Juzgan a un pastor de 88 años por descalabrar a palos a un joven

Coche del agredido./JOSÉ UTRERA
Coche del agredido. / JOSÉ UTRERA

La fiscalía, que pide ocho años de cárcel para el anciano, recuerda que la víctima estuvo al borde de la muerte

CARLOS MORÁN

A pesar de que ya ha transcurrido más de un lustro desde que se produjeron los hechos, nunca transcendió el motivo que desencadenó la violenta trifulca que se saldó con un joven descalabrado y al borde de la muerte. Cuando los servicios de emergencia atendieron a la víctima, tenía el cráneo en un estado catastrófico, machacado a golpes.

El presunto autor de la paliza –propinada con «un objeto contundente», en su día se dijo que fue una pala– fue un anciano que se dedicaba al pastoreo en la zona de Baza –hubo otro implicado, pero falleció posteriormente– . El procesado tiene ahora 88 años y deberá sentarse en el banquillo de la Audiencia de Granada para responder de la supuesta comisión de un delito de homicidio no consumado. La fiscalía pide para él ocho años de cárcel y la prohibición de acercarse durante una década al perjudicado, un hombre natural de Cádiz que, al parecer, estaba de forma temporal en la comarca bastetana.

José Utrera García

El suceso ocurrió la mañana del 9 de julio de 2012 en una especie de cobertizo para resguardar al ganado de la intemperie en el paraje conocido como Cortijo Narváez, en la Sierra de Baza. El encausado –y la otra persona que murió durante la instrucción del caso– estaban recogiendo estiércol en el aprisco con una pala y un rastrillo. Inopinadamente, la víctima se trasladó en su coche hasta la caseta y entró en ella. Poco después, y por razones que la fiscalía no precisa en su escrito de acusación, se desató una discusión entre los dos ancianos y el recién llegado, que por aquel entonces tenía poco más de treinta años. Este último, cogió un palo y golpeó a los pastores, «resultando ambos lesionados», precisa el documento elaborado por el ministerio público.

Los agredidos, siempre según el relato del fiscal, reaccionaron de «manera violenta». En este sentido, «el procesado, con ánimo de causar la muerte» a la víctima, «le propinó numerosos golpes (...) con un objeto contundente, la mayoría de ellos dirigidos a la cabeza y a la cara», detalla la fiscalía.

Como consecuencia de la paliza, el joven sufrió media docena de fracturas y traumatismos severos en el cráneo, lo que obligó a los servicios sanitarios a ingresarlo en la unidad de cuidados intensivos para salvar su vida. Yno la abandonó durante más de un mes. En total, estuvo cincuenta días hospitalizado y 485 sin poder desenvolverse con normalidad.

La agresión le causó secuelas físicas y psicológicas, caso de una amnesia y un síndrome depresivo.

La Audiencia prevé celebrar el juicio el próximo 9 de mayo.

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