Casi 11 toneladas de alimentos por Navidad

Casi 11 toneladas de alimentos por Navidad
RAMÓN L. PÉREZ

La actividad en Mercagranada siempre es frenética pero estos días trabaja para servir toneladas de alimentos que saldrán para abastecer las fiestas granadinas.

JAVIER MORALESGranada

La actividad en Mercagranada siempre es frenética pero estos días trabaja para servir toneladas de alimentos que saldrán para abastecer las fiestas granadinas.

El pavo Federico y Manolo Algarra.
El pavo Federico y Manolo Algarra. / RAMÓN L. PÉREZ

«El ibérico y el pavo siguen siendo las estrellas»

Manuel Algarra es otro de los mayoristas veteranos en Mercagranada. Está al frente de Algarra y Ortega, que se instaló en la plataforma en noviembre del año 77. Es una empresa que pertenece a una distribuidora mayor, que vende sus productos a toda España con una sede central en Tarragona.

En su 'local' en la nave de polivalentes, Algarra muestra orgulloso a Federico, un pavo de 35 kilos que atrae todas las miradas de los compradores que se acercan hasta el negocio, especializado en aves.

«El ibérico y el pavo siguen siendo las estrellas de la Navidad», cuenta Algarra. A media madrugada, los comerciantes ya han 'arrasado' con el jamón ibérico. Con respecto al pavo, los ofrece de todos los tamaños (no todos son tan voluminosos como Federico, claro). Además, es una carne 'de moda', porque es rica en proteínas, baja en grasas...

La venta de canales de aves se incrementa, según los datos que maneja, entre un 300 o 400% durante estos días puntuales. «Si durante el mes se venden mil piezas, este mes son tres mil o cuatro mil, pero esto dura dos días en los que parece que se nos acaba el mundo. Los días 21, 22 y 23 suelen ser los más fuertes». El aluvión de compras para Nochebuena, Navidad y Nochevieja está, por tanto, a la vuelta de la esquina.

Su local es toda una exposición de carnes de ave: pollo, gallinas, capones, faisanes, picantones, perdiz... Hasta vende lo que el considera «el pollo del futuro», un campero alimentado al 65% con cereales.

Recuerda aún cuando hace cuatro décadas se vendían pavos vivos en la Plaza de la Trinidad. Ahora, el mercado de la alimentación ha cambiado. Vende hamburguesas con todo tipo de condimento, productos asados listos para servir, pinchitos preparados... Por sus palabras se desliza la experiencia y altas dosis del sacrificio de años y años de trabajo por mantener al día este negocio.

Julián García. Jefe de atención al cliente y servicio.
Julián García. Jefe de atención al cliente y servicio. / RAMÓN L. PÉREZ

«El mercado tiene algo de magia»

A sus 29 años, tras seis en Mercagranada, la de Julián es una de las caras más conocidas entre los mayoristas y 'detallistas'. Es uno de los 23 trabajadores de esta empresa, cuyo accionariado se reparte entre el Ayuntamiento y la Empresa Nacional Mercasa. «El mercado tiene algo de magia, mucho encanto; se crea un clima, una sensación, la actitud entre la gente, el colorido en la gama de productos... Es bastante bonito». Confía en que no desaparecerá el mercado, pero es consciente de que está en constante transformación: no es difícil ver a compradores y vendedores armados con móviles y tablets. A la par, evolucionan los servicios que Mercagranada ofrece a sus 'inquilinos'.

Cristóbal Uribe, 'El botas', con sus famosas naranjas.
Cristóbal Uribe, 'El botas', con sus famosas naranjas. / RAMÓN L. PÉREZ

«Antes se buscaba la piña o la fresa, porque no había en todo el año»

Pocos conocerán en Mercagranada a Cristóbal Uribe por su nombre y apellido. Pero sí por su apodo: 'El botas'. «Por suerte o por desgracia, yo ya llevo treinta años aquí en Mercagranada», bromea. Su especialidad son los cítricos, y buena muestra de ello es su colección de naranjas y mandarinas de todos los calibres habidos y por haber, con ese color brillante sin parangón que se difumina entre los montones de cajas.

«La Navidad se nota sobre todo en el pescado y el marisco, pero en la fruta no tanto. Antes la gente buscaba mucho fresas o piña porque no había en todo el año. Pero ahora se comercializa de todo durante los doce meses del año. La gente ya no viene buscando la piña tropical», resume Uribe.

Hasta su puesto en la nave de frutas y hortalizas de Mercagranada llegan 'detallistas' de toda Andalucía: «El mercado de Jaén se ha venido prácticamente abajo y vienen aquí. De Málaga capital y Antequera también», enumera, antes de señalar a un comprador sevillano que se desplaza hasta Granada dos o tres veces por semana para adquirir sus productos. También tiene compradores de Portugal, Francia o Italia. Muchos de ellos contactan a través de Internet, que ha irrumpido en el mercado tradicional con fuerza. Aunque algunos lo perciben como un enemigo, otros apuestan por diversificar el negocio y ofrecer sus servicios a través de la red de redes.

Con respecto al nivel medio de ventas, bromea 'El botas' con que «los días solo se parecen en lo largo». Puede haber madrugadas de seis mil euros, pero también otras en las que la cuenta no sobrepase los dos mil. «Depende mucho de los productos. Por ejemplo, en la temporada de la fresa viene mucha gente que en el resto del año no pasa por aquí y compran más cosas. Afecta, por ejemplo, la lluvia», señala.

En lo relativo al ritmo de vida que se sigue en el mercado -los madrugones, el estrés, el frío...- sentencia: «Yo duermo muy bien». En esta ciudad nocturna que es Mercagranada, cada cual tiene su truco para intentar conciliar.

José Montalbán presume de aguja.
José Montalbán presume de aguja. / RAMÓN L. PÉREZ

«Estos días, la venta se multiplica casi por dos»

En el hormiguero que es cada madrugada la nave de pescados se escucha, al fondo, la voz potente de José Montalbán. Pescados Montalbán suma casi tres décadas de presencia en Mercagranada y es, por tanto, un mayorista 'autorizado' para analizar el ir y venir del producto las fechas más señaladas. «En Navidad cambia el perfil de lo que se vende. Los productos de todo el año dejan paso a los más navideños».

Estos son, por ejemplo, el langostino, la gamba, la almeja, los calamares... Y cada uno con sus múltiples variedades y procedencias. El que más 'se lleva' en estas semanas es la gamba, en sus múltiples variantes: gambón, langostino, gamba fresca... «Cada cual adecua el producto que se lleva a la capacidad de su bolsillo», prosigue Montalbán.

En esta amalgama de sabores, ofrece productos que van desde los seis euros el kilo hasta los 150, según la procedencia. El extremo que pone como ejemplo es el del precio de la gamba roja para plancha en los dos días previos a la celebración de Nochebuena. Él calcula que cada día vende unos seis mil kilos, y en la próxima semana «se puede llegar a nueve mil o diez mil, casi se multiplica por dos la venta». Una suerte que no corren todos los puestos.

«Esto ha cambiado mucho. Las grandes superficies antes no existían, sólo había pescaderías de barrio», cuenta. Además, advierte de que la Navidad «ya no se prepara como antiguamente». Lo atribuye a que no hay tanta anticipación como años atrás: «Antes se vendía desde un mes antes. Ahora, con la comodidad de las grandes superficies y el lío de los trabajos, todo se deja para la última hora».

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