Pueblos que se inflan

Emigrantes que retornan por vacaciones, turistas o temporeros multiplican hasta por cinco la población en algunos municipios granadinos, lo que obliga a redoblar esfuerzos en recogida de basura, asistencia sanitaria o seguridad

Jorge Pastor
JORGE PASTORGranada

A expensas de que dentro de unas semanas el INE publique los datos oficiales de ocupación hotelera -el mejor indicador de cómo está evolucionando el sector turístico-, todo apunta a que este verano se batirán todos los récords. Una magnífica noticia para la primera industria de España y que también tiene un enorme peso específico en la economía de Granada, que tiene sol, que tiene nieve y que tiene el monumento más visitado del país. Turistas que vienen del extranjero, aproximadamente el 18 por ciento, y turistas que vienen mayoritariamente del territorio nacional.

Y dentro de éstos se encuentra un porcentaje más que relevante de emigrantes que retornan durante unos días para visitar a la familia y que provocan que pueblos como Jérez, en la comarca del Marquesado, alcancen los 5.000 habitantes cuando normalmente viven 1.000. O que Lanjarón, en la Alpujarra, pase de 3.500 almas a 10.000.

También sucede que algunas comarcas se encuentran en plena temporada agrícola, lo que provoca la llegada de jornaleros. El resultado es pueblos que se inflan. Y hay que atender a estos nuevos vecinos.

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¿Están preparados los municipios granadinos para el 'llenazo'? A tenor de los índices de satisfacción que muestran los diferentes informes de Coyuntura Turística de Andalucía, con datos desagregados por provincias, los que visitan Granada se van satisfechos -le dan un notable-. Un logro que requiere que los propios ayuntamientos, las mancomunidades, la Diputación, la Junta y el Estado, cada uno moviendo ficha en sus niveles competenciales, redoblen esfuerzos.

Las cifras ya se han apuntado anteriormente. Mientras grandes urbes como Granada se quedan prácticamente vacías en las semanas centrales de agosto, en comarcas como Norte, Guadix o la Alpujarra, según las estimaciones que hacen las propias administraciones, multiplican su población por dos y, en casos extremos, por cinco. En la Costa Tropical el incremento ronda el cincuenta por ciento.

Magnitudes que evidencian los atractivos de Granada, pero que también reflejan esos reencuentros generacionales entre los que se marcharon en los sesenta, los setenta o los ochenta -también más recientemente a causa de la crisis- que durante unos días vuelven a sus orígenes.

La novena provincia

Pongamos el foco en los que tuvieron que hacer las maletas y se asentaron fundamentalmente en el cinturón industrial de Barcelona. Según los censos, 123.214 residentes en Barcelona nacieron en alguno de los 172 municipios de la provincia. Muchos de ellos apuran en estas fechas su veraneo en la tierra. Y lo hacen también acompañados en muchos casos de segundas y terceras generaciones, nacidas ya en Cataluña, y que conservan el referente emocional -y territorial- de sus padres y sus abuelos.

Época de abrazos, besos y cervecitas a la fresca en los bares de siempre, pero también de mucho trabajo. Raúl Ruiz, vicepresidente de la Mancomunidad de la Alpujarra, comenta que los empleados municipales no se pueden coger vacaciones en estas fechas. «Es más -explica- es fácil encontrarte a un alcalde montando un escenario junto a voluntarios o concejales poniendo sillas para cualquier evento».

Y es que localidades como las del barranco del Poqueira repiten sus fiestas ahora para hacerlas coincidir con los que vienen de fuera -Pampaneira, la Cruz; Bubión, San Sebastián; y Capileira, la Virgen de la Cabeza-. Esta mayor afluencia obliga a que se incrementen los días de recogida de basura.

La Consejería de Salud también refuerza sus plantillas en los centros de atención primaria de las zonas costeras. Según fuentes de la Junta, este año se han realizado veintidós contrataciones -once médicos y once profesionales de enfermería- para Almuñécar, Salobreña, Torrenueva, La Mamola, Calahonda, Castell de Ferro y La Herradura. Hay pueblos, como Lanjarón, que ya han pedido que el plan se extienda hacia el interior. El Plan Verano se desarrolla entre el 15 de junio y el 15 de septiembre. La Junta asegura que «el plan se monitoriza y se adapta permanentemente para dar respuesta a posibles incrementos de la demanda asistencial».

El Gobierno también pone en marcha el Plan de Turismo Seguro, que implica un dispositivo de 1.600 efectivos de las fuerzas y cuerpos de seguridad en Granada. Muchos de ellos están destinados a la coordinación de la Operación Paso del Estrecho y al control del tráfico en las carreteras, especialmente los fines de semanas -coincidiendo con celebraciones en los pueblos- y los grandes éxodos vacacionales.

Agosto se acaba, pero muchos pueblos siguen inflados.

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