crímenes" que comete el régimen de Bachar al Asad desde el inicio de las revueltas el pasado marzo.
En un breve comunicado, la instancia opositora ha asegurado que los barrios más afectados por esa ofensiva han sido los de Al Jaldiya y Al Qosor, donde las fuerzas del régimen "bombardearon casas habitadas de manera intensa e indiscriminada". Además, el CNS ha pedido a la comunidad internacional que abandone su "silencio vergonzoso" y actúe para parar el derramamiento de sangre siria.
Un testigo en Homs ha asegurado por vía telefónica que vio cadáveres de niños y restos de cuerpos humanos desperdigados, mientras familias enteras murieron bajo los escombros de los edificios destruidos. Entre sonidos de explosiones y de los altavoces de las mezquitas recitando el Corán, el testigo, que ha pedido ser identificado como Abul Ward al Masri, ha acusado a las autoridades de contaminar el agua de las tuberías de la ciudad, lo que ha causado la muerte de tres personas en Al Jaldiya. Al Masri también ha asegurado que las fuerzas leales al régimen impidieron la llegada de las ambulancias para trasladar a los heridos a los hospitales de la ciudad.
Desmentido oficial
Sin embargo, la agencia oficial siria Sana ha desmentido lo "difundido por algunas cadenas de televisión" acerca del bombardeo en Homs y ha señalado que es una parte de la "escalada de los grupos armados y del consejo de Estambul (en referencia al CNS) en sus tribunas mediáticas para instrumentalizarla en el Consejo de Seguridad".
Una fuente oficial anónima citada por Sana ha explicado que los cadáveres mostrados por las televisiones son cuerpos de secuestrados por los "grupos terroristas armados", que fueron asesinados y posteriormente fotografiados como víctimas del supuesto bombardeo. Las informaciones de uno y otro lado no han podido ser confirmadas de manera independiente.
Mientras, en El Cairo, un grupo de manifestantes asaltaron esta madrugada la
Embajada de Siria en la capital egipcia y quemaron parcialmente la primera planta de ese edificio. Uno de esos activistas, que se identificó como Abu Ahmed Tartusi, ha asegurado que los servicios de seguridad egipcios intervinieron y detuvieron a 13 de los asaltantes, entre ellos una mujer. La agencia siria Sana ha dicho en otra nota que en el ataque sobre la Embajada siria "se destruyó material de la legación y se quemó y saboteó la primera y segunda planta".