Una comarca que cautiva

Una comarca que cautiva

La Alpujarra se ha convertido en una de las zonas más atrayentes de Andalucía gracias a su tipismo, oferta turística, gastronomía, cultura, artesanía, festejos y tradiciones

RAFAEL VÍLCHEZVÁLOR

La comarca de la Alpujarra, compuesta por 32 municipios, cerca de medio centenar de anejos y miles de cortijos diseminados por entre valles y montañas, se ha convertido en uno de los lugares más turísticos y visitados de Andalucía gracias a su arquitectura ancestral, cultura, monumentos, gastronomía, paisaje, fiestas, leyendas, alojamientos rurales, artesanía, oferta deportiva…

La oferta turística-rural se hace presente en casi todos los lugares de la Alpujarra. Su cocina está basada en productos naturales de gran calidad, combinando recetas de antaño con propuestas innovadoras que ofrecen, en los esmerados restaurantes de Lanjarón, Órgiva, Torvizcón, Carataunas, Cádiar, el Barranco de Poqueira, La Taha, Pórtugos, Busquistar, Trevélez, Bérchules, Alpujarra de la Sierra, Válor, Ugíjar, Nevada, Murtas, Turón, Polopos-La Mamola, Albondón, Albuñol, Gualchos-Castell de Ferro, Sorvilán, Rubite, etcétera, sabores y sensaciones realmente sorprendentes al paladar.

El rico e interesante pasado histórico de la Alpujarra, con la nobleza de sus alimentos autóctonos, y junto con el ingenio de sus gentes emprendedoras, han configurado una vida culinaria variada, imaginativa y muy sabrosa. Los pueblos y restaurantes huelen a gloria, principalmente, a la hora de comer. La Alpujarra también alberga un gran numero de viñedos y buenas bodegas, la mayoría familiares. La Sierra de la Contraviesa y otras zonas producen excelentes vinos de las variedades Garnacha, Macabeo, Merlot, Cabernet Sauvignon, etcétera. Asimismo, los jamones de Trevélez, Juviles, Yegen, Ugíjar, Busquistar, Bérchules, El Haza del Lino, Pórtugos, Pitres, Bubión, Órgiva, Lanjarón, Cádiar, Mecina Bombarón y otros municipios de la zona, los quesos de cabra y oveja, el aceite puro de oliva, la miel, las hortalizas y frutas, la repostería, las carnes, embutidos…, son superiores.

Desde hace unos lustros en la Alpujarra existe un floreciente tejido artesanal muy valorado por los vecinos, turistas y visitantes. En la Alpujarra se realizan tapices, encajes, alfombras, bordados… Además, se hacen tallas y existen ceramistas, alfareros, esparteros y artesanos que trabajan el mimbre, la plata, la forja o la tonelería. Las fiestas y tradiciones forman también una parte fundamental de las tradiciones culturales de la Alpujarra, una zona que dispone incluso de un estupendo balneario en Lanjarón, y museos en Jorairátar, Ugíjar, Mecina Bombarón, Yegen, Bubión, Torvizcón, Capileira, Pórtugos, Narila, Órgiva, Soportújar, etcétera. Desde Hace unos días existe otro museo en Trevélez dedicado al jamón, perteneciente a la familia Vallejo.

Cualquier época del año es buena para disfrutar del turismo rural y de la oferta de ocio y tiempo libre en la Alpujarra. Esta comarca tiene en sus casas rurales, hoteles y alojamientos su mejor expresión. Los alojamientos rurales representan un nuevo concepto de cómo disfrutar del tiempo de ocio. Lejos del bullicio y las aglomeraciones de las ciudades, la oferta turística-rural ofrece al turista hospitalidad, diversidad y una estampa con un marco incomparable.

La Alpujarra, entre el mar y los parques, Natural y Nacional de Sierra Nevada, cautiva a todos los que la visitan. Muchas personas de dentro y fuera de España, tras conocerla y enamorarse de ella, se han quedado a vivir en la Alpujarra. Su paisaje se caracteriza por la presencia de ríos, senderos, pendientes, caminos, valles, sierras y montañas, muchas de ellas con enormes castaños centenarios. En la Alpujarra también se puede practicar diferentes actividades deportivas. Sus ferias de productos de la comarca de Pampaneira, Órgiva, Lanjarón, Ugíjar… se han hecho también muy famosas y concurridas. Cualquier zona de la Alpujarra es digna de conocer porque posee mucho encanto.

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