Un centenar de vecinos de Válor participarán por primera vez en un belén viviente

Un centenar de vecinos de Válor participarán por primera vez en un belén viviente

La Comisión de Fiestas del Santo Cristo de la Yedra es la encargada de organizar el evento colaborando también el Ayuntamiento

RAFAEL VÍLCHEZVÁLOR

Cerca de un centenar de vecinos y vecinas de la localidad alpujarreña de Válor van a participar por primera vez en la Plaza de la Constitución y con la iglesia de fondo en un gigantesco Belén Viviente el próximo sábado día 30, desde las doce del medio día a dos de la tarde y después del almuerzo a partir de las cuatro de la tarde. La suculenta comida popular a base de cocido casero costará 5 euros. Los espectadores podrán vivir por unas horas la Navidad de una forma diferente al ser transportados con la imaginación al año cero.

La excelente Asociación de Mujeres Enriqueta Lozano, de Válor, ha elaborado los decorados del Belén Viviente. También colaborará en esta escenificación el Ayuntamiento, presidido por la muy eficaz María Asunción Martínez, la estupenda comisión de fiestas 2017 y la célebre Asociación Cultural de Moros y Cristianos de Válor. Herreros, carpinteros, churreros, molineros, bailarinas, pastores, alfareros, hiladores, campanilleros, diversos animales, la cabalgata de los Reyes Magos, el Nacimiento de Jesús… convertirán a Válor, el pueblo de las buenas gentes y de los buenos restaurantes, en un lugar ineludible a visitar.

Acercarse hasta Válor el próximo día 30 permitirá conocer oficios antiguos, útiles de labranza, repostería de la zona y otras sorpresas. El trabajo que realizan los vecinos de Válor, sus asociaciones y su Ayuntamiento está demostrando que el esfuerzo colectivo es capaz de dar lugar a proyectos de gran calado y belleza. El Belén Viviente de Válor será una recreación con todo lujo de detalles. Muchos vecinos y vecinas de este precioso e histórico pueblo darán vida a las distintas escenas. Varios animales domésticos y aves participarán también en el Belén Viviente para que no falte de nada.

La alcaldesa de Válor, acompañada por el entrañable y admirable Federico Ruiz ‘El de los quesos’ y anteriormente extraordinario maestro albañil, miembro de la comisión de las fiestas 2017 que se celebraron a mediados de septiembre en honor al milagroso Santo Cristo de la Yedra, desea que el Belén Viviente que se va a poner en marcha en su pueblo “se convierta en otro reclamo turístico como también pasa con la representación de ‘Moros y Cristianos’. Nosotros pretendemos potenciar la agricultura, el teatro, el deporte, la música, la gastronomía, nuestros monumentos, la artesanía, nuestros anejos de Mecina Alfahar y Nechite, las tradiciones… para, y entre otras cosas, fijar población y crear empleo y riqueza”, terminó diciendo María Asunción Martínez.

Válor se encuentra situado a 901 metros de altitud sobre en nivel del mar. Sus anejos son Mecina Alfahar y Nechite. Sus límites los tiene por el norte con Aldeire y Lanteira por el Cerro de San Juan y El Collado del Lobo. Al sur lo hace con Ugíjar por los parajes denominados La Loma de las Encinillas y El Visillo. En el este se encuentra con Mairena por los lugares de Piedra Márquez, Hoya de la Sacristía y el Cerro de Turrilas. Y por el oeste se encuentra Yegen por los puntos de La Sierra de la Cuesta del Diezmadero, Fuente Guijarro y La Loma.

Dos ríos riegan las tierras de Válor, en el oeste se encuentra el Río Válor, que se forma con las aportaciones del río del mismo nombre y el Río Chico, que es el primero en aparecer situándose sus primeras aguas en La Hoya de las Lastras. Más al este se encuentra el Río Nechite que nace en la Cañada del Puerto del Lobo en el paraje de Primeras Aguas. Los citados ríos se unen en el término de Ugíjar formando el Río Grande de Adra.

Gran importancia para la agricultura de Válor la tienen las acequias de la sierra, conservadas todavía del sistema de regadío implantado por los árabes, en el tiempo en que habitaban estas tierras. Son llamadas acequias de careo y su misión consiste en derramar el agua que cae en invierno y en la época de deshielo por toda la sierra para que se filtre y aparezca en cotas más bajas al cabo del tiempo.

Un poco de historia. Aben Humeya era miembro de una familia granadina que se reclamaba descendiente de los Omeyas de Córdoba, y que había pactado su conversión durante la conquista de Granada. A cambio de su conversión y colaboración los Reyes Católicos concedieron el señorío de Válor al abuelo de Aben Humeya que había adoptado el nombre de Hernando de Córdoba, y el derecho a ser miembro del cabildo granadino. La familia fijó su residencia en Válor el Alto y añadió el nombre de Válor a su apellido, pasando a ser Córdoba y Válor.

Tras el edicto real de Felipe II estalló la insurrección de los moriscos en la Alpujarra y en otras zonas (1568-1571) uniéndose don Frenando a la sublevación, adjurando de las creencias cristianas y tomando el nombre de Aben Humeya. Gracias a la influencia de su tío fue proclamado rey de los moriscos en Béznar y coronado rey bajo un olivo que todavía existe y que se encuentra situado en una finca de un particular de Narila, anejo de Cádiar. Aben Humeya fue ahogado con una cuerda el 20 de octubre de 1569 por su primo Aben-Aboo y Diego Alguacil. El 13 de marzo de 1571 fue también asesinado Aben Aboo por miembros de su tropa en una cueva de Bérchules. Aben Aboo llamado anteriormente Diego López residía en Mecina Bombarón y poseía muchísimas tierras, cortijos y moradas.

Cuando finalizó la guerra de los moriscos el pueblo de Válor fue repoblado con 49 familias de Ibros, 10 vecinos de Baeza y algunos vecinos sueltos de varias poblaciones debido a la necesidad de contar con una serie de profesionales.

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