La cifra de viajeros del metro de Granada se acercó en marzo por primera vez a las previsiones

Una viajera consulta su móvil mientras espera al próximo tren en la estación más concurrida, Recogidas./Javier Morales
Una viajera consulta su móvil mientras espera al próximo tren en la estación más concurrida, Recogidas. / Javier Morales

En marzo, gracias al tirón de la Semana Santa, el metro rozó por primera vez la media diaria de 30.000 viajeros

JAVIER MORALES y JUANJO CEREROGranada

El 21 de septiembre de 2018, cuando el metro sople su primera vela, un dato permitirá medir el éxito de la infraestructura: 11.085.870 viajeros. Es la demanda de pasajeros prevista que se fijó para el año 2014 -que iba a ser el primero de explotación- en el contrato de operación del metropolitano. Y es la cifra que Junta de Andalucía y ayuntamientos metropolitanos colocan en el horizonte desde que el nuevo medio de transporte abriera sus puertas. En marzo, gracias al tirón de la Semana Santa, el metro rozó por primera vez la media diaria de 30.000 viajeros, esa 'marca' que multiplicada por 365 certificaría la buena acogida que se percibe a pie de calle: paradas a rebosar, pisos más caros junto a las paradas y -lo corroboran los datos- menos coches en la Circunvalación.

Según los números que maneja la Agencia de Obra Pública de la Junta de Andalucía, la parada de Recogidas es, con diferencia, el epicentro de la rutina en el metro: en febrero casi llegó a duplicar el número de validaciones de títulos de transporte en Caleta. El bullicio de la estación subterránea es buen indicativo del cambio de flujos de transporte en el área metropolitana. Los vecinos de Maracena, Albolote y Armilla han aparcado el coche para desplazarse hasta el corazón del área metropolitana sobre raíles.

El bono menos usado

Otro dato que avala la progresiva revolución del transporte en el cinturón es el porcentaje de transbordos entre autobuses y metro. El 7% de los usuarios de la tarjeta verde del Consorcio de Transporte Metropolitano pasa de los buses amarillos al metro, y viceversa. De hecho, el 55,2% de los viajeros utiliza la tarjeta verde para entrar al metro. 'Pincha' el bono para turistas, que sólo ocupó el 0,1% en la tarta de títulos de transporte en febrero.

Está por ver qué efecto tendrá la integración del metro en el nuevo mapa de autobuses de la capital, que se discute durante estos días. No se activará el cambio de líneas hasta que no esté listo el el transbordo gratuito entre los autobuses locales y el metro -Ayuntamiento y Junta lo fecharon para este mes de abril-, según anunció la titular de Movilidad, Raquel Ruz. Su implantación depende de la configuración informática del sistema de uso de tarjetas y máquinas validadoras, trasladan desde Junta y consistorio de la capital.

Sobre el papel, el nuevo mapa debería suponer un impulso para el montante de viajeros del metro: se trata de quitar coches de las calles y la Circunvalación. Según las últimas estadísticas de aforo publicadas por el Ministerio de Fomento, se consolida en los últimos meses la supresión de unos 10.000 vehículos al día con respecto a los mismos periodos del año anterior, según registra un medidor ubicado a la altura de La Chana. Aún es pronto, señalan desde las instituciones, para asociar este descenso al 'efecto metro'.

El récord

Quizás la jornada en la que más se dejó notar ese 'efecto' fue el Miércoles Santo, cuando la infraestructura movió a 43.000 viajeros, récord desde el estreno. Algo lógico si se tiene en cuenta el doble perfil de esta jornada: al trasiego laboral de la mañana se sumó en horario vespertino el inicio de puente para miles de granadinos. Por norma general, el viajero medio del metropolitano usa este transporte en día laborable, especialmente en tres franjas: de 7.00 a 9.00, de 13.30 a 15.00 y de 17.30 a 19.30. En fines de semana, festivos y vísperas, el aluvión llega durante la tarde a las estaciones subterráneas del Centro de la capital y la parada Nevada, situada junto a un centro comercial.

«El metro ha sido un éxito rotundo que ha superado todas las expectativas e incluso ha hecho que cambien de opinión los más pesimistas, los que creían que no iba a funcionar» José Antonio Martín

Jornada a jornada, el metro se aproxima al promedio de usuarios previsto para el primer año de explotación, un total que debe ir en continuo incremento según las estimaciones: para el segundo año, el objetivo se situaría en 42.000 viajeros al día. Dado que la mayor parte de los usuarios del metropolitano son estudiantes y trabajadores, cabe pensar que durante el verano llegará un 'plano' en la línea ascendente que dibuja mes a mes la cuantía de pasajeros. Se antoja difícil, por tanto, alcanzar a finales de septiembre esa 'cumbre' de los once millones.

En opinión del delegado de Fomento y Vivienda en Granada, José Antonio Martín, «el metro ha sido un éxito rotundo que ha superado todas las expectativas, e incluso ha hecho que cambien de opinión los más pesimistas, los que creían que no iba a funcionar (...) Ha revolucionado la movilidad en el área metropolitana y ha demostrado la rentabilidad social de la inversión».

En la tarea de 'seducir' al usuario juegan un papel protagonista la puntualidad y frecuencia del servicio. En septiembre, el metro tardaba una media de 53 minutos en llegar desde Albolote hasta Armilla. Ahora, a media mañana de un día entre semana, como pudo comprobar IDEAL, la duración total del trayecto es de unos 52 minutos. Las simulaciones previas a la apertura del metro estimaban la duración del viaje entre 42 y 49 minutos. En lo relativo a la frecuencia de paso, el objetivo es llegar a un tren cada 8 minutos en hora punta. En la actualidad, tardan entre 9 y 11 minutos.

Frecuencia y velocidad

La frecuencia y la velocidad no son las únicas asignaturas pendientes. Como ha podido comprobar este diario, tanto en las redes sociales como a pie de parada, las máquinas de recarga de billetes generan quejas entre los usuarios día tras día. El pago con tarjeta de crédito sólo está disponible en la parada junto a la estación de autobuses y en la de Recogidas. En el resto, es habitual encontrar que no hay cambio y sólo se puede introducir el importe exacto, un trastorno que suele generar comentarios casi a diario en el perfil de Twitter que centraliza la comunicación entre Metropolitano de Granada y los pasajeros.

Tampoco han pasado desapercibidos a través de la red los fallos en la maquinaria que han provocado retrasos o modificaciones del recorrido. El sistema de transición entre las zonas con y sin catenaria sigue generando algún contratiempo.

Por otro lado, están por acometer todavía algunas infraestructuras 'paralelas' al metro, como el aparcamiento disuasorio de Juncaril o la remodelación de la calle Arabial, que durante las obras del metro absorbió el tráfico de Camino de Ronda. Y con respecto a esta última vía, la plataforma construida entre la superficie y el túnel del metro aguarda todavía destino. A final de mes cumplirá el plazo que se otorgaron Junta y Ayuntamiento para discutir la posibilidad de construir allí un aparcamiento.

A largo plazo, el gran reto del metro es su ampliación. Varios municipios del cinturón han pedido ya que el metro se extienda a sus dominios. «El metro es una infraestructura compleja (...) Se va a atender a esas peticiones dando los pasos oportunos. Mentiríamos si dijéramos a una persona que mañana va a tener en su puerta el metro», señala José Antonio Martín. De las próximas convocatorias de fondos europeos, entre otras cuestiones, dependerán posibles estudios de ampliación. Por ahora, la próxima parada del metro es consolidar los 30.000 viajeros diarios.

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