Cuatro Vientos de Murtas celebra la V Parva como atractivo turístico y para que alguna gente conozca el oficio

Las ‘Bodegas Cuatro Vientos’ ceébra la V Parva./Rafael Vílchez
Las ‘Bodegas Cuatro Vientos’ ceébra la V Parva. / Rafael Vílchez

La finca de viñedos, almendros, higueras, restaurante, bodegas, museos… se encuentra situada en el término municipal de Murtas, en plena Sierra de la Contraviesa alpujarreña

RAFAEL VÍLCHEZ Murtas

En las ‘Bodegas Cuatro Vientos’ situadas a más de 1.200 metros de altitud, en el término municipal de Murtas y propiedad de la familia Castillo de Albondón, se ha celebrado con rotundo éxito la V Parva. En este impresionante lugar de viñedos y almendros de 110 hectáreas de superficie se encuentra también el Centro Temático del Vino, los Museos de la Trilla y la Labranza, varios restaurantes, bodegas, un apartado para conocer el mundo de la agricultura de la Sierra de la Contraviesa de manera virtual, salas con apartados para los clientes y de catas dirigidas por el enólogo de la empresa, Francisco Molina, lugares de almacenamiento y embasado, rutas por los viñedos, entre otras muchas cosas. Cerca de un millar de personas de dentro y fuera de la Alpujarra han asistido a este evento. La sangría y el vino ha sido de balde para todo el público.

El Grupo de Cuerda y Baile El Almez de Adra amenizó el festejo junto a unas parras trepadoras que dan sombra y buen fruto para comerlo. Un ramillete de agricultores de la Alpujarra y diez mulos participaron a lo largo del día, y por turnos, en la trilla del las gavillas de trigo con tablas centenarias. La finca de las Bodegas Cuatro Vientos de Murtas produce más de 100.000 litros de vino. Su propietario, Juan Castillo, que también se atrevió a trillar con dos mulos porque cuando más joven tuvo que hacerlo, está apostando en su bodega por la calidad, más que por la cantidad. El parlamentario andaluz, Francisco Javier Aragón, ha sido una de las personalidades que ha visitado la V Parva en una zona considerada como la cuna del trovo. También ha estado presente vendiendo sus productos uno de los hijos del Miguel ‘El Dulcero’.

Entre el ramillete de trilleros, se encontraban Francisco Martín, de Albondón, y su compañero de fatigas Francisco José Bonilla, del ‘Cortijo la Fragua’, de Torvizcón. Bonilla, de 30 años de edad, empezó a trabajar en el campo a los 10 años de edad. Él ha trillado con sus dos mulas: ‘Cordobesa’ y ‘Marina’. También, este y otros agricultores de la zona, acuden a demostrar lo que saben a las fiestas de la parva de Albondón, Turón, Tímar, Lobras, Picena, Murtas… Hasta hace unas décadas los agricultores de la Alpujarra realizaban las labores de trilla en las eras comunales y particulares porque los campos no estaban abandonados como pasa ahora en la inmensa mayoría de los casos. Antes los animales de tiro y carga formaban también parte del paisaje de los pueblos y los cortijos de la Alpujarra.

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