Muere a los 101 años la 'abuela de la Alpujarra'

Muere a los 101 años la 'abuela de la Alpujarra'

Rosa María López Romera, desde pequeña, fue un ejemplo de mujer trabajadora dedicada a la agricultura, ganadería y labores del hogar

RAFAEL VÍLCHEZEL GOLCO

Es evidente que son incontables las criaturas que alcanzan una dilatada existencia en este mundo. Entre las ciudadanas afortunadas se encontraba hasta hace unos días la abuela de la Alpujarra y del pequeño pueblecito de El Golco, Rosa María López Romera, nacida el 24 de septiembre de 1916. Sus familiares y vecinos le dieron hace unos días el último adios a la mujer con más edad de la zona. Sus restos reposan en el cementerio de la tierra que le vio nacer, crecer, emvejecer y apagar su corazón, situado junto a la iglesia de El Golco.

Al igual que otras chiquillas del terruño, Rosa María, tuvo que desplazarse andando a Mecina Bombarón durante varios años para poder aprender a leer y escribir. A la edad de diez años, Rosa María, que tuvo un hermano llamado José, comenzó a ayudar a sus padres, José y Concepción, a guardar vacas, ovejas, cabras y marranos por senderos abiertos y hortales y bancales con fragancias a mastranzo, helechos, tomillo y romero.

También, Rosa María, muy jovencita comenzó a recoger aceituna a mano y a mancajar patatas y otros productos. Cuando cumplió 33 años contrajo matrimonio con Eloy Blanco Romera, fallecido hace unos lustros. No celebraron luna de miel porque por aquellos entonces solo lo podían hacer los adinerados. De esa unión nacieron un hijo y una hija. Rosa María parió a sus hijos en su alcoba con la ayuda de una matrona.

Para la abuela de El Golco la vida de ahora era mejor que la de antes. Cuando ella era joven se alumbrában con candiles. El día que pusieron en el pueblo la luz eléctrica colocaron en su casa una perilla. "Ahora existen muchas comodidades, la medicina ha avanzado mucho y las personas pueden viajar y ver mucho mundo. Antes no se podía perder el tiempo. Teníamos que coser mucho, lavar la ropa en el lavadero público, traer el agua de la fuente, amasar el pan en nuestras moradas, cuidar a los niños y mayores. En definitiva, trabajar todos los días de sol a sol en el campo o en la casa para poder sobrevivir", solía rememorar Rosa María.

Rosa María casi nunca salió de su terruño. Una vez tuvo que ir a Granada capital y fue por un asunto de enfermedad. El mar lo vio pocas veces. La mayoría de los pueblos de la Alpujarra no los conocía. En los últimos años residía en la casa de su hijo, provista de bellas vistas paisajísticas.

El Golco en otros tiempos tuvo muchos habitantes. Ahora solo cuenta con unos 20 vecinos. Antes había mucho ganado y hasta un barecillo. La iglesia, reformada hace poco tiempo, es una de las más antiguas de la Alpujarra y de la provincia de Granada. En la Guerra Civil quemaron las imágenes. Rosa María aseguraba que muy devota de todos los santos y de la patrona de El Golco, la Virgen de Gracia. Descanse en paz.

El Golco pertenece junto a Mecina Bombarón, Yegen y la aldea de Montenegro al municipio de Alpujarra de la Sierra.

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