Denuncian el rapto de una menor que al final estaba con su tía

La adolescente apareció en un pueblo de Zamora donde se había marchado voluntariamente

José Ramón Villalba
JOSÉ RAMÓN VILLALBAGRANADA

Diez de la mañana del lunes. Una mujer de nacionalidad rumana se persona en el cuartel de la Guardia Civil de un pueblo de la zona norte de la provincia para denunciar que a su hija de trece años la habían raptado y se la habían llevado en un turismo, al parecer unas personas conocidas por la madre. La denuncia sobre el presunto rapto movilizó a un buen número de investigadores del instituto armado, que se desplazaron a este municipio del norte de la provincia. El minutero del reloj corría y los agentes se movilizaban para tratar de reunir pistas que les condujeran hasta los raptores.

La madre recibió una llamada por la tarde para informarle de que su hija se encontraba en la localidad de Morales de Toro, en la provincia de Zamora. La progenitora marchó para tierras zamoranas en un turismo y por la noche ya se encontraba con su hija de trece años, quien según esta mujer, se encontraba en perfecto estado. Después se desdijo de la primera denuncia presentada en Huéscar la mañana del lunes. Según las fuentes consultadas en Zamora por este periódico, la madre dijo que la menor se había marchado en un coche con una tía suya y con una amiga, para ver a unos parientes que residen en Morales de Toro, pero lo hizo de forma voluntaria según informó posteriormente esta fémina a la Guardia Civil en la localidad zamorana de Toro, donde le tomaron declaración en el cuartel de la Benemérita.

La joven fue sometida a una exploración forense para saber si había sufrido algún tipo de abuso o agresión sexual durante el tiempo que estuvo en paradero desconocido. Nada de nada, la adolescente se encontraba bien.

¿Fue entonces mentira lo del rapto? ¿La menor pudo huir, con el beneplácito y custodia de algún familiar, para concertar algún tipo de matrimonio de conveniencia a cambio de alguna cantidad de dinero? El caso deja encima de la mesa dudas de qué pasó realmente. No es normal que la madre denunciara un rapto e incluso llegara a decir que conocía a los raptores y siete u ocho horas después llamara la adolescente para decir que se encontraba en perfectas condiciones a 650 kilómetros. Por si fuera poco, posteriormente la progenitora se desdijo de la denuncia presentada a primera hora de la mañana del pasado lunes.

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