El lince podría volver a Granada

El lince podría volver a Granada

El proyecto LIFE+Iberlince estudia la viabilidad de Sierra Arana de Granada como zona de reintroducción

EUROPA PRESSGRANADA

El proyecto LIFE+Iberlince para la conservación del lince ibérico en la Península estudia la viabilidad de Sierra Arana, una unidad montañosa en el corazón de la provincia de Granada y que comprende los municipios de Deifontes, Iznalloz, Cogollos Vega, Huétor Santillán, Diezma, Darro, La Peza, Píñar, Morelábor y Huélago, como zona para proceder a la reintroducción de la especie en Andalucía.

El director del proyecto, el biólogo Miguel Ángel Simón, ha explicado a Europa Press, que se trata de un entorno "bueno, aunque con dificultades, porque zonas bien conservadas en la Península quedan cada vez menos, y éste en concreto cuenta con trazado de carreteras por la agricultura intensiva. Seguiremos trabajando a ver cómo evoluciona".

Otras ubicaciones que se estudian para la reintroducción, ya fuera de Andalucía, están en la provincia de Badajoz y en los límites de Albacete, aunque incide en que "todo está dentro de un proyecto futuro donde ahondaríamos dentro de las zonas potenciales".

El entorno que se encuentra "aparcado" por ahora es el de la Sierra Norte de Sevilla, ya que aunque es un enclave que en principio cuenta con ventajas para la reintroducción cuenta con un problema capital, como es el de la escasez de conejos --presa clave de predación para el lince-- a causa del brote de hemorragia vírica.

En esta idea ya insistió recientemente el consejero andaluz de Medio Ambiente, José Fiscal, que indicó a Europa Press que, al objeto de sumar nuevas zonas de reintroducción a las ya existentes en Guadalmellato (Córdoba) y el valle de Guarrizas (Jaén), se trabaja en la Sierra Norte sevillana, que cuenta con un apoyo "muy importante" de la población, pues más del 80 por ciento de la misma ve "bien o muy bien" que la comarca se establezca en espacio lincero.

Sin embargo, "una cuestión esencial es que haya densidad suficiente de una presa básica como el conejo de campo para mantener a la población de linces", recordaba el consejero. Esta dificultad "debiera ser subsanable no sólo en la Sierra Norte, sino en toda Andalucía", pues no solamente afecta al plan de recuperación del lince, sino que supone un serio hándicap al ser una escasez base de toda la cadena trófica. Frente a ello, Fiscal asevera que "se trabaja, aunque es difícil encontrar una solución definitiva".

Respecto a los trabajos para la conservación de la especie, Simón insiste en la necesidad de "ir paso a paso". "En Andalucía va bien, se empezó con 94 y ya se va por casi 400, las zonas de reintroducción de Guadalmellato y Guarrizas están ya conectadas con Cardeña-Andújar, dando una continuidad desde Córdoba hasta Jaén, unido con las sueltas en Ciudad Real", relata.

Lo más importante es la labor de concienciación con agentes sociales y núcleos rurales de población al objeto de que "la gente entienda que el proyecto es suyo", señala Simón, que de cara al futuro incide en la necesidad de trabajar para consolidar áreas de reintroducción y conectarlas, "lo que es muy importante porque nos ayudaría a reforzar la variabilidad genética de la población".

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