La Confederación crea una comisión de sequía pero descarta la falta de abastecimiento

Imagen del embalse de Canales a comienzos de agosto pasado./FERMÍN RODRÍGUEZ
Imagen del embalse de Canales a comienzos de agosto pasado. / FERMÍN RODRÍGUEZ

La demarcación cuenta con reservas suficientes para el consumo humano y el mayor peligro es la dotación para regadío

E. P.Sevilla

La Junta de Gobierno de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), organismo dependiente del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, autorizó ayer la creación de la Comisión Permanente de Seguimiento de la Sequía, que se constituirá en fechas próximas ante la entrada en situación de emergencia -la de la cuenca es de alerta- del sistema de regulación general, del que dependen en gran medida los recursos para el regadío.

Según el último informe de sequía, con fecha 2 de noviembre y consultado por Europa Press, el agua embalsada en este sistema se sitúa en un 25,7% del total de capacidad del mismo, que se sitúa en los 5.609,5 hectómetros cúbicos.

Los otros sistemas, ya menores, que se encuentran en emergencia son Salado de Morón (3,2%), Cubillas-Colomera (23,7%), San Clemente (7,2%), Rumblar (21,4%) y Dañador (36,2%). El resto se establecen en una serie de parámetros que van desde la normalidad hasta la situación de alerta, que afecta a Quéntar-Canales, Bermejales, Hoya de Guadix, La Bolera, Fresneda y Sierra Boyera.

La comisión, prevista en el Plan Especial de Sequía, tendrá capacidad para adoptar medidas excepcionales para garantizar una mejor gestión de los recursos disponibles mientras persista la situación de déficit hídrico, según explicó en una nota el organismo de cuenca.

La misma estará compuesta por representantes de los usuarios, administraciones, organizaciones ambientales empresarios, regantes y sindicatos, además de directivos de la propia confederación, y realizará desde su constitución un seguimiento intenso de la situación hidrológica.

Actualmente, la demarcación cuenta con las reservas suficientes como para poder atender el abastecimiento a la población, siendo las dotaciones para el regadío las que se encontrarían en una situación comprometida si no llueve de manera intensa en los próximos meses.

Disponibilidad considerable

En esta idea abundó el presidente de la CHG, Antonio Ramón Guinea, que definió la situación como «complicada» pero insistió en que el abastecimiento humano, que en su mayoría depende de ocho sistemas, no se encuentra en tan mal estado y tiene aún «una disponibilidad muy considerable».

«Ese tema no nos preocupa, todavía hay margen para que, aunque la situación meteorológica sea muy desfavorable, pudieran seguir dándose esos servicios y usos sin mayor dificultad», dijo Ramón Guinea, que no ve consecuencias a corto plazo en este ámbito que deban atenderse, salvo las lógicas recomendaciones de prudencia y reducción al máximo de pérdidas para evitar aumentos de consumo «indeseables».

Como pasos a seguir, debe ahora controlarse que estén en condiciones idóneas las instalaciones que pudieran entrar en servicio y mantener a todos los agentes «muy bien informados» para tratar de paliar «codo con codo» los «desagradables» efectos de la sequía.

Por último, el presidente de la CHG recalcó que no se ha planteado la solicitud del decreto de sequía al Gobierno central porque, de acuerdo con el plan de la cuenca, ésta o el sistema de regulación general debe acumular un mínimo de dos meses en situación de emergencia para ello.

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