Íllora homenajea a la maestra que impulsó el primer comedor escolar para niñas

La señorita María Teresa, rodeada por sus alumnas, en el parque que lleva el nombre de la maestra. /IDEAL
La señorita María Teresa, rodeada por sus alumnas, en el parque que lleva el nombre de la maestra. / IDEAL

Un parque del pueblo llevará el nombre de la profesora María Teresa Luján, que cincuenta años después recibió el cariño de sus alumnas

Mercedes Navarrete
MERCEDES NAVARRETEGRANADA

En una época en la que la escuela se segregaba por sexos y las niñas de los pueblos se veían abocadas a casarse, tener hijos y aprender ‘sus labores’, hubo una maestra que motivaba a las familias para que dieran a sus hijas la oportunidad de seguir estudiando. Una buena maestra que pedía a los Reyes Magos enciclopedias para regalárselas a las alumnas que no tenían libros y que, en aquella vieja escuela de la calle Egido, impulsó el primer comedor escolar para garantizar que a ninguna pequeña le faltara el sustento básico. Pero sobre todo, una maestra que hizo a aquellas niñas nacidas en la década de los Cincuenta sentirse queridas e importantes.

La ‘señorita’ María Teresa Luján marcó la infancia de una generación de niñas ilurquenses, hoy espléndidas mujeres, que han querido agradecer a su maestra la labor pedagógica y social que hizo en el pueblo. Las antiguas alumnas propusieron al alcalde, Antonio Salazar (PSOE) que diera su nombre a un parque y a éste le pareció una gran idea, que tuvo el respaldo de todos los grupos políticos en pleno. En el barrio de Peñagorda, en la zona de La Laguna, se puede jugar ya en el parque ‘Señorita María Teresa Luján’, en el que además hay una fuente de mármol donada por el hermano de la homenajeada.

"Nos pareció una iniciativa estupenda y decidimos que también todas las calles de esta zona de nuevo desarrollo lleven el nombre de personas que han realizado una labor importante en el pueblo", explica el alcalde de Íllora, que en el homenaje ensalzó la labor de una maestra que trabajó para dar oportunidades a las mujeres en tiempos difíciles. La profesora, que a sus 80 años no está menos espléndida que sus ex alumnas, recibió emocionada y muy agradecida, el cariño de sus pupilas y del pueblo.

"La suerte de ser queridas"

"Aquella escuela era una colectividad femenina en donde crecimos no únicamente en el terreno físico, también en el del conocimiento, en el psicológico y, sobre todo, en el de los valores. Y lo hicimos felices porque nuestra maestra trabajaba sin desfallecer para que el futuro fuese el mejor posible. Y nosotras, aunque niñas, lo percibíamos, porque existe un amor puro como ningún otro, que solo quiere el bien de la persona amada: ese es el amor pedagógico. Nosotras tuvimos la suerte de ser queridas de esa manera", leía en su emotivo discurso Lola Jaime, una de esas alumnas de la señorita María Teresa que luego pudo cursar estudios superiores.

Lola recordó divertida junto a sus compañeras de pupitre aquella escuela de la señorita María Teresa en la que había concursos, teatro leído, excursiones y juegos en la calle porque no tenían ni patio de recreo. Y cómo hasta cuando las castigaba la maestra les enseñaba "a ser generosas y comprensivas". "¡Hasta permitías que nos lleváramos a casa tus anillos si éramos aplicadas!", recordaba entre risas. "Con total premeditación pedagógica influiste en cada una y conseguiste que nuestra vida fuera un poco mejor", agradecía Lola en nombre de todas esas ilurquenses que hoy, gracias al parque, tienen aún más presente a su señorita María Teresa.

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