Orden de alejamiento para un padre acusado de abusar sexualmente de su hija de once años

La niña huyó del domicilio que compartía con su progenitor y fue en el hospital donde dieron la voz de alarma tras explorarla

José Ramón Villalba
JOSÉ RAMÓN VILLALBA

El Juzgado de Instrucción número 1 de Santa Fe, ayer en funciones de guardia, ha dejado en libertad con cargos y con una orden de alejamiento a un padre acusado de abusar sexualmente de su hija de tan sólo once años, según información facilitada por fuentes judiciales consultadas ayer por este periódico. El progenitor también debe presentarse en los juzgados los días 1 y 15 de cada mes, y tiene la prohibición de poner el pie en el municipio del cinturón metropolitano donde ocurrieron los hechos.

Las alarmas saltaron cuando una menor de once años, acompañada de su madre, acudió días atrás a las urgencias del Hospital Materno Infantil con síntomas demasiado palpables de haber sido agredida sexualmente. Los profesionales sanitarios pusieron en marcha todo el protocolo de actuación ante casos de agresión sexual. En primer lugar, avisaron a la Policía Nacional que posteriormente pasó el caso a la Guardia Civil porque la demarcación del domicilio del presunto agresor y víctima era de la competencia del instituto armado.

La menor se presentó en el hospital con problemas generados por las reiteradas ocasiones en que este hombre presuntamente había abusado de esta niña, principalmente, en la zona anal de la pequeña.

La madre y su expareja vivían separados en dos municipios del cinturón metropolitano

La víctima compartía casa con su agresor desde hacía tiempo. La madre vivía en otro municipio distinto, también del cinturón metropolitano. Ambos, padre y madre, habían dirimido sus diferencias separándose cada uno en una vivienda distinta y en municipios diferentes, aunque relativamente cercano el uno del otro. Nadie se explica cómo esta menor podía estar compartiendo techo con su padre, presunto agresor, sabiendo el calvario que venía padeciendo desde hacía ya bastante tiempo.

La niña llegó un momento que no aguantó más el calvario que venía padeciendo con su progenitor cada vez que este individuo decía abusar de la menor, siempre desde la presunción de inocencia que se presume en estos casos mientras la justicia no lo considere culpable. De momento, el juez ha encontrado indicios de un delito de abusos sexuales, calificación que conforme avance la instrucción del caso puede convertirse en agresión sexual lo cual es equivalente a violación. Un cambio de calificación que suele ser habitual en este tipo de delitos contra la libertad e indemnidad sexual.

El 80% de casos de este tipo con menores se registran dentro del entorno familiar

La niña huyó y se refugió en casa de la madre, momento en el que se destapó este caso tras la visita al hospital.

Agentes de la Guardia Civil, según la información recabada por este periódico en el ámbito judicial, lograron detener al presunto autor de los abusos a esta menor en las inmediaciones de la casa de la madre, en otra localidad del cinturón metropolitano distinta a la de residencia del padre. De allí lo condujeron a los calabozos del instituto armado y ayer fue presentado ante el juzgado de guardia de Santa Fe, donde tras tomarle declaración el titular del juzgado acordó las medidas cautelares citadas anteriormente -orden de alejamiento hacia la menor, destierro de la localidad donde residía con la pequeña y personarse en sede judicial los días 1 y 15 de cada mes- quedando en libertad con cargos en espera del correspondiente juicio.

La pequeña, víctima reiterada de un cuadro de abusos o agresión sexual, no se encuentra ingresada en el hospital. Ahora sólo trata de olvidar el calvario al que fue sometida, presuntamente por su progenitor. Más del 80% de abusos y agresiones sexuales contra menores se producen en el entorno familiar, según distintos estudios.

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