Un pueblo con mucho desnivel

El término municipal de Lanjarón comienza a 200 metros de altitud sobre el nivel del mar y se eleva hasta los 3.150 metros, en las proximidades del Refugio de Elorrieta de Sierra Nevada

El alcalde de Lanjarón, Eric Escobedo, junto al Pilar de la Placeta de Santa Ana./Rafael Vílchez
El alcalde de Lanjarón, Eric Escobedo, junto al Pilar de la Placeta de Santa Ana. / Rafael Vílchez
RAFAEL VÍLCHEZLANJARÓN

En el suroeste del macizo de Sierra Nevada se ubica el famoso municipio alpujarreño de Lanjarón, que linda con la comarca del Valle de Lecrín y limita con los términos municipales de otros pueblos. Sus preciadas aguas minero-medicinales y benigno clima, entre otras buenas cosas, han hecho de Lanjarón un lugar de descanso, deporte y cultura muy concurrido y visitado por personas de dentro y fuera de España.

También, Lanjarón encierra una historia que se pierde en la leyenda, quedando el silencioso testimonio de sus monumentos y restos arqueológicos, todo ello enmarcado en un entorno natural y urbano que invita a realizar agradables paseos y gratificantes excursiones.

El término municipal de Lanjarón, con 5.923 hectáreas de superficie, presenta una forma triangular muy alargada de norte a sur, coincidiendo su perímetro con el valle del Río Lanjarón en su mayor parte. Otra característica a destacar es que Lanjarón presenta el mayor desnivel de todos los que rodean Sierra Nevada: 2.950 metros. Su cota más baja, situada en las confluencias de los ríos Ízbor y Guadalfeo, se encuentra a 200 metros de altitud sobre el nivel del mar, mientras que la más alta, en las proximidades del Refugio de Elorrieta, se halla a 3.150 metros de altitud sobre el nivel del mar.

Este fuerte desnivel propicia una gran variedad microclimática en función de la altitud existiendo en las zonas más bajas un clima subtropical mientras que en las más altas el clima es claramente de montaña mediterránea. En cuanto al casco urbano de Lanjarón, presenta una forma alargada lineal estructurada a ambos lados de una calle, gran arteria vial de unos dos kilómetros que recorre de oeste a este todo el precioso pueblo.

En la época de dominación musulmana parece ser que Lanjarón estaba formada por tres barrios denominados, según el libro de apeo, como Azocaque, Aceituno y Cenete. La expansión de éstos se hizo en función del camino real, conservando en muchos casos huertos asociados a las casas que han ido desapareciendo a medida que se han realizado nuevas edificaciones. El resultado final es una calle principal a la que concurren numerosas transversales.

Repartidas por toda la población y aún en las afueras del casco urbano tiene Lanjarón una multitud de pilares y fuentes de las que manan aguas que le han dado fama desde muy antiguo. Normalmente reciben el nombre de las calles, plazas y plazoletas donde se localizan pero alguno recibe denominación especial como, y por ejemplo, el Pilar de las Calenturas o el Pilarillo Chato. También, cabe destacar el Pilar de la Pacetilla Colorá, ubicado en el Barrio Hondillo, o el Pilar de Santa Ana, localizado en la Placeta de Santa Ana, de gran belleza y adornada con macetas de flores de distintos colores.

Una de las políticas de gestión del alcalde de Lanjarón, Eric Escobedo, es velar por la integridad de su municipio para, y entre otras cosas, poder brindar buenos espacios dignos y dispuestos al esparcimiento de los vecinos, turistas y visitantes.

Fotos

Vídeos