Caratáunas se prepara para celebrar sus fiestas en honor al Padre Eterno junto a las dos ermitas

Caratáunas se prepara para celebrar sus fiestas en honor al Padre Eterno junto a las dos ermitas

La iglesia de Caratáunas posee una colección de indumentaria litúrgica alguna de ella bordada con hilos de oro y plata hace varios siglos

RAFAEL VÍLCHEZ Caratáunas

El pequeño municipio alpujarreño de Caratáunas celebrará el próximo día 14 sus fiestas en honor al Padre Eterno. Muchísimas personas de Caratáunas y de otros pueblos de la Alpujarra se darán cita, nuevamente, en las dos ermitas (la grande y la chica) para asistir a la misa que suele empezar a las cinco de la tarde y después a la procesión por la carretera que conduce a Pampaneira y otros lugares de la Alpujarra alta. La Asociación Musical Exoche de Órgiva amenizará la fiesta. Al medio día habrá arroz para todos los que acudan a esta fiesta y música en vivo a cargo del lanjaronense ‘Rafael y su Acordeón’. Además, los mayordomos de las fiestas repartirán bocadillos al atardecer para recuperar fuerzas. El Ayuntamiento de Caratáunas, presidido por Diego Fernández, colabora también en estas antiquísimas fiestas.

La iglesia parroquial del municipio alpujarreño de Caratáunas conserva entre su patrimonio una gran cantidad de vestuario litúrgico y piezas auxiliares de la indumentaria que durante siglos han utilizado los sacerdotes para las celebraciones religiosas. Esta riqueza en el vestir de los curas –tanto en las misas como en otros tipos de ceremonias- se simplificó mucho a partir del Concilio Vaticano II.

En muchas ocasiones, la riqueza de las vestimentas y los adornos eran tan ostentosos que la iglesia fue arrinconando poco a poco buena parte de este material a medida que iba empleando ropas cada vez más sencillas. En el caso de la iglesia de Caratáunas se ha conservado durante siglos toda esta indumentaria en buenas condiciones. Existen casullas, albas, estolas, manípulos, birretes, capas y otras piezas que los sacerdotes vestían, cada una según las exigencias de la liturgia al uso.

En el caso de la iglesia de Caratáunas, existen piezas antiquísimas que están confeccionadas con sedas y otras telas delicadas y bordadas con hilos de oro y plata. Entre la vestimenta litúrgica se encuentran algunas piezas que se utilizan al menos desde el siglo VIII, como por ejemplo el amito, del latín ‘amitus’ que es un lienzo rectangular de lino blanco que el sacerdote se coloca sobre los hombros y alrededor del cuello antes de ponerse el alba. También, y entre otras cosas, el manipulo (en desuso después de la reforma litúrgica) se ponía en el brazo izquierdo.

La iglesia de Caratáunas se terminó de construir en 1617 y costó 4.153 reales. Su constructor fue Ambrosio de Vico, el maestro albañil Martín de Soto y el carpintero Alonso López. Al poco tiempo, en 1634, el altar mayor y otros elementos se hundieron por haber hecho mal la obra y hubo que reconstruir la iglesia. El que fuera alcalde de Caratáunas durante 16 años, Salvador Rodríguez, y una vecina llamada Expiración se encargan de las llaves de la iglesia y de otros cometidos para tenerla siempre en perfectas condiciones. Anteriormente se encargaron del templo la maestra doña Carmen (ya fallecida) y después Pilar Rodríguez, suegra de Salvador, con más de 90 años de edad.

Caratáunas es uno de los municipios más pequeños de la Alpujarra tanto en número de habitantes como en extensión superficial. Uno de sus principales patrimonios es su iglesia parroquial consagrada a Nuestra Señora de la Paz. Entre sus valiosas imágenes destaca una de la Inmaculada Concepción, atribuida a la escuela de Alonso Cano. Este pueblo, que cuenta también con tres ermitas, dos consagrada al Padre Eterno, y una dedicada a las Ánimas Benditas, constituye un lugar ideal para el descanso y la tranquilidad.

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