Las cinco balas de Guadahortuna

El dueño de la vivienda en la que impactaron las balas muestra cómo una atravesó la entrada a su salón. / Alfredo Aguilar

El dueño de la vivienda en la que impactaron las balas relata a IDEAL cómo vivió el suceso

Y. H.

"Estaba sentado viendo una película tranquilamente y escuché de repente como petardos, pero eran unos petardos muy raros y me asomé a la ventana. Fue cuando vi el percal". Así ha narrado a IDEAL Joaquín Bazán, que vive en el número 30 de la calle Real de Guadahortuna, cómo vivió la madrugada del viernes el tiroteo en el que resultó herido de bala en el abdomen un agente de la Guardia Civil de Iznalloz.

Él asegura que escuchó "doce tiros", mientras que otros vecinos oyeron hasta "quince" detonaciones, como si hubieran vaciado un cargador contra la Benemérita. Bazán calcula que fueron muchas las balas que impactaron en su casa. Cinco de los impactos eran fácilmente apreciables en la fachada. Cuatro estaban repartidos en la pared y el restante atravesó la puerta de entrada de madera. También un vehículo que estaba aparcado resultó afectado por los disparos, según otros vecinos.

"Al herido no lo vi", admite, pues aunque en un principio iba a salir, al final no lo hizo, pues oyó que cuando pasaba alguien la Guardia Civil gritaba "¡fuera, fuera!" para prevenir del peligro. Sí vio, en cambio, a los agentes apuntando con sus armas hacia el callejón que hay frente a su casa, desde el que alguien efectuó los disparos parapetándose en una esquina. "Estaban tres en una esquina" y otros tantos en la otra, según precisa. "Era una película, pero una película real y yo no podía dormir". Salió de su vivienda sobre las cinco y media o seis de la mañana, cuando los investigadores ya estaban recabando pruebas.

El agente herido, afortunadamente, recibió el alta durante el viernes y pudo volver a su casa tras permenecer unas horas en Observación del Hospital Campus de la Salud de Granada. La bala no llegó a penetrar en su cavidad abdominal.

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