El puente reactiva los 'microbotellones' en el centro de Granada

Microbotellones en el centro de la capital. / SARAI BAUSÁN GARCÍA

Decenas de personas se han congregado en zonas como el carril bici de la gasolinera de Neptuno o la glorieta de Arabial para consumir alcohol antes de continuar con la fiesta en las zonas de ocio de la capital

SARAI BAUSÁN GARCÍAGRANADA

Los granadinos se lanzaron en la noche de este miércoles a las calles de Granada para disfrutar de la víspera del puente. Aprovechando que al día siguiente muchos de ellos no tendrían que volver al trabajo o las clases, decenas de jóvenes se distribuyeron por diversos puntos de la capital conformando 'microbotellones' que les posibilitaran el consumo de alcohol adquirido con anterioridad en grandes superficies a un precio más accesible que el que encuentran en las zonas de ocio del centro. Se trata de una práctica prohibida en Granada que puede acarrear multas de entre 150 y los 300 euros.

Las intenciones de muchos de los estudiantes que se encontraban en el centro durante este miércoles se intuía a las puertas de las tiendas de alimentación situadas por todo Granada y, en concreto, en el entorno de la calle Pedro Antonio de Alarcón. Allí, el trasiego de clientes entrando y saliendo del local cargados de bolsas se intercalaba con las conversaciones de quienes señalaban el lugar exacto al que se dirigían -una vivienda o una zona pública de la capital- o los que dudaban sobre dónde continuar la fiesta.

Una treintena de ellos acabó reuniéndose frente a la discoteca Mae West en un botellón improvisado en el que los pequeños grupos de jóvenes que portaban vasos y litronas se iba haciendo cada vez más numerosos conforme pasaban las horas. Cerca de allí, tras la gasolinera Neptuno, unas diez personas se ocultaron de la muchedumbre para intentar no ser descubiertos por la Policía Local, que no cesó durante toda la noche su labor de intentar controlar y erradicar estos focos de aglomeración.

Tal y como fuentes de dicho cuerpo aseguraron a IDEAL, durante la jornada se notó un incremento de los botellones en puntos concretos de la capital, pero que fácilmente se habían disuelto al acercarse a las inmediaciones dotaciones de Policía Local. Entre los puntos en los que mayor cantidad de jóvenes se había encontrado, según destacaron dichas fuentes, se encontraba el parque Tico Medina, la calle Juncos y el Parque García Lorca.

La cifra ascendió con el paso de las horas

Otro de los lugares de encuentro utilizado por los jóvenes fue la plazoleta que se encuentra junto al gimnasio Yo 10, en Camino de Ronda, donde en torno a una docena de personas aprovecharon sus bancos y zonas verdes para disfrutar al aire libre de las bebidas adquiridas.

Un buen número de ciudadanos se aglomeró también en la céntrica Plaza de los Lobos. Así, mientras que al comienzo de la noche el lugar solo contaba con cuatro o cinco visitantes, conforme entraba la noche la cifra fue ascendiendo hasta casi alcanzar las 15 personas.

Menor presencia se encontró en el Parque Almunia y la placeta situada junto al Parking Sócrates. Los grupos también se dispersaron por calles de la capital, como sucedió con Gregorio Espín, situada en una bocacalle de Pedro Antonio, vía en la que el uso continuado de sus inmediaciones como zona de encuentro se incrementó notablemente durante el miércoles.

La visión que mostraba cada uno de estos lugares distaba mucho de la que se presentaba en las inmediaciones del punto en el que históricamente se celebrara esta práctica, el botellódromo, que, aún vallado, estaba desprovisto de cualquier habitante en una noche movida en la capital.

Botellón en los pisos, una actividad más extentida

Pero la práctica que ganó presencia durante la noche fueron los botellones en pisos. Según señalaron desde la Policía Local de Granada, sobre las dos de la mañana ya habían recibido una quincena de llamadas de vecinos alertando de estas situaciones, por lo que desde la Policía Local no se descartaba que a lo largo de la noche se alcanzara la cifra de 30 o 40 reclamos.

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