Investigado un vecino de Padul por tres vehículos robados en Italia

Investigado un vecino de Padul por tres vehículos robados en Italia

También está involucrado el propietario de un compraventa de coches del cinturón metropolitano granadino porque era quien vendía estos vehículos

EFEGRANADA

La Guardia Civil ha recuperado tres turismos que fueron robados en Italia y trasladados a Rumanía, donde les falsificaron la matrícula y la documentación, hasta que finalmente acabaron en España, donde pretendían ser vendidos y donde dos personas están siendo investigadas por su presunta relación con los hechos.

Se trata de un ciudadano rumano afincado en Padul de 42 años a quien la Guardia Civil atribuye tres delitos de robo de uso de vehículo a motor, y el propietario de un concesionario de vehículos del área metropolitana de Granada que era presuntamente quien se encargaba de vender los coches.

La Guardia Civil supo gracias a la colaboración con organismos internacionales como Europol e Interpol que un vehículo robado en Italia estaba en un taller de un pueblo del cinturón metropolitano de Granada con matrículas rumanas, según ha informado este jueves el instituto armado.

Desde la aparición del coche, los agentes han estado vigilando este taller a la espera de que apareciera la persona responsable para llevárselo, lo que ocurrió el lunes pasado, por lo que fue detenido.

El ahora detenido llegó al taller con un vehículo con matrícula italiana y, tras consultar las bases de datos, la Guardia Civil descubrió que el coche también estaba reclamado internacionalmente por robo.

Los agentes habían intervenido días antes otro turismo robado en Italia con matrícula rumana cuyo propietario es también el rumano detenido.

Los tres coches recuperados eran vehículos de alquiler de larga duración que fueron contratados en Italia y que, una vez acabó el contrato, no fueron devueltos a las empresas propietarias.

Mientras tanto habían sido llevados a Rumanía, donde les falsificaron una nueva matrícula y les dieron documentación nueva, hasta que acabaron en España, donde pretendían venderlos y matricularlos con el fin de legalizarlos.

El investigado ha manifestado que él compró los tres coches por 34.000 euros, aunque no ha podido documentar la compra.

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